Javier Silvent y 'Bonico'. EE

Javier Silvent y 'Bonico'. EE

Valencia

'Bonico' y 'Bonica' son los "primeros" robots humanoides con IA en España: "No van a sustituir a las personas"

Emprendedores valencianos han creado un "humanoide" de código abierto para empresas e industrias. "Lo veo ayudando a la gente", afirma uno de sus creadores.

Más información: La tecnología que cambia las reglas: los gemelos digitales predicen el futuro de las excavaciones subterráneas

Valencia
Publicada
Actualizada

El futuro ya está aquí. Bonico y Bonica son los primeros robots con forma humana que funcionan con Inteligencia Artificial, es decir, que no necesitan que nadie los controle por un mando a distancia.

La startup valenciana RH BOTS, especializada en IA y robótica inteligente, los presentó en Intralogistics Valencia, junto con otra de sus novedades, una aspiradora industrial para grandes espacios.

Estos robots, que son autónomos y de código abierto, marcan un hito en la incorporación de la inteligencia artificial al mundo físico. Así lo explica a EL ESPAÑOL uno de los líderes de la empresa, Javier Sirvent.

Es ingeniero, autor de patentes industriales, fundador de empresas tecnológicas y primer Technology Evangelist español. Afirma que Bonico y Bonica tienen "personalidades" distintas. Él es "divertido, cuenta chistes", explica. Ella, por su parte, es "más intelectual".

El ingeniero rechaza la idea de que vayan a sustituir a los seres humanos. En este sentido, reflexiona acerca de que la tecnología no es positiva ni negativa por sí misma, "depende del uso que haces de ella".

El robot 'Bonico'. EE

El robot 'Bonico'. EE

"Hay un gran desconocimiento", lamenta Javier Sirvent. Su trabajo ahora después de dedicar el último año a poner en marcha el proyecto, confiesa, es "evangelizar" y luchar contra los prejuicios que nacen de la "desinformación".

Sobre su función, se adelanta a la pregunta de si nos limpiarán la casa. Pueden hacerlo, evidentemente, pero considera que sería una pérdida destinarlo únicamente a esas tareas. "Puede planchar, pero tiene mil millones de funciones que aportarían mucho más valor", considera.

Además, cuesta 30.000 euros. De ahí que todavía quede mucho para que se integren en nuestra vida cotidiana, más allá del "capricho de cuatro millonarios".

'Bonico' bailando. EE

'Bonico' bailando. EE

Está pensado para un uso empresarial e industrial y también formar parte del sector servicios. "Por las venas de Bonico y Bonica corre tecnología china, pero su cerebro es de la mayor tecnológica de EEUU", subraya, al tiempo que afirma que a esto hay que sumarle el conocimiento español que se integra.

Enumera todas sus virtudes: puede atender gente, hablar 20 idiomas, saberse todas las referencias de una empresa, reconocer personas y un sinfín de actividades.

Sirvent los imagina haciendo algún trabajo peligroso o en el sector servicios, atendiendo al público o cuidando a los mayores. Hace hincapié en que el objetivo no es sustituir a nadie, sino ser un apoyo y ayudar a mejorar la eficiencia y permitir que los trabajadores puedan centrarse en tareas de mayor impacto.

'Bonico' haciendo algunos movimientos. EE

'Bonico' haciendo algunos movimientos. EE

Un trabajo perfecto para Bonico sería, por ejemplo, la recepción de un hotel, ayudando con el checking en los momentos de más cola y luego como animador en la piscina, pero vigilando también que no haya ningún accidente.

Su enfoque de código abierto, además, permite adaptar y desarrollar nuevas aplicaciones en función de las necesidades de cada organización, favoreciendo una robótica más accesible, flexible y escalable.

El objetivo es incorporar la capacidad física inteligente al día a día de las empresas. "Es el primero que tiene IA, es único. Hasta ahora, el 99% de los robots funcionan porque los maneja una persona a través de un mando a distancia", apunta.

La empresa

Sirvent se unió a Marcos Blasco, también ingeniero industrial y CEO de Europea, que tiene más de 20 años de trayectoria en el sector de la logística, hace un año para poner en marcha este ambicioso proyecto.

La compañía, según destacan, ha demostrado que la IA no se limita al software, al análisis de datos o a procesos digitales, sino que puede aplicarse en lo tangible para crear robots capaces de interactuar, moverse y colaborar con las personas en entornos reales de trabajo. "Además pueden ser mucho más simpáticos", afirma.

Los productos de RH Bots. EE

Los productos de RH Bots. EE

La empresa trabaja con dos líneas: la robótica humanoide como nueva interfaz física de la inteligencia artificial y la automatización aplicada a necesidades concretas de sectores como la logística, la industria, los servicios y el mantenimiento de instalaciones.

El próximo paso será la creación de Rebonico, que ya medirá 1,70 y será capaz de coger 20 o 30 kilos.

Se llaman así porque los socios creen que hay que personalizarlos, darles una identidad para que la gente los recuerde. En este caso concreto, fue antes de un evento en el que iban a presentarlo. "Una señora lo vio cuando lo sacamos de la caja y dijo 'mira que bonico' y se quedó", rememora Sirvent.