La consellera de Educación, Carmen Ortí, junto al president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca. EE
Llorca encarrila la primera subida salarial a los docentes en 19 años y se abre a bajar ratios antes de lo que exige Sánchez
CSIF y ANPE, dos de los cinco sindicatos, firman la propuesta de la Generalitat y la huelga indefinida queda en el aire tras la ruptura del bloque sindical.
Más información: Los sindicatos docentes mantienen su petición de 500€ más y acceden bajar las ratios a partir del curso 2027/2028
La Conselleria de Educación del Gobierno valenciano logró este lunes el respaldo de dos de los cinco sindicatos docentes a su propuesta de subida salarial progresiva de 200 euros brutos mensuales hasta 2028 para los profesores de la Comunitat Valenciana, la primera que se aplicará en 19 años.
CSIF y ANPE trasladaron en la mesa de negociación su disposición a firmar la ofertade la Generalitat, que propuso a última hora de la tarde dividir la negociación en dos grandes bloques: uno dedicado exclusivamente a las condiciones laborales y salariales del profesorado, y otro para ratios, plantillas, burocraciainfraestructuras.
La propuesta del departamento de Carmen Ortí no difiere, en realidad, de la ya planteada la semana pasada: supone 75 euros de incremento en las nóminas a partir de septiembre de 2026, otros 75 a partir de enero de 2027 y los 50 restantes un año más tarde, en enero de 2028.
Un planteamiento, por tanto, con el que la mejora sería de 150 euros antes de las próximas elecciones autonómicas, mientras que la cuantía restante hasta llegar al total pactado se empezaría a percibir una vez pasada la cita en las urnas.
La única modificación planteada respecto a la semana anterior se centraría en la vinculación de esta subida al IPC. Esta sí se aplicaría, pero tan solo en el tramo final: sobre los 50 euros pactados para 2028.
La Conselleria, además, habría accedido a incrementar los moscosos -días de permiso retribuido de los que pueden disfrutar a lo largo del año los docentes- en aras de llegar a un acuerdo con las organizaciones sindicales.
Estas reclamaban aumentarlos en seis días cada ejercicio. Y si bien al principio la Generalitat tan solo estaba dispuesta a conceder tres -dos en días lectivos y otro más en día no lectivo-, acabó aceptando la petición.
Por lo que, a partir de la rúbrica del acuerdo, los docentes pasarían a disponer de 3 días de permiso en días lectivos y otros 3 en jornada no lectiva. Asimismo, consintió reducir de forma progresiva las horas lectivas del profesorado mayor de 55 años, si bien queda por ver la letra pequeña que se le da a este apartado.
Con todo, el principio de acuerdo es todo un balón de oxígeno para Pérez Llorca: por un lado, con él habría roto el bloque sindical que formaban STEPV, UGT, CCOO, CSIF y ANPE. Los cinco respaldaban de forma unánime la huelga indefinida en los centros valencianos en pleno fin de curso.
Esto hacía que la continuidad del paro indefinido, en marcha desde el pasado 11 de mayo, fuera firme. Sin embargo, conla firma del acuerdo por parte de dos de ellos, el mantenimiento de la huelga en las mismas condiciones que hasta ahora queda en el aire.
Más aún teniendo en cuenta que ambas organizaciones representan en torno al 32% del profesorado y que el pacto afecta a uno de los puntos más trascendentes de la negociación: la retribución.
En definitiva, podría verse mermada la participación en protestas, concentraciones y el seguimiento en los centros. Especialmente ahora, tras dos semanas de huelga con el impacto económico que ello supone para el personal docente y con la expectativa de que el debate en torno a los sueldos no va a volver a abordarse.
En este sentido, el pacto, además, también le permitiría a Llorca anotarse un tanto a un año de elecciones. No en vano, se trataría de la primera subida salarial realizada al profesorado valenciano en 19 años. La última, conviene recordar, se aprobó en 2007 con el gobierno de Francisco Camps (PP).
Ratios y nueva negociación
El documento firmado este lunes, no obstante, no es definitivo. Pues tan solo atañe a uno de los puntos de la negociación de esta huelga. Existen otros epígrafes que el profesorado ha insistido en que eran igual o más de relevantes que el salario y sobre los que se seguirá discutiendo.
De hecho, la reunión entre el Ejecutivo autonómico y los sindicatos comenzó abordando las ratios en las aulas. Pero tras horas de debate, no fue posible llegar a un entente, por lo que la negociación sobre este punto se retomará este martes por la tarde.
Al respecto, Educación advirtió en los últimos encuentros que era "imposible" llevar a cabo una reducción drástica para el curso siguiente porque ya estaban publicadas las vacantes de personal para el próximo ejercicio académico.
Con estos mimbres, los sindicatos accedieron este lunes a posponerlo como máximo un año. Y a primera hora de la mañana presentaron un escrito en el que fijaban una propuesta calendarizada: 20 alumnos por aula en Infantil, 22 alumnos en Primaria y 25 en la ESO y Bachillerato a partir del curso 2027/2028.
La reducción, además, iría en aumento y sería progresiva durante los dos cursos siguientes: 18 alumnos en Infantil, 20 en Primaria y 22 en la ESO y Bachiller al año siguiente. Mientras el máximo sería de 15 en Infantil y el resto continuarían igual en el curso 2029/2030.
Ortí, junto al secretario autonómico Daniel McEvoy y el resto de equipo directivo del departamento, accedieron a reducir las ratios a partir de dicho curso, el de 2027/2028. Pero pusieron sobre la mesa unas cifras sensiblemente mayores: 22 en Infantil, 22 en Primaria y 25 en la ESO y Bachillerato.
Con ello, el Consell de Pérez Llorca se abría a rebajar la cantidad de alumnos por aula antes de lo que fija el calendario de Pedro Sánchez para ello.
No en vano, el Gobierno central aprobó recientemente una ley que fija que en el curso 2031-2032 debe haber un máximo de 22 alumnos en las aulas de Primaria y 25 en Educación Secundaria Obligatoria (ESO). La Generalitat, sin embargo, estaría dispuesta a ejecutar la medida cuatro años antes del límite temporal marcado.
La propuesta, así, también fijaba una fecha sobre el papel y desvinculaba el calendario valenciano del que marca la normativa estatal, que se encuentra a la espera de convalidación parlamentaria.
A pesar de ello, los sindicatos siguieron exigiendo una cantidad menor de alumnos por aula. Y la contraoferta de la Conselleria se basó en un compromiso de llevar a cabo los nuevos mínimos planteados por el gobierno de Sánchez con independencia de si el texto legal termina siendo ratificado o no en el Congreso y el Senado.
Además, en caso de que no pudiera aplicarse la reducción en las aulas por falta de infraestructuras, Educación también accedió a introducir una cláusula que garantizase personal adicional en la plantillapara atender al alumnado en base a las ratios permitidas.
Pero insistieron, eso sí, en introducir un 10% de incremento extraordinario para situaciones excepcionales. Un extremo que no fue aceptado en ningún caso por los sindicatos y por el que la negociación quedó en standby y volverá a retomarse este martes.
Elecciones sindicales 2026
En cualquier caso, la firma de este lunes, despertó un importante malestar en parte del profesorado. Pocos minutos después de que se rubricara el acuerdo, comenzaron a circular por redes mensajes en los que se instaba a los docentes a que cancelaran su afiliación a CSIF y ANPE si era el caso.
"Cancela tu afiliación si la tienes enviando un correo electrónico y cancelando la domiciliación", recogía uno de los mensajes.
También pedía "escribir una reseña en Google o cualquier otra red social para que la gente no se olvide de lo que han hecho", así como "no votarles en las elecciones sindicales de 2026" y "comentar sus publicaciones y hacerles entender cuánto nos están decepcionando y traicionando".
Cabe apuntar que la propuesta salarial aceptada dista de la fijada sobre el papel por todos los sindicatos: 500 euros mensuales a partir de septiembre de este año.