Actuaciones sobre el terreno. EE
La Comunitat concentra 117 hectáreas de un piloto nacional: detecta más biodiversidad en fincas con cubiertas vegetales
El análisis inicial presentado este martes en la UPV detecta niveles muy altos de materia orgánica en el 40% de las parcelas analizadas.
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La Comunitat Valenciana concentra 117 hectáreas del piloto nacional BioDiversity Grow, proyecto que mide biodiversidad, agua, suelo y clima en cultivos hortofrutícolas y cuyos primeros datos apuntan a mejores indicadores de suelo vivo, fauna auxiliar y equilibrio biológico en fincas con cubiertas vegetales, setos y zonas refugio.
Los primeros datos del proyecto 'Monitoreo de los aspectos clave de la sostenibilidad estratégica y eficacia de los planes de acción en cultivos hortofrutícolas de España', se presentaron este martes en la Universitat Politècnica de València (UPV).
El proyecto, que dio el pistoletazo de salida en 2025 y que está previsto hasta 2028, cuenta con 18 productores participantes en la Comunitat Valenciana, Andalucía, Región de Murcia y Aragón, tras la incorporación de seis nuevos este año.
El análisis inicial ha detectado niveles muy altos de materia orgánica en el 40% de las parcelas analizadas y valores altos en otro 13,3%, dentro de un programa que aplica 30 indicadores científicos en más de 200 hectáreas hortofrutícolas representativas del campo español.
La información recogida en campo muestra una mayor presencia de fauna auxiliar y mejores índices de riqueza biológica en fincas con infraestructuras ecológicas como setos, zonas refugio o vegetación natural adyacente.
También se observan diferencias marcadas entre parcelas con cubiertas vegetales y manejos convencionales, especialmente en actividad del suelo y biodiversidadfuncional.
En actividad enzimática, otro indicador asociado al suelo vivo, el 73,3% de las parcelas se sitúa en rangos de normalidad y un 20% alcanza valores altos.
El suelo, "estratégico"
En ese sentido, la catedrática de Edafología y Química Agrícola de la UPV, María Dolores Raigón, subrayó que hablar de biodiversidad del suelo es hablar de "un elemento agronómico estratégico" para la producción agrícola, la retención de agua, la fertilidad y la mitigación del cambio climático. "Sin biodiversidad en el suelo no hay salud del suelo", señaló.
El piloto nacional se desarrolla en el marco de la ESS, norma de sostenibilidad de GlobalG.A.P., con la participación de Quality & Adviser, a través de BioDiversity Grow; Agraya, mediante ESS GlobalG.A.P.; y Global Nature Fund, a través de Basis Set.
El programa experimental mide con criterios científicos la biodiversidad, el agua, el suelo y el clima en cultivos hortofrutícolas como cítricos, frutas de hueso, tomate, pimiento, pepino, melón, sandía, apio, lechuga o brócoli.
BioDiversity Grow
Durante la jornada se presentó BioDiversity Grow como una herramienta integral aplicada a biodiversidad, sostenibilidad y trazabilidad ambiental.
La plataforma permite ordenar y comparar datos por campaña, zona, cultivo y tipología de manejo, con el objetivo de transformar la información recogida en campo en indicadores verificables y comparables para productores, técnicos, certificadoras y cadenas de distribución.
Carlos Martínez, portavoz de Quality & Adviser y BioDiversity Grow, explicó que la plataforma busca que "el dato de campo llegue con la lectura adecuada a cada eslabón de la cadena alimentaria, sin duplicidades ni pérdidas de información, del campo al lineal".
Según señaló, el sistema permite trabajar con distintos perfiles —productores, técnicos, responsables de sostenibilidad, auditores, verificadores independientes, gestores comerciales y retailers— para que cada actor disponga de información útil según su función.
La plataforma genera informes por finca, cultivo y campaña, así como indicadores de evolución en biodiversidad, huella hídrica, carbono, suelo y reducción de fitosanitarios.
También facilita reportes trazables para programas de compra responsable, certificaciones y estrategias ESG, en un contexto de crecientes exigencias europeas de memorias de sostenibilidad a partir de 2027.
Competitividad agroalimentaria europea
La jornada celebrada en la UPV reunió a expertos, investigadores, técnicos, productores y representantes del sector agroalimentario en torno a los nuevos retos de la biodiversidad, la sostenibilidad y la trazabilidad ambiental.
El encuentro contó con una apertura institucional a cargo de Mª Àngels Ramón-Llin Martínez, directora general de Producció Agrícola i Ramadera de la Conselleria d’Agricultura, Aigua, Ramaderia i Pesca.
Imagen de la jornada celebrada. EE
El programa incluyó intervenciones de María Dolores Raigón Jiménez, catedrática de Edafología y Química Agrícola de la UPV; Jaime Prohens Tomás, catedrático del Departamento de Biotecnología de la UPV y director del Instituto Universitario de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad Valenciana y Carina Mazzuz, socia y directora técnica de Quality & Adviser, S.L. y BioDiversity Grow.
También han participado Ana Olmeda Zomeña, directora de Campo de BioDiversity Grow; Carlos Martínez, socio y director comercial de Quality & Adviser, S.L. y BioDiversity Grow; Celia Murciano, responsable de I+D en Microbiología de Productos en Citrosol; y Elena Sanchis Soler, responsable de formulación y desarrollo de productos en AgroFresh.
La sesión abordó, entre otros contenidos, la biodiversidad del suelo, la biodiversidad genética, los bancos de germoplasma, la reducción del desperdicio alimentario, las soluciones de postcosecha orientadas a mejorar la sostenibilidad ambiental y el uso de herramientas digitales para transformar datos de campo en información útil para el sector agroalimentario.