Instalación fotovoltaica sobre la cubierta de Feria Valencia.
Feria Valencia completa la mayor instalación fotovoltaica sobre cubierta de la ciudad
Con más de 4.600 paneles instalados, el recinto genera energía limpia capaz de abastecer a 900 hogares y ahorrar 780 toneladas de CO2 al año.
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València es luz, pero ahora también es potencia. Los tejados de Feria Valencia, esos que durante décadas han servido de resguardo para ferias del mueble, del automóvil o certámenes internacionales, se han transformado en una inmensa central de energía limpia. Con la puesta en marcha de este ambicioso proyecto fotovoltaico, el recinto ferial consigue un importante ahorro económico además de posicionarse como el gran pulmón industrial de la ciudad.
El proyecto, que ha convertido 40.000 metros cuadrados de cubiertas en un auténtico "tejado solar", marca un antes y un después en la gestión de infraestructuras públicas en la Comunitat Valenciana. No es solo una cuestión de placas; es un cambio de paradigma.
La instalación de más de 4.600 paneles solares, que ocupan una superficie neta de 12.000 metros cuadrados, y la renovación de casi 18.000 luminarias LED suponen un golpe de autoridad contra la huella de carbono en un sector, el de los eventos, tradicionalmente intensivo en consumo energético.
Las cifras que maneja la institución son mareantes. La instalación evitará la emisión de 780 toneladas de CO2 al año. Para el ciudadano de a pie, el dato puede parecer abstracto, pero la comparativa local es demoledora: las emisiones de CO2 que esta instalación ahorra al medio ambiente equivale a más del triple de lo que depuran el aire todos los árboles que habitan el Jardín del Turia, el emblemático cauce que atraviesa València.
Hay otra forma de medir la relevancia de esta instalación. Su capacidad de producción eléctrica sería suficiente para iluminar y dar servicio eléctrico a más de 900 hogares durante todo un año. Dicho de otro modo, Feria Valencia ha generado su propia “comunidad energética” capaz de abastecer a un barrio entero de la ciudad solo con la luz que cae sobre sus tejados.
Feria Valencia convierte 40.000 metros cuadrados de cubiertas en un auténtico "tejado solar".
El compromiso con la sostenibilidad
Desde Feria Valencia, el objetivo está claro: la sostenibilidad ya no es un recurso "decorativo" en el dossier de prensa, sino el eje central de su viabilidad futura. "Este proyecto no solo nos permite reducir nuestra factura eléctrica en un 40%, sino que también cumple con nuestra responsabilidad social como empresa pública", señalan fuentes de la institución. "Queremos que cada expositor y cada visitante que entre en nuestros pabellones sepa que la feria o el evento en el que participa se mueve con energía generada por el propio edificio. Es un compromiso con el entorno que nos acoge".
La instalación fotovoltaica, en la que la administración autonómica ha invertido 2,8 millones de euros, ha sido financiada por la Unión Europea a través del programa NextGenerationEU, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), en el marco del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (PIREP). Un proyecto que es visto desde Feria Valencia como una "inversión de retorno social".
El objetivo es alcanzar un modelo de autoconsumo que contribuya a la descarbonización de la ciudad además de proteger a la institución de la volatilidad del mercado energético. "Feria Valencia ha sido históricamente un motor económico; ahora aspiramos a ser también un referente en eficiencia energética", añaden desde el recinto de Benimàmet.
Tecnología al servicio del clima
La ejecución técnica, llevada a cabo por importantes empresas del sector como Ferrovial e Iberdrola, ha supuesto todo un reto de ingeniería. No se trataba solo de colocar paneles solares, sino de integrar un sistema inteligente capaz de gestionar una potencia de 2.450 kilovatios que permitirá ahorrar 4 millones de kilovatios al año. El proyecto también ha incluido la sustitución de luminarias obsoletas por tecnología LED de última generación, lo que ha permitido reducir la potencia necesaria en un 65%. Este doble movimiento —generar más limpio y consumir menos— es la clave de la eficiencia.
El impacto de este "tejado verde" trasciende los muros de la Feria. En un contexto donde las ciudades compiten por atraer talento e inversiones basadas en criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), el movimiento de Feria Valencia sitúa a la ciudad en el mapa de las buenas prácticas internacionales.
Detalle de la instación fotovoltaica de Feria Valencia.
El análisis de la realidad es sencillo: mientras el mundo discute sobre cómo frenar el cambio climático, en los pabellones de Feria Valencia ya se está ejecutando. Cada vez que el sol brilla sobre la huerta valenciana, los tejados de la Feria trabajan en silencio, limpiando el aire de una ciudad que ha decidido que su progreso no puede ser a costa del aire que respiran sus ciudadanos.
Con este proyecto, Feria Valencia no solo vende metros cuadrados para expositores; ahora también vende un futuro más limpio. El gigante de hormigón y acero ha aprendido a hacer la fotosíntesis, y los beneficios los respiraremos todos.