Llocnou de la Corona.
Este es el pueblo más pequeño de España: tiene solo seis calles y 100 habitantes, y es perfecto para vivir cerca de una ciudad
El pequeño municipio surgió a raíz de un convento religioso del siglo XVII.
Más información: El pueblo marinero donde comer a reventar y que puedes recorrer a pie: declarado Conjunto Histórico-Artístico
El pueblo más pequeño de la Comunitat Valenciana y de España está en la provincia de Valencia.
Se trata del municipio de Llocnou de la Corona, y está formado por tan solo seis calles y poco más de 100 habitantes.
Este está situado a tan solo diez minutos de la capital, algo que lo hace ideal para vivir fuera del bullicio de una gran ciudad pero cerca de ella.
Llocnou de la Corona está situado a pocos kilómetros de la ciudad de Valencia, por lo que se trata de un destino ideal para visitar en poco tiempo.
Allí reina un ambiente tranquilo del que se puede disfrutar paseando. Y también, admirando las fachadas de las viviendas, que conservan su aire tradicional.
Estas embellecen las seis calles de las que consta el pequeño municipio, formado además por calzadas completamente planas.
De ellas destaca la Iglesia Parroquial de la Virgen del Rosario. De estilo neogótico, su construcción se inició en 1899. Además, en su interior descansa un retablo neogótico.
El origen del pueblo se remonta a la existencia de un convento en el siglo XVII. A su alrededor fue creciendo un pequeño núcleo de población, lo que después sería Llocnou de la Corona.
Porque aunque esta comunidad religiosa acabó desapareciendo, los vecinos decidieron quedarse allí.
Este municipio pequeño, además, está rodeado por otras poblaciones más grandes como Alfafar, Silla y Paiporta.
Todas ellas tienen algo en común: están situadas en la comarca de l'Horta Sud. Es decir, estuvieron afectadas por la dana.
Además, muy cerca de este municipio está situado el Parque Natural de la Albufera, uno de los espacios naturales más valiosos del Mediterráneo.
Un destino perfecto para una escapada de un día en la que combinar naturaleza, historia y, sobre todo, una de las mejores paellas que se pueden probar en España.
La Albufera es famosa por sus atardeceres, cuando el cielo se tiñe de tonos naranjas y rosados y el agua actúa como un espejo perfecto.
Desde el embarcadero o incluso desde una barca, se puede disfrutar de uno de los espectáculos naturales más bonitos de la zona. Un plan sencillo, pero difícil de superar.
También se puede pasear por el parque natural, e incluso disfrutar de hacer birdwatching -avistamiento de aves- ya que es un lugar idóneo para ello.