Furgonetas. DGT
Confirmado: las furgonetas camufladas de la DGT pueden sancionar con hasta 600€ y puntos al incumplir las normas
La Comunitat Valenciana es una de las regiones con mayor volumen de sanciones, superando las 900.000 denuncias anuales.
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La Dirección General de Tráfico (DGT) se encarga de velar por la seguridad de los conductores en carretera. Para ello, vigila la velocidad de conducción y que los vehículos cumplan las normas.
Es conocido que la DGT emplea para ello, por ejemplo, radares fijos en carreteras. También, desde hace tiempo, utilizan coches 'de incógnito' con un radar móvil integrado.
Ahora, además, también cuenta con una flota de furgonetas 'camufladas' que igualmente vigilan y sancionan en caso de ser necesario, con multas de hasta 600 euros y pérdida de puntos.
La Comunitat Valenciana es una de las regiones con mayor volumen de sanciones de la DGT -supera las 900.000 denuncias anuales- con alta actividad en Valencia y Alicante.
Son vehículos que pasan inadvertidos por un motivo claro: no quieren ser identificados por los usuarios de las carreteras.
Es común que algunos conductores modifiquen su conducta al notar la presencia policial, de un radar o de vigilancia en general, y es precisamente lo que se quiere evitar.
Así, estos vehículos circulan por las carreteras españolas -salvo Cataluña- igual que el resto, solo que ellos tienen el poder de sancionar si la cámara detecta una infracción.
Es complicado -aunque no imposible- detectar estas furgonetas, ya que parecen vehículos privados: no van rotuladas y mayoritariamente son de color blanco.
Pero algunos detalles sí que marcan la diferencia, y es posible reconocerlas. Lo más llamativo es que en lugar de un radar, en su interior llevan una cámara. Y dos agentes de la Guardia Civil uniformados.
Además, aunque la mayoría de furgonetas llevan una matrícula habitual, otras sí que utilizan el acrónimo PGC, algo habitual en los vehículos que utiliza la Guardia Civil.
La cámara sirve precisamente para grabar las infracciones que se detecten. Así, los agentes pueden formalizar la denuncia y aplicar la sanción que corresponda.
¿Y por qué furgonetas? Por la altura. Al ser más elevadas que un coche normal, los agentes que viajan en su interior -y la cámara de vigilancia- tienen una mejor visión del resto de vehículos.
De esta forma, si el conductor de un turismo circula sin el cinturón abrochado, utilizando el teléfono móvil o bebiendo mientras se quita atención de la carretera, es más sencillo de identificar.
La diferencia con los coches 'camuflados' que también utiliza la DGT es que las furgonetas no vigilan la velocidad de los vehículos, ya que no incorporan un radar móvil.
Las multas
Las furgonetas de la DGT vigilan el cumplimiento de normas de circulación básicas, como no utilizar el móvil mientras se conduce.
La ley dice que "mientras se conduce, usar un móvil sin manos libres, leer o enviar mensajes o utilizar auriculares es motivo de sanción".
La sanción es de 200 euros, y se contempla también la retirada de entre 3 a 6 puntos, en función de la gravedad.
No utilizar el cinturón también es sancionable. En concreto, con una multa de 200 euros y la retirada de 4 puntos del carnet.
En general, las sanciones por infringir las normas de circulación oscilan entre los 100 y los 600 euros, dependiendo de lo grave que sea el caso en concreto.