Moncho Cebrián, vecino de Ruzafa, con la edil de Turismo, Paula Llobet. EE

Moncho Cebrián, vecino de Ruzafa, con la edil de Turismo, Paula Llobet. EE

Valencia

Moncho Cebriá, vecino de Ruzafa, rechaza la ZAS tras años para llegar a un consenso sobre el ruido: "Supone un retroceso"

El Gobierno municipal defiende que tratan de "cumplir una orden judicial" y que la decisión de aprobarla se inició "para velar por el descanso vecinal".

Más información: Valencia anuncia la ZAS de Ruzafa para reducir el ruido y los bares y discotecas estallan: "Es una cortina de humo"

Valencia
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A horas de la aprobación definitiva del barrio de Ruzafa como Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en el pleno municipal de este jueves, vecinos como Moncho Cebriá no se muestran de acuerdo. La decisión tampoco agrada a las entidades de ocio y hostelería.

El también portavoz de la plataforma Convivir Russafa rechaza las medidas "restrictivas" de la zona ZAS anunciadas por el Ayuntamiento, pese a haber mantenido encuentros con el consistorio para llegar a un consenso sobre el ruido.

"Supone un retroceso porque va a morir la vida en el barrio. Hay locales con más de 50 años con licencia", indica, en declaraciones a EL ESPAÑOL.

Aunque sabían que la declaración de la zona como ZAS era inevitable por cumplimiento de la sentencia 391/20 de 10 de julio de 2020 del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, no se esperaban que las medidas anunciadas fueran "tan traumáticas".

El Gobierno municipal defendió esta misma semana que tratan de "cumplir una orden judicial" y que la decisión de aprobarla se inició "para velar por el descanso vecinal".

"Este concejal al que le piden la dimisión lo que no va a hacer es cometer un ilícito penal ni va a ir en contra de unas resoluciones administrativas. Yo creo que sería una temeridad", aseguró Carlos Mundina a los medios.

El edil dijo que la nueva regulación compatibilizará el negocio del sector con el descanso de los vecinos, y subrayó que se ha intentado "aplicar las medidas que están en otras ZAS en la ciudad de Valencia".

Reuniones de plataformas como Convivir Russafa con el consistorio, en una imagen de archivo. EE

Reuniones de plataformas como Convivir Russafa con el consistorio, en una imagen de archivo. EE

Pero Cebriá no opina lo mismo. Vive en la calle Centelles y destaca que "el ocio y la hostelería responsable, junto a las fallas y a los vecinos, han sido una pieza fundamental para dar vida al barrio".

Desde Convivir Russafa, afirma, la finalidad ha sido la de aglutinar todos los colectivos y apoyarse mutuamente.

En este punto, recuerda la degradación que había hace 35 años, cuando la zona era "completamente marginal", con "menudeo de drogas, delincuencia y establecimientos clandestinos".

Sin embargo, hace ya más de 20 años se iniciaron los trabajos de análisis y diagnóstico del barrio, que sirvieron de base para la firma del Protocolo de Intervención entre la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Valencia.

Se trata del denominado Plan RIVA-Russafa, un protocolo de recuperación de la zona fijado en 2005, cuyo objetivo era lograr la recuperación urbana, económica y social.

"Está claro que el derecho al descanso es importante y fundamental, pero también lo es el derecho al trabajo", reflexiona el portavoz.

"No se han tenido en cuenta todas las medidas ni las campañas que desde Convivir Russafa hemos impulsado para que las de la ZAS fueran lo más laxas posibles", como la amortiguación del sonido de las terrazas o el uso responsable de la pirotecnia.

Son acciones, añade, "para beneficiar el buen funcionamiento del barrio y minimizar todas las molestias posibles".

Moncho Cebriá considera que, "al igual que en Malilla molesta el ruido del paso de los trenes, a Ruzafa se la martiriza con el ocio y la hostelería".

"Lo que no podemos es demonizar a un sector. Somos tejido asociativo, tanto las fallas, como los vecinos, la hostelería, el ocio, la restauración... todos. Tenemos que intentar seguir siendo referente. Ha faltado diálogo, lograr un consenso, buscar soluciones", zanja.

Moncho Cebriá, portavoz de la plataforma Convivir Russafa. EE

Moncho Cebriá, portavoz de la plataforma Convivir Russafa. EE

Según apuntó Mundina, desde que la ZAS entre en vigor, habrá un plazo de un mes para interponer un recurso de reposición y de dos meses para ir a la vía del contencioso-administrativo.

Además, las pymes del ocio y de la hostelería de Valencia han anunciado que este jueves se concentrarán ante el edificio consistorial de la capital valenciana mientras se celebra el pleno en el que se decidirá sobre la aprobación definitiva de la ZAS.

A través de un comunicado, han expuesto que solicitan "a todos los grupos con representación en el Ayuntamiento que exijan conocer toda la batería de medidas del Plan de Choque contra el ruido ejecutadas en Ruzafa antes de tomar ninguna decisión irreversible para la defensa de los puestos de trabajo, el clima de diálogo que se vive en el barrio y la imagen turística de la ciudad".

Ruzafa, zona ZAS

En cumplimiento de la sentencia 391/20 de 10 de julio de 2020 del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, el Ayuntamiento inició las mediciones acústicas en el barrio de Ruzafa para evaluar la posibilidad de declaración de una zona ZAS en el barrio.

Entre el 11 de abril de 2022 y el 25 de junio de 2023 el Ayuntamiento de Valencia realizó mediciones sonométricas para evaluar la situación acústica del barrio.

El registro del ruido se hizo pocos meses después de la recuperación de la libertad de movimientos en la primavera de 2022 y de la eliminación del toque de queda -tras la pandemia-.

Según las entidades vecinales, de ocio y hostelería, se tomó en "un periodo de intensa agitación social asociada a la recuperación de los hábitos sociales".

El 25 de abril de 2023, el Ayuntamiento de Valencia modificó la ordenanza de contaminación acústica e introdujo el artículo 14, que establece que la tramitación de una zona acústica saturada debe iniciarse con la aprobación de una serie de medidas preventivas.

El 14 de junio de 2024, el consistorio aprobó de forma provisional la ZAS del barrio de Ruzafa, incluyendo la puesta en marcha de una batería de medidas preventivas en cumplimiento de la ordenanza (art. 14).

La Asociación por una Hostelería Responsable en Ruzafa, junto con los colectivos del barrio integrados en la plataforma Convivir Ruzafa, con la colaboración del Ayuntamiento, activaron un plan de actividades y campañas de concienciación para minimizar el impacto ambiental del ocio y la hostelería en el barrio.

La propuesta de declaración de la ZAS de Ruzafa, en la que se concretaba el plan de medidas preventivas de lucha contra el ruido, se publicó el 25 de octubre de ese mismo año en el DOGV.

A lo largo de 2025 y 2026, el Gobierno municipal asignó los recursos económicos y las ayudas nominativas necesarias para ejecutar diferentes acciones formativas.

Entre ellas, se incluían dirigir al personal de admisión de los locales de ocio, ensayos científicos para evaluar el comportamiento acústico de materiales fonoabsorbentes en las terrazas y diferentes campañas de concienciación y mediación social en el barrio para promover un ocio cívico y responsable.

El 22 de septiembre de 2025 se inauguró la exposición Convivir Ruzafa en la Junta Municipal de Distrito de Ruzafa para hacer balance de las campañas realizadas durante los dos años anteriores.

Exposición Convivir Russafa en la Junta Municipal de Distrito de Ruzafa. EE

Exposición Convivir Russafa en la Junta Municipal de Distrito de Ruzafa. EE

Sin embargo, el reciente anuncio del Ayuntamiento sobre la aprobación definitiva de la ZAS no gustó a las asociaciones. A su juicio, son medidas "mucho más restrictivas que en la aprobación provisional de 2024".

Consideran que tampoco se ha activado ningún período de exposición pública que permita hacer alegaciones ni ningún tipo de evaluación acústica de las medidas preventivas realizadas durante 2025 y 2026.

Serían, aseguran ,"imprescindibles" antes de definir las medidas que se incluirán en la ZAS definitiva.

Estudio sonométrico

El estudio acústico del barrio, realizado entre junio de 2022 y junio de 2023 en la calle Tomassos, evaluó 3.300 franjas horarias (nueve franjas horarias de 60 minutos en 365 días de mediciones).

Concluyó que se superan los 65 decibelios, el umbral de ruido mínimo para determinar que resulta necesario aprobar una ZAS.

Tal y como trasladan las entidades, a lo largo de 2022, únicamente en 169 franjas horarias (el 5,1%), se detectó que se superó esta cifra (65dB).

El 99 de las veces se produjeron en momentos previos a la apertura de los locales (00:05), o en días en los que los locales no se encontraban abiertos; mientras que en cinco cálculos no fueron válidos por factores climatológicos.

"Únicamente en 70 ocasiones, el 2,1% de los casos, se incrementó el nivel de ruido por encima del límite (65dB) y solo 13 (el 0’39%) de ellas se relacionaron con la actividad de las discotecas, a partir de las 4:00", afirman.

Añaden, además, que se midió "cuando no había ninguna otra actividad hostelera en funcionamiento", solo la de las tiendas 24 horas que se sitúan en el entorno de los locales de ocio, "y sobre las que no se realizó ninguna medición acústica".

Las asociaciones de ocio y hostelería critican que los cálculos se llevaron a cabo "en pleno momento de euforia por la recuperación de la vida social y tras la eliminación del toque de queda al finalizar la crisis sanitaria del COVID" y que "el Ayuntamiento no ha vuelto a realizar mediciones acústicas en estas zonas desde 2022 y 2023"

En su opinión, determina el cierre de los locales a las 4:30 "de forma absolutamente desproporcionada y arbitraria".

"Son las discotecas ubicadas en la calle Tomassos las que han implantado la figura de los agentes cívicos o silenciadores con sus propios recursos. El cierre de los establecimientos hace inviable su actividad y provoca un nivel de ruido en el entorno que no existía hasta ahora, en su momento de mayor actividad e impidiendo que se produzcan flujos escalonados y el desalojo de forma progresiva", manifiestan.