Carmen y Ana, procuradoras. EE
Carmen y Ana, procuradoras, tendrán una pensión de 450€ al jubilarse tras más de 30 años: "Nos sentimos discriminadas"
Las procuradoras denuncian que la mutualidad les prometió el doble de dinero y ahora deben luchar "por una pensión digna".
Más información: Confirmado: si el inquilino estropea los muebles deberá pagar el coste de la reparación al propietario de la vivienda
Las procuradoras valencianas Carmen Lis y Ana Pons son tan solo dos ejemplos de la situación que viven numerosos compañeros de oficio en España.
Tienen 59 y 57 años, respectivamente, y ambas se dieron de alta y comenzaron a cotizar a la mutualidad en 1994. Llevan más de 30 años haciéndolo.
A pesar de ello, actualmente recibirían una pensión de jubilación de cerca de 450 euros, una situación que las hace sentir "discriminadas", aseguran.
Los suyos son dos ejemplos, pero la situación se extiende a gran parte de sus compañeros de profesión.
Mutualistas que recibieron estimaciones de pensiones en torno a 1.200 euros mensuales se han encontrado, en el momento de la jubilación, con prestaciones cercanas a los 400 euros.
Esto tiene un por qué. Hasta el año 2001, los procuradores no tenían libertad de elección: estaban obligados a incorporarse a la Mutualidad de Procuradores, un sistema privado.
Esto suponía que no tenían posibilidad de cotizar en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), que es público.
Y a diferencia del RETA, las prestaciones de la mutualidad no están respaldadas por el Estado, lo que deja a los mutualistas expuestos al riesgo de la gestión y de las decisiones de inversión de la entidad.
Así, mientras el sistema público ofrece pensiones garantizadas y actualizadas conforme al IPC, con 14 pagas, el sistema mutualista"carece de estas garantías y depende de la rentabilidad de sus inversiones".
Por ello, la situación de la mutualidad se ha convertido en uno de los principales conflictos dentro del ámbito jurídico en España.
Lo que durante años se presentó como una alternativa al sistema público ha derivado, según denuncian, en un modelo "insuficiente y desigual".
Para ellas, "en esta situación existen dos culpables". Se refieren "a la mutualidad y al Estado".
Inciden en que la Mutualidad de Procuradores "sabía lo que había y no dijeron nada". Y sobre el Estado, denuncian que "no ha ejercido un control suficiente sobre este sistema, pese a tratarse de un modelo integrado en el marco regulado".
"Me dijeron que me tenía que dar de alta en la mutualidad de la procura y eso sería mi plan de jubilación", recuerda Carmen.
En aquel momento, añade, no podían hacer el RETA. Cuando llegó el momento en el que se les dio la oportunidad de cambiarse, en los años 2000, no supieron qué hacer: "Nos dijeron que si nos cambiábamos perdíamos el dinero que habíamos dado a la mutua".
"Nos hicieron una simulación y nos dijeron que en la jubilación íbamos a ganar unos 900 euros", añade.
Tres décadas después, su sorpresa es que esos 900 euros se han convertido en cerca de 450 euros. De hecho, las procuradoras subrayan que su retribución sería esa siempre y cuando sus maridos renunciasen a la pensión de viudedad. "Si no, sería menos", apuntan.
Actualmente existe una alternativa: cobrar esa cantidad aproximada de 900 euros mensuales pero en 10 años. Y después, percibir nada.
Carmen y Ana no la ven con buenos ojos. No entienden cómo pueden tener actualmente estas condiciones de jubilación. Así, lamentan que "hasta una pensión no contributiva, de alguien que no ha contribuido al Estado, es más alta".
Además, explican las procuradoras que no se trata de un sistema igualitario, ya que si se elige la renta vitalicia "se calcula la esperanza de vida y se cobra un dinero al mes".
Esto implica que los hombres, como tienen una proyección de vida menor, cobren más. Las mujeres, que generalmente tienen una mayor esperanza de vida, percibirán menos. "Viviremos más, pero pasaremos más hambre", lamentan.
En caso de no elegir la renta vitalicia, la otra opción es cobrar una cantidad de dinero mayor pero únicamente durante diez años.
"Si te jubilas a los 67 y a los 77 tienes la suerte de haberte muerto, genial, has vivido con más pensión. Pero si no, a ver qué haces", resaltan las procuradoras.
Ante esta difícil situación, las procuradoras lo tienen claro: quieren tener "una jubilación digna".
"Que cuenten por un año cotizado en la mutualidad, uno cotizado en la RETA", detallan.
Para lograrlo, aseguran que los partidos políticos "están negociando", pero parece complicarse: "Unos no quieren apoyar una propuesta porque les parece de mínimos", explican.
"En sus manos estamos, depende de ellos", añaden, además de destacar que "no tiene sentido que en una sociedad con Estado de Bienestar, donde valoran unas jubilaciones dignas, las de los procuradores se dejen de lado".