Mónica Oltra, María José Catalá, Pilar Bernabé y Vicente Barrera. EE
Catalá, Oltra, Bernabé, Barrera: la batalla ‘All-Star’ por la ciudad de Valencia que acaparará el foco electoral de 2027
Los cuatro grandes partidos (PP, Vox, PSPV y Compromís) apuestan por primeros espadas en una contienda que condicionará la Generalitat.
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Es posible que no se recuerde, en tiempos recientes, una contienda electoral como la que se prevé para 2027 en la ciudad de Valencia.
Salvo sorpresas, el cartel de los cuatro grandes partidos ya está claro: María José Catalá -actual alcaldesa- por el PP; Pilar Bernabé -delegada del Gobierno en la Comunitat- por el PSPV; Mónica Oltra -exvicepresidenta de la Generalitat- por Compromís; y, casi con toda probabilidad, Vicente Barrera -también exvicepresidente del Gobierno valenciano- por Vox.
Todas estas formaciones han optado por primeros espadas para los comicios que se celebrarán en mayo del próximo año. Una apuesta que no sólo anticipa una cruda batalla entre los bloques de la derecha y la izquierda, sino que provocará que el foco de la campaña se desplace a Valencia y que muchos movimientos políticos a nivel autonómico pasen a estar condicionados por lo que ocurra en la ciudad.
El mejor ejemplo de ello es todo lo relacionado con Mónica Oltra. La exdirigente de Compromís ha sacudido el tablero político en muchos sentidos con su anuncio de regreso como candidata en Valencia.
La candidatura unitaria
Su vuelta se produce después de que dimitiera en 2022 por la investigación sobre el presunto encubrimiento de los abusos sexuales de su exmarido a una menor tutelada -causa por la que se sentará en el banquillo-. Y, aunque sigue siendo el principal activo de Compromís por su trayectoria, cuatro años sin estar en la esfera pública no son pocos.
El nivel de conocimiento público de Oltra entre las generaciones más jóvenes no es ni mucho menos tan alto como en las legislaturas del Botànic. Un reto que tiene por delante a un año de las elecciones.
A ello se le añaden multitud de deberes. El principal, aglutinar bajo su liderazgo una candidatura unitaria de la izquierda al margen del PSPV, cuyas aspiraciones de superar a Compromís en la ciudad -donde cuentan con una importante implantación- no son fáciles.
Esquerra Unida, Podemos, Movimiento Sumar o Esquerra Republicana aparecen como formaciones que se podrían incorporar. En ese objetivo deberá trabajar Oltra en los próximos meses, pero es algo que tendrá su traslación a nivel autonómico.
Es muy probable que las alianzas que se tejan traigan ciertas exigencias y estrategias internas que vinculen el pacto en Valencia con los pactos para la candidatura a la Generalitat en cuestiones como la elaboración de las listas (nombres, cuotas, configuración, procesos...).
El necesario diálogo entre formaciones muy diferentes entre sí se va a tener que dar a todos los niveles en un contexto que tampoco es tan sencillo. Oltra vuelve después de reconducir la relación con la cúpula de su partido en los últimos meses tras años de nula interlocución.
Esa relación tampoco se rehace de un día para otro y los juegos de peleas por reparto de puestos, pugnas por liderazgos y traiciones también suelen ser un clásico en Compromís. Una coalición que, por encima de todo -eso sí-, ahora lo que quiere es no perder más apoyos.
La situación, como no puede ser de otra manera, ya preocupa en Més, que desde la salida de Oltra ocupa la práctica totalidad de los cargos institucionales.
El diálogo entre la exvicepresidenta y cargos de este partido mayoritario en la coalición -incluyendo el que será con mucha probabilidad su cabeza de cartel a la Generalitat, Joan Baldoví- resultará fundamental en los meses venideros.
Y lo mismo entre las formaciones de izquierdas. Con Esquerra Unida las conversaciones se encontraban hasta la fecha bastante avanzadas, aunque sin concreción de ningún tipo. Pero con marcas como Podemos la relación nunca ha sido sencilla. De hecho, Compromís fue en solitario en 2023 a las urnas.
Bernabé, Morant... y España
En el caso del PSPV, lo que sucede en la ciudad también tiene efectos. Pedro Sánchez dejó clara su apuesta por Pilar Bernabé para Valencia, un perfil potente que ahora tiene más sentido con la vuelta de Oltra.
No son pocas las voces que llevan tiempo preguntándose si la delegada del Gobierno es mejor candidata para la Generalitat que la ministra Diana Morant como cartel socialista. Incluso hay quien tira de nostalgia y desea un retorno del expresidente Ximo Puig. Pero ningún cambio en este sentido se ha contemplado en realidad dentro del partido. Y ahora todavía menos.
Morant sigue con su hoja de ruta, al igual que Bernabé. Eso sí, se trata de una formación con movimientos importantes en las últimas semanas. El nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España, pasa a ser un liderazgo emergente.
Los socialistas señalan la Comunitat Valenciana y Valencia como plazas que quieren tratar de arrebatar a la derecha después de las derrotas que están viviendo en las diferentes elecciones autonómicas.
Pero el deseado sorpasso a Compromís es un objetivo difícil de alcanzar con Oltra de candidata. Conformarse con pelear por una tercera o cuarta plaza en una de las principales ciudades de España es un escenario que asumen, a su pesar, dentro del PSPV.
La propia Morant salió a celebrar el retorno de Oltra en un discurso que evidencia que los socialistas solo fían a la suma del éxito de Compromís el gobernar el consistorio.
Catalá, ante el reto de Vox
En la banda de la derecha, lo municipal y lo autonómico también va de la mano. En el proceso de relevo de Carlos Mazón como presidente de la Generalitat, Catalá asomó como la favorita de Alberto Núñez Feijóo para sustituirlo.
Pero ella no quiso y el movimiento era muy arriesgado. Juanfran Pérez Llorca apareció como la opción más lógica. Y así fue. Desde entonces, el hecho de que Génova haya evitado ratificarlo para 2027 -bien a través de un congreso o bien 'a dedo', opción que cada vez parece la más probable- ha seguido alimentando las especulaciones sobre las preferencias de Feijóo.
Pero al igual que en noviembre, tanto Pérez Llorca como Catalá siguen siendo las opciones más lógicas y naturales en Generalitat y Ayuntamiento respectivamente.
La alcaldesa de Valencia siempre ha dejado claro -antes de la salida de Mazón, aunque también después- que su intención era permanecer en el consistorio y que así iba suceder.
Si ya era improbable que Catalá saliera del Ayuntamiento, esta misma semana, y después del regreso de Oltra, directamente se trataría ya de un movimiento imprudente por parte del PP, que necesita un perfil político fuerte y con amplio conocimiento de la ciudad.
El reto para los populares no es menor. Éstos interpretan que la vuelta de la exvicepresidenta a quien mayor 'roto' electoral le puede hacer es al PSPV porque Oltra también puede provocar una movilización del voto de derechas hacia ellos como reacción.
Además, creen que la suma entre bloques tampoco se ve afectada. Teniendo en cuenta los resultados de 2023, los alrededor de 9.000 votos que obtuvo Podemos en la ciudad y que se podría llevar Compromís, también se los llevaría la derecha por los se quedaron sueltos de Ciudadanos -otros casi 9.000-.
En todo caso, las encuestas, por el momento, no disparan al PP en Valencia sino que lo mantienen. La subida se produce especialmente en Vox, que además en la Comunitat y en Valencia tienen más apoyos que en el conjunto de España.
Su resultado puede ser clave para retener el gobierno municipal, lo que tampoco deja al PP en una posición cómoda.
De ahí que en el caso de la ciudad no solo importe la marca sino en tirón del candidato. Y Vicente Barrera, con un nivel de conocimiento importante entre sus votantes, lo cumple.
A la espera queda por saber con quién formará ticket a la Generalitat. Muchas fuentes apuntan a la actual presidenta de Les Corts, Llanos Massó, pero Vox suele tardar en confirmar a sus candidatos.