María José Catalá en el pleno del Ayuntamiento de Valencia este martes. EE
Valencia limita los pisos turísticos al 2% de las viviendas de la ciudad: aprueba la norma "más restrictiva de España"
La alcaldesa defiende que la nueva regulación ordena todas las plazas turísticas de la capital y afirma que 5.000 apartamentos podrán convertirse a uso residencial.
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Valencia cuenta desde este martes con "la regulación más restrictiva de España" en cuanto a los apartamentos turísticos, con un triple filtro que garantizará que el 98% de las viviendas de la ciudad sean de uso residencial.
Así lo aseguró la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, después de la aprobación en el pleno del Ayuntamiento de la nueva normativa, que contó con los votos a favor de los partidos del gobierno, PP y Vox, y los votos en contra del PSPV-PSOE y Compromís.
La primera edil afirmó que el objetivo era llevar a cabo una normativa que "no tumbaran" los tribunales y defendió que se han regulado las futuras plazas turísticas de Valencia.
"Es la primera ciudad que pone tope y ordena sus plazas turísticas", aseguró Catalá, que manifestó que abrir un nuevo apartamento turístico será "muy difícil".
La nueva normativa, que no afecta al centro histórico de la capital, contempla un triple candado que ha de cumplirse de manera simultánea para poder abrir un nuevo apartamento turístico en la ciudad.
Además, pone fin a la suspensión de la concesión de licencias que se aprobó en mayo de 2024.
La alcaldesa hizo hincapié en el refuerzo de la inspección para combatir los pisos turísticos ilegales. Señaló que de 2015 a 2023, la media anual de órdenes de cierre era de 71, frente a las 449 órdenes desde 2023 a 2025.
En esta línea, instó al Gobierno central, que es quien tiene las competencias respecto a las plataformas de anuncios, a que controlen que no se publiciten viviendas irregulares.
Triple candado
El primero de los filtros, según explicó el responsable de Urbanismo y Vivienda, Juan Giner, "protege el equilibrio entre la población y el turismo".
El número de plazas turísticas totales, ya sean de hoteles, apartamentos o viviendas turísticas, nunca podrá superar el equivalente al 8% de los habitantes empadronados en todos y cada uno de los barrios y distritos de la ciudad.
El segundo, blinda el uso residencial, garantizando que solo el 2% de las viviendas por barrio y distrito puedan ser para uso vacacional.
El tercer candado pretende proteger el tejido económico de la ciudad y la vida de barrio, tal y como aseguró Giner. Concretamente, no podrán superar el 15% del total de locales en planta baja en cada manzana.
"Es una norma clara, rigurosa y valiente, que marca un antes y un después en el modelo de ciudad que queremos", subrayó Giner, al tiempo que subrayó que "se acabó la barra libre".
Requisitos
Además de este triple filtro, solo se permitirá la apertura de apartamentos turísticos en las plantas bajas o primeros pisos, pero siempre por debajo de las viviendas.
Además, será obligatorio que el acceso sea independiente y diferenciado desde la calle y que tenga el permiso de tres quintas partes de la comunidad de vecinos.
Turistas con maletas en Valencia
La nueva normativa, además, da un año de plazo para que los pisos turísticos puedan reconvertirse en viviendas siempre y cuando cumplan los requisitos de habitabilidad.
A esta medida podrán acogerse las viviendas de uso turístico con título habilitante municipal, las inscritas en el registro autonómico antes de la modificación de la normativa y las que tengan un expediente de restauración de la legalidad.
Según los datos que maneja el Consistorio y que avanzó la alcaldesa este martes, 5.000 pisos turísticos podrían acogerse a esta medida.
Más control para hoteles
La nueva regulación aprobada este martes también afectará a los hoteles de la ciudad.
El Ayuntamiento exigirá un plan especial para todos aquellos proyectos de más de 100 habitaciones independientemente del nivel de saturación turística de la zona.
Hasta la fecha, este cambio de uso se hacía de forma automática cuando se otorgaba la licencia de obra y uso, si se cumplían los parámetros técnicos.
Ahora, el Ayuntamiento valorará caso por caso, "en ejercicio de su potestad discrecional de planeamiento" y establecerá mecanismos que permitan la participación ciudadana en el proceso de autorización del proyecto.
Se valorará la incidencia del proyecto hotelero en el funcionamiento de la ciudad, en la movilidad de la zona, la opinión de los vecinos, la afección sobre el patrimonio cultural o las redes de infraestructuras existentes.
La oposición
El portavoz del grupo municipal socialista, Borja Sanjuán, aseguró durante el debate municipal que el número de apartamentos turísticos que reconoce el Ayuntamiento supera los 9.000.
"Valencia es una ciudad tensionada", criticó, al tiempo que instó al Ayuntamiento a cerrar apartamentos turísticos.
"Es muy llamativo que esta regulación no cerrará ninguno en las zonas saturadas, sino que permite que puedan seguir abriendo en los barrios considerados no saturados".
Al respecto, denunció que los datos no representan la situación real, porque no se contabilizan los pisos ilegales ni se cruzan datos con la Generalitat.
En esta misma línea, la líder de Compromís, Papi Robles, afeó que la nueva regulación "no plantea aumentar la inspección para cerrar apartamentos".
Señaló que "están dejando barra libre a la especulación" y reclamó que se hagan incentivos reales para cambiar esos apartamentos hacia viviendas, suspender las licencias e ir cerrando de manera progresiva.