Dos turistas recorren con sus maletas el casco antiguo de la ciudad. EFE/Manuel Bruque/Archivo

Dos turistas recorren con sus maletas el casco antiguo de la ciudad. EFE/Manuel Bruque/Archivo

Valencia

Valencia amplía a un año el plazo para que los apartamentos turísticos puedan cambiar su uso y convertirse en viviendas

El Ayuntamiento aprobará en el próximo pleno la nueva regulación que endurece las condiciones para otorgar licencias.

Más información: La lucha contra los pisos turísticos se centra en El Cabanyal: el 70% de las órdenes de cierre afecta al barrio

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El Ayuntamiento de Valencia ha ampliado hasta un año el plazo para que los pisos turísticos puedan reconvertirse en viviendas siempre y cuando cumplan los requisitos de habitabilidad.

La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, había anunciado un periodo de seis meses, pero que finalmente será de un año, para que todos los apartamentos de uso turístico puedan revertir su uso a residencial si garantizan unas condiciones de vida dignas.

A esta medida podrán acogerse las viviendas de uso turístico con título habilitante municipal, las inscritas en el registro autonómico antes de la modificación de la normativa y las que tengan un expediente de restauración de la legalidad.

Así lo explicó este viernes el concejal de Urbanismo, Juan Giner, que presentó la regulación definitiva en cuanto a los apartamentos turísticos que el equipo de Gobierno pretende aprobar definitivamente en el próximo pleno.

Una ordenanza que endurecerá las condiciones para abrir nuevos pisos turísticos en los edificios residenciales de la ciudad.

Concretamente, solo se permitirá en las plantas bajas o primeros pisos, pero siempre por debajo de las viviendas. Es decir, si hay un piso de uso residencial en el primero, enfrente no podrá haber uno turístico.

Además, será obligatorio que el acceso sea independiente y diferenciado desde la calle y que tenga el permiso de tres quintas partes de la comunidad de vecinos.

Triple filtro

A estos requisitos habrá que sumarle el triple filtro que ha diseñado el Ayuntamiento de Valencia.

Primero, no podrá haber más de un 2% en relación al total de viviendas por barrio y por distrito.

El segundo candado será que los pisos vacacionales no podrán superar el 15% del total de locales en planta baja en cada manzana.

El tercero de los topes previstos es que el número de plazas turísticas totales, ya sean de hoteles, apartamentos o viviendas turísticas, nunca podrá superar el equivalente al 8% de los habitantes empadronados en todos y cada uno de los barrios y distritos de la ciudad.

"Los tres candados no actúan de forma alternativa sino simultánea: cualquier nueva implantación de alojamiento turístico deberá cumplir los tres filtros a la vez. Basta con que se supere cualquiera de los tres umbrales para que la actividad quede bloqueada en esa zona concreta", explicó el edil.

Para Giner, se trata de una de las normativas "más restrictivas" en España en cuanto a este tipo de negocio turístico.

El concejal recordó que el Consistorio aprobó la suspensión de la concesión de licencias en mayo de 2024 y en enero de 2025, al tiempo que se reforzó la inspección.

Sin estas medidas, según aseguró, se habrían perdido el 50% de las viviendas y "todos los locales en planta baja podrían acabar convertidos en apartamentos". "Si no hubiéramos actuado a tiempo, no quedarían peluquerías en el Cabanyal", añadió.

Mapa

Precisamente, el Cabanyal, junto con Ciutat Vella, es una de los barrios con más saturación de pisos turísticos. La foto fija de la presión por barrios, sin embargo, no se ha hecho pública todavía.

El concejal afirmó que están trabajando en un mapa que se conocerá tras la aprobación de la normativa, que ya ha superado el proceso de alegaciones.

Adicionalmente, con la nueva normativa se crea un Censo Municipal de Alojamientos Turísticos (CATAV) en el que solo aparecerán las actividades de alojamiento turístico que dispongan del correspondiente título habilitante, independientemente de su tipo y categoría.

"La mitad de todas las viviendas de la ciudad, más de 220.000, y la totalidad de locales comerciales eran convertibles a uso turístico. Ahora blindamos el 98% de las viviendas para uso residencial y garantizamos que el 85% de locales en planta baja queden a salvo de convertirse en apartamentos", afirmó Giner.