Lucía y María José en 'La clau per a viure'. À Punt
Lucía vive como 'okupa' en casas sin propietario: "Yo me siento frustrada y desprotegida, nos quitaron la casa"
Según explica, todo comenzó con su divorcio, cuando se vio obligada a abandonar su hogar y regresar a la casa donde se había criado.
Más información: Tino Costa, exfutbolista del Valencia CF: "La gente se piensa que el fútbol es dinero, mujeres y 2 horas de entrenamientos"
La vivienda sigue siendo uno de los problemas más complejos y sensibles en la sociedad actual, y el testimonio de Lucía y su sobrina María José, 'okupas' actualmente en un chalet de la localidad de Llíria, es un reflejo de ello.
Tal y como han explicado en el programa 'La clau per a viure' de À Punt, el proceso de okupación de Lucía comenzó con su divorcio, cuando se vio obligada a abandonar su hogar y regresar a la casa donde se había criado.
Esta era "una propiedad pagada" que pertenecía a sus abuelos. Sin embargo, según explica "el Ministerio de Vivienda le quitó la casa porque no se hizo un cambio de titularidad" al fallecer los propietarios.
“Lo pagaron todo, fallecieron y por no hacer el cambio de titularidad nos quitaron la vivienda desde el Ministerio", explica Lucía en el programa.
Actualmente, ambas residen en un chalet en Llíria, una vivienda cuyo propietario falleció sin dejar herederos. Allí, pese a que viven como 'okupas', aseguran que "ellas cuidan la casa". Es por ello que sostienen que "se sienten frustradas y desprotegidas".
Lucía no siente que sean 'okupas', se sienten inquilinas. "Nos sentimos más inquilinas que okupas porque estamos protegiendo una vivienda, cuidando la propiedad, el suministro de luz, Internet, como si estuviéramos alquilados", apunta.
Además, subraya que nunca han recurrido a la fuerza: "Las viviendas que hemos okupado las hemos tenido abiertas, una vivienda con la puerta abierta y nos hemos metido, no hemos forzado ninguna puerta".
A pesar de todo, mantienen la esperanza. "Actualmente hemos hecho una solicitud a un alquiler social y tenemos el pensamiento positivo de tener una vivienda con un alquiler de 250 euros". Su objetivo es claro: “Lo que queremos es tener una vivienda".
En paralelo a historias como la suya, el fenómeno de la ocupación ha ido en aumento en los últimos años, impulsado en gran parte por la dificultad de acceso a la vivienda y la precariedad económica.
Sin embargo, en esta realidad conviven casos como el de Lucía, centrados en la necesidad, con otros en los que se producen situaciones conflictivas.
"Nosotros no hemos hecho daño a nadie para vivir, hemos tenido siempre la puerta abierta donde hemos vivido", apunta.