Imagen de archivo de un furgón de la Policía en el Puerto de Valencia. EFE

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Orca, Iveco, Edimburgo o Rata: el "papel clave" de los policías encubiertos que tumbaron la trama de los narcos del puerto

Los agentes intercambiaron mensajes y trabajaron con la organización, lo que facilitó pruebas y un seguimiento minucioso. A tres los detectaron. 

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El éxito de la conocida como Operación Spider, la investigación sobre una gran trama de narcotráfico en el Puerto de Valencia que coordina el juzgado de Instrucción número 15 junto a la Fiscalía Antidroga y la Policía Nacional, fue posible en gran parte por el trabajo de los agentes encubiertos en la red

Un total de ocho policías estuvieron trabajando y manteniendo comunicación constante con algunos de los investigados -hay un total de 90- y permitieron un exhaustivo seguimiento de la presunta organización criminal y de sus cabecillas. 

El sumario de la causa revela todos los detalles de cómo estos agentes se fueron infiltrando y los informes policiales destacan su "papel determinante" en la investigación, pues mantenían comunicaciones directas con la trama. 

Iveco, Orca, Edimburgo, Junco, Boiro, Estrella, Haza y Rata fueron sus nombres en clave durante toda esta operación. El juzgado fue extendiendo su habilitación como encubiertos durante varios meses. E, incluso, solicitó a Portugal autorización para que también pudieran trabajar allí. 

Todo comenzó en marzo de 2024, cuando la Policía dio luz verde a la actuación de todos ellos, cuyo nombre real se consignó en sobre cerrado. Ante la información procedente de otras operaciones previas de incautación de droga, la intención era obtener más pruebas de una importante trama de narcotráfico que operaba en el Puerto de Valencia. 

Cabe recordar que, según el informe anual de 2024 del Departamento de Seguridad Nacional y la Memoria de la Fiscalía General del Estado, el Puerto de Valencia ocupa el tercer puesto de Europa con mayores entradas de cocaína en el continente, después del de Amberes y el de Róterdam. 

A partir de entonces, especialmente los llamados Orca e Iveco comenzaron con reuniones con miembros de la supuesta organización criminal. Los agentes se ganaron su confianza y se ofrecieron para trabajar como camioneros. Es decir, aquellos encargados del almacenamiento inicial de la droga una vez recuperada de los contenedores del puerto para su posterior distribución por España y por Europa. 

Encuentros en el cementerio

La Policía, mientras, realizaba un seguimiento de todos ellos: sus lugares de encuentro -uno de los más habituales era el Cementerio General de Valencia-, sus conversaciones, la planificación de operaciones de extracción de droga de contenedores...

Esto permitió averiguar el funcionamiento de toda la trama, quién tomaba las decisiones, cómo funcionaba, quiénes eran sus líderes, de qué manera se organizaban para la llegada de la cocaína, los interlocutores extranjeros, etc. 

Muchas comunicaciones tenían lugar a través de Zangiuna aplicación de mensajería y llamadas de voz encriptada cuyos chats resultaron muy valiosos para la investigación. 

En el transcurso de esas colaboraciones, por ejemplo, uno de los miembros de la organización comunica a los agentes que trabaja con dos organizaciones criminales que, como mínimo, necesitan extraer del puerto 2 ó 3 envíos de cocaína todos los meses, por lo que les asegura trabajo e importantes beneficios económicos. 

Así, les explican que un camionero está cobrando unos 100.000 euros por extracción de cocaína y que otros facilitadores perciben 10.000 euros por orden de carga para extraer la droga.

El término en clave para referirse a estas operaciones es "fiesta". "Hay fiesta todos los meses", "la próxima semana hay fiesta"... una manera de avisar de que llegan los envíos. 

Esas fiestas se empiezan a concretar. Los agentes encubiertos comienzan a tener información de extracciones previstas. Como una de 1.400 kg de cocaína a comienzos de 2025 para la que necesitaban dos camiones. "Los buques ya han salido", les comunican, además de cuantificar en 17.000 euros el kg de coca en Valencia

'Coca' por la ruta africana

Otro de los episodios relevantes que surgen se produce cuando un miembro de la organización le consulta al agente Iveco -infiltrado con los líderes encargados de organizar, planificar, supervisar y coordinar las extracciones de droga del puerto- si conoce a alguien que disponga de un barco pesquero porque está llevando a cabo una importante operación de transporte de cocaína utilizando la "ruta africana".

El motivo de este plan, cree la Policía, es que se frustró una operación en Valencia en julio de 2024 y querían hacer una grande internacional. 

La idea era sacar una importante cantidad de cocaína en Surinam y llevarla de Venezuela a costas de Mauritania. De ahí cargarla en el barco pesquero y traerla a España. 

El dueño de ese barco pesquero se quería reunir en el Algarve (Portugal), por lo que la Policía y el juzgado solicitaron que entrara en juego otro agente encubierto, Edimburgo, desde Portugal. 

La 'pillada'

En un momento dado, tres de los agentes infiltrados fueron descubiertos por los líderes de la organización. En sus informes, la Policía señala que desconoce el motivo. 

Se produjo cuando los investigados participaron la cantidad de 45.000 euros a los agentes para que adquiriesen dos camiones en la empresa Man Truck, situada en Les Alqueries (Castellón). Todo ello con la verdadera finalidad de ser utilizados en su función de transportistas para realizar extracciones de cocaína del puerto. 

En cualquier caso, todas estas indagaciones derivaron, en septiembre de 2025, en la mayor intervención de la Policía Nacional contra la corrupción por narcotráfico en el Puerto de Valencia. Se saldó con 81 detenidos, hasta 90 investigados y se incautó a la organización criminal un total de 3,6 toneladas de cocaína.