Carlos, Enric, Nando y Alba, agricultores valencianos, en Casa Pescadores. EE

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Valencia

Carlos, Enric, Nando y Alba, agricultores valencianos: "El gran problema es el acceso a la tierra, no el relevo generacional"

El restaurante del Cabanyal celebró un encuentro con proveedores agrícolas valencianos para reflexionar sobre el presente y el futuro del campo.

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El gran problema para los agricultores hoy en día es el acceso a la tierra, y no tanto el relevo generacional.

Esta fue una de las principales conclusiones a las que llegaron Enric Navarro, Alba Cebrián, Carlos García y Nando Durà durante la charla Voces del territorio: proveedores agrícolas valencianos, celebrada recientemente en Casa Pescadores, en el Cabanyal.

El espacio acogió este encuentro centrado en el papel de los productores locales en la construcción de una cocina con identidad, en el marco de su ciclo de mesas gastronómicas mensuales.

Con este formato de conversación en torno a la sobremesa, el restaurante busca reunir a perfiles diversos del tejido valenciano para reflexionar sobre gastronomía, territorio y cultura.

La conversación estuvo moderada por el comunicador gastronómico Ferran Salas y reunió a cuatro invitados vinculados al sector agrícola valenciano: Enric Navarro es agricultor e ingeniero agrónomo al frente del proyecto Terra i Xufa; Alba Cebrián, impulsora de Malaerba; Carlos García, agricultor y proveedor de Chelva; y Nando Durà, productor de arroz, cítricos y kakis y divulgador del mundo agrario.

Durante el encuentro, los participantes compartieron sus experiencias en torno a la recuperación de saberes agrícolas tradicionales, el acceso a la tierra y la necesidad de reforzar el vínculo entre campo y cocina.

También abordaron algunos de los retos actuales del sector, como la dificultad para garantizar el relevo generacional o la viabilidad de los pequeños proyectos agrícolas.

En este sentido, Enric Navarro, impulsor de Terra i Xufa, reivindicó la importancia de la transparencia y la cercanía entre productor y consumidor: "La confianza total es saber qué te estás llevando a la boca. Los productos tienen que tener cara y ojos".

Ingeniero agrónomo y agricultor, Navarro fue uno de los pioneros en cultivar chufa ecológica bajo la Denominación de Origen Xufa de València y en elaborar horchata ecológica certificada por el Comité de Agricultura Ecológica de la Comunitat Valenciana, dentro de un proyecto que desde 2004 trabaja por recuperar el conocimiento agrario tradicional de l’Horta.

Carlos, Enric, Nando y Alba, agricultores valencianos, en Casa Pescadores. EE

Carlos, Enric, Nando y Alba, agricultores valencianos, en Casa Pescadores. EE

Para Alba Cebrián, cofundadora del proyecto Malaerba, el problema del campo va más allá de la edad de quienes trabajan en él: "Más que un problema de relevo generacional, creo que el gran problema es el acceso a la tierra. Y si además lo miramos desde la perspectiva de género, todavía es más evidente".

Desde Benlloc (Castellón), Malaerba recupera parcelas agrícolas abandonadas mediante acuerdos de custodia con propietarios locales, devolviendo la actividad agrícola a fincas que habían quedado sin cultivar.

La conversación también abordó el papel que puede jugar la restauración en la valorización del producto local.

En este sentido, Cebrián subrayó la necesidad de reforzar la posición del agricultor dentro de la cadena gastronómica: "Tenemos pendiente aprender de la autoestima del agricultor: decidir en qué restaurantes queremos que esté nuestro producto. Que no sea solo el chef quien tenga el caché, sino también el agricultor".

Por su parte, Carlos García, agricultor originario de Chelva, explicó su experiencia en la recuperación de parcelas familiares de olivos y en la búsqueda de nuevas fórmulas para dar valor al pequeño productor.

"Hoy quien se acerca al campo lo hace porque le gusta de verdad. El pequeño agricultor tiene que encontrar la manera de vender el valor real de su producto", señaló.

Su proyecto pasa por desarrollar una finca que combine producción agrícola con visitas y alojamiento rural, con el objetivo de conectar al visitante con el paisaje y la cultura agrícola del territorio.

La segunda mesa gastronómica de Casa Pescadores, con Carlos, Enric, Nando y Alba, agricultores valencianos. EE

La segunda mesa gastronómica de Casa Pescadores, con Carlos, Enric, Nando y Alba, agricultores valencianos. EE

El diálogo se completó con la participación de Nando Durà, agricultor y divulgador que produce arroz, naranjas y kakis bajo diferentes denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas.

Durà puso el foco en la necesidad de reforzar el diálogo entre productores y cocineros: "Los agricultores tenemos el producto y las herramientas, pero es importante que los cocineros se acerquen al campo, hablen con sus proveedores y se genere esa conversación constante: '¿cómo va la cosecha?, ¿qué vas a tener este mes?'".

A su juicio, la falta de relevo generacional se podría solucionar a través de nuevas formas de entender el trabajo agrícola.

"La gente joven intenta innovar con técnicas y materiales más respetuosos con el medio ambiente. Al principio chocamos con los agricultores de toda la vida, pero poco a poco nos vamos entendiendo", valoró.

Territorio y sobremesa

La segunda mesa gastronómica de Casa Pescadores, un formato que nace con la voluntad de generar conversación, intercambio de ideas y reflexión en torno a la cocina y el territorio, se celebró en la zona de parrilla y reunió tanto a los protagonistas del coloquio como a periodistas y agentes del sector.

Esta cita da continuidad al ciclo de mesas gastronómicas inaugurado el pasado mes de enero, cuyo primer encuentro reunió a Sergio Terol, Vicent Marco, Marina Falcó y José Miralles en una conversación centrada en la historia del Cabanyal y su cocina.

Con esta iniciativa, Casa Pescadores busca consolidar un espacio de encuentro donde diferentes voces del ámbito gastronómico, cultural o productivo puedan dialogar en torno a la relación entre cocina, territorio y comunidad.