Mónica Oltra. Jorge Gil / EP

Mónica Oltra. Jorge Gil / EP

Valencia

Mónica Oltra y Joan Baldoví se reúnen tras años sin interlocución: nuevo paso hacia su regreso a la política

El histórico de Més, Lluismi Campos, pide perdón públicamente a la exvicepresidenta para allanar su camino de vuelta.

Más información: Compromís traslada a Mónica Oltra que tendrá vía libre para ser la cabeza de lista al Ayuntamiento de Valencia

Publicada

El encuentro del portavoz de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví, con la exvicepresidenta del Gobierno valenciano, Mónica Oltra, que tuvo lugar hace dos semanas pone fin a más de tres años de nula interlocución entre la cúpula de la coalición y quien fuera su máximo tirón electoral.

Una cita de la que informó EL ESPAÑOL y en la que el dirigente le trasladó la posibilidad de liderar una candidatura al Ayuntamiento de Valencia de cara a las elecciones municipales de 2027, como ya había hecho meses atrás la portavoz en el consistorio, Papi Robles.

La reunión no solo es relevante por el contenido que en ella se trató, sino también porque supone un paso más en el deshielo entre la cúpula de Compromís y Oltra, cuya comunicación ha sido prácticamente inexistente desde que dimitió en 2022.

Ahora bien, el paso de Baldoví es uno más de otros muchos que están dando los valencianistas para, de alguna manera, enmendarse, acercarse a ella y lograr que sea su cabeza de cartel en la próxima cita en las urnas.

Junto a este movimiento, este lunes destacaba también otro igual de significativo: el histórico dirigente del Bloc (ahora Més) y actual concejal en el Ayuntamiento de Quart de Poblet, Lluismi Campos, publicó un artículo de opinión en Valencia Plaza en el que pedía perdón a Oltra en nombre de todos.

"Digo algo poco habitual en política: pido perdón. No como gesto personal, sino como responsabilidad política ante un electorado que confió en un espacio que no supo aguantar la presión cuando más falta hacía", escribía.

"Y lo digo también de forma clara: perdón, Mónica. Porque cuando no supimos sostener colectivamente aquel conflicto, no solo dejamos sola a una persona; dejamos desprotegida una manera de representar. Hay que pedir perdón con propósito de enmienda", continuaba.

"Al apartarnos de ese liderazgo explicativo, también dejamos tirados a quienes encarnaba políticamente [...] El error no fue individual, fue colectivo. La denuncia contra Oltra fue algo más que lawfare: fue una maniobra para apartar a quien molestaba", agregaba el artículo.

Campos zanjaba el texto haciendo una reflexión que, de forma implícita, iba dirigida a los órganos de Compromís: "Hay un año por delante. Las elecciones municipales tienen fecha fija. Tiempo para volver a explicar, reconstruir confianza y hacerlo entre muchos".

Conviene apuntar que Campos, que durante ocho años fue el jefe de gabinete de Enric Morera en su etapa de presidente del parlamento valenciano, ha guardado siempre buena relación con la también exconsellera de Igualdad y Servicios Sociales.

No en vano, gracias a ella Morera pudo mantenerse al frente de Les Corts en 2019 cuando en el seno del Bloc surgieron dudas sobre su continuidad como máximo representante de la institución tras las elecciones autonómicas que acababan de celebrarse.

El futuro judicial

Las disculpas de Campos, el encuentro con Baldoví, la reunión con Robles... Todo sigue un mismo propósito: Compromís quiere a su líder de vuelta. Y las manifestaciones tanto públicas como privadas así lo demuestran, con independencia de lo que ocurra en el ámbito judicial.

En este sentido, conviene recordar cuál fue el posicionamiento de la coalición tras conocerse el auto de la Audiencia Provincial de Valencia en el que ordenaba abrirle juicio oral a la exvicepresidenta.

La portavoz adjunta Isaura Navarro tildó el escrito del tribunal de "infame" y sostuvo que la causa "es una persecución política" a la también exportavoz del Gobierno valenciano. "Oltra no debería haber dimitido nunca", dijo.

Navarro pertenece a Iniciativa, partido en el que milita Oltra. Pero esta es una opinión compartida en la formación: de hecho, fuentes de Més subrayan que "nadie ha salido a matizar esas palabras o a marcar distancias". "Todos estamos en lo mismo", añaden en declaraciones a este diario.

Con todo, a pesar de las cuitas internas que existen en Compromís -integrado por Més, Iniciativa y VerdsEquo-, en la balanza de pros y contras pesa más el perfil de los líderes con los que cuentan. Y ninguno tiene la coalición al nivel de conocimiento público de Oltra y, por tanto, con más opciones de apoyos.

Por ello, tal y como adelantó en exclusiva este periódico, la UTE electoral encargó una encuesta recientemente en la ciudad de Valencia en la que preguntaba a los vecinos si la votarían para ser alcaldesa.

Pese a todo, nada relacionado con una oferta de candidatura a la exvicepresidenta ha pasado todavía por los órganos internos (es decir, la ejecutiva). Su entorno, de hecho, entiende que no existe rango de oficialidad. Algo que, de producirse, propiciaría que ella misma rompiera el silencio que hasta ahora sigue guardando sobre su futuro.