Elena Albalat y Susana Camarero, en el traspaso de carteras. GVA

Elena Albalat y Susana Camarero, en el traspaso de carteras. GVA

Valencia

Pérez Llorca interviene para rebajar la tensión entre las conselleras Camarero y Albalat por el reparto de funcionarios

La pugna por la adscripción de personal provoca un importante enfado en la titular de Servicios Sociales, quien incluso habría meditado dimitir. 

Más informaciónEl reparto de personal de Servicios Sociales desata la tensión entre las conselleras Albalat y Camarero

Publicada

El reparto de funcionarios entre la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia y la de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad ha elevado de manera considerable la tensión entre las titulares de ambos departamentos: Elena Albalat y Susana Camarero

Una situación ante la que ha tenido que intervenir el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, para tratar de solucionar un importante problema que amaga con generar una crisis dentro del Gobierno, tal como admiten fuentes del Ejecutivo.

La adscripción de personal es una cuestión que se encontraba pendiente hasta la fecha tras la remodelación del Consell del pasado diciembre. 

Con la dimisión de Carlos Mazón y la entrada de Pérez Llorca como nuevo presidente de la Generalitat, la Conselleria de Servicios Sociales pasó a manos de Albalat junto a Familia e Infancia. Mientras, Camarero perdió Servicios Sociales y dirige Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, además de ostentar la Vicepresidencia Primera. 

Pasados estos casi tres meses y tras todo el proceso de reestructuración, había llegado el momento del reparto de los llamados funcionarios horizontales o transversales

Se trata de personal clave en el funcionamiento de la Generalitat, pues se encarga de cuestiones como contratación, gestión económica, recursos humanos, servicios generales o coordinación administrativa.

Entre sus tareas está licitar contratos, gestionar nóminas, tramitar modificaciones presupuestarias o mantener en marcha los centros sociales.

¿Y qué es lo que ha sucedido? Tal como informó EL ESPAÑOL este jueves, se ha producido una pugna entre Albalat y Camarero en este punto. De acuerdo con fuentes del Gobierno valenciano, la consellera de Servicios Sociales ve excesivo el personal que la titular de Vivienda quiere adscribir a su departamento. 

Albalat se ha 'plantado' en esta posición. Su Conselleria es una de las que más presupuesto maneja de todo el Ejecutivo y entiende que, sin la cantidad de funcionarios que considera que ha de tener, la gestión será muy complicada en un departamento tan relevante y que ya arrastra de por sí problemas. 

La tensión ha llegado hasta tal punto que la responsable de Servicios Sociales habría meditado dimitir, de acuerdo con fuentes de la Generalitat. Este viernes están previstas algunas reuniones para tratar de reconducir la situación, además de la celebración del Pleno del Consell a primera hora en el que ambas coincidirán como cada semana. 

La relación entre Albalat y Camarero no es reciente. La primera fue directora general de Familia, Infancia y Adolescencia con la segunda de consellera. Sin embargo, la escisión del departamento de Servicios Sociales no parece que haya caído demasiado bien.

A todo esto se suma otra cuestión, de acuerdo con fuentes del Ejecutivo: la falta de entendimiento entre los subsecretarios de ambas consellerias a la hora de acordar el reparto de los funcionarios cuando se acometió la reestructuración. 

La tensión ha escalado hasta tal punto que, incluso, fuentes funcionariales consultadas este jueves por este diario admitieron que en estos momentos "hay una guerra civil" y los funcionarios que se disputan "están trabajando para las dos". 

Las consellerias "desmienten"

Ninguno de los dos departamentos reconoce de manera oficial nada de esta situación. Servicios Sociales desmintió "categóricamente" este jueves en un comunicado cualquier crisis interna.

"El proceso de organización administrativa derivado de la nueva estructura del Consell se está desarrollando con criterios técnicos, eficacia y coordinación institucional, sin que ello afecte en ningún momento a la atención a las personas mayores, la infancia, las personas con discapacidad o las familias en situación de vulnerabilidad", defendió la Conselleria.

Además, subrayó la "cohesión y el trabajo conjunto" de los distintos departamentos del Gobierno y apuntó a que mantenían una "coordinación permanente y una lealtad institucional absoluta" con la Vicepresidencia Primera y la Conselleria de Servicios Sociales.

Trabajan, aseguraron, "alineadas en el cumplimiento de los objetivos marcados por el presidente Juanfran Pérez Llorca" y desmintieron "de forma rotunda y tajante" las informaciones publicadas sobre un supuesto enfrentamiento en el seno del Consell y un "riesgo de colapso" en la gestión del departamento.

UGT, del lado de Albalat

Esto último fue denunciado por UGT también este jueves. En un comunicado, recordó que Servicios Sociales (Albalat) gestiona más de 3.000 millones de euros, mientras que la Conselleria de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad (Camarero) maneja alrededor de 400 millones.

El sindicato señala que la división del presupuesto está clara y que la mayor parte de los puestos de trabajo ya tiene un destino definido: el personal de las direcciones generales y de los centros propios se adscribe a la conselleria que ha asumido dichas competencias.

Así, explica que el personal de servicios sociales, dependencia, mayores, infancia y adolescencia, personas con discapacidad, familias y cooperación al desarrollo, así como el de residencias y centros de gestión directa con personal funcionario (mayores, discapacidad, centros de menores, etc.), se integra en la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia.

Por su parte, el personal de vivienda, empleo, trabajo, igualdad y mujer pasa a la Conselleria de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad.

Puestos de trabajo

En total, la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia concentra más de 3.500 puestos de trabajo, frente a unos 700 en la Conselleria de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad. Sin embargo, no hay acuerdo respecto a esos servicios horizontales.

UGT advierte de que detraer efectivos de estos servicios para enviarlos al departamento de Camarero abocaría a Servicios Sociales "al caos".

"Sin personal suficiente en contratación no se podrán licitar nuevos contratos ni constituir mesas de contratación; sin refuerzo en gestión económica se resentirá el pago a empresas y la tramitación de expedientes", explica el sindicato. 

"Sin recursos humanos no se podrán gestionar bolsas de trabajo para cubrir sustituciones en residencias ni crear o modificar plazas necesarias", añade la organización.

La organización sindical recuerda que la situación en el ámbito de servicios sociales ya es muy delicada: se han producido protestas por retrasos en el pago de nóminas al personal funcionario y existen numerosas empresas prestando servicios en situación de enriquecimiento injusto porque sus contratos y prórrogas finalizaron hace años, sin que se hayan convocado nuevas licitaciones.

"Con menos personal en los servicios horizontales, la situación sería sencillamente insostenible", advierte UGT Servicios Públicos que lamenta la falta de sensibilidad de la vicepresidenta primera que es plenamente consciente de la situación de precariedad que deja el departamento de servicios sociales.

"No se puede desvestir un santo para vestir a otro, máxime cuando estamos hablando de servicios esenciales para los colectivos más necesitados", recalca la organización.

"Si la Vicepresidencia Primera necesita más personal de este tipo, UGT exige que el Consell cree la estructura y los puestos de trabajo que requiera la Conselleria de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, en lugar de arrebatárselos a Servicios Sociales, un departamento que ya funciona al límite y que atiende a la población más vulnerable", añaden.