Las conselleras Elena Albalat y Susana Camarero. Jorge Gil / EP

Las conselleras Elena Albalat y Susana Camarero. Jorge Gil / EP

Valencia

El reparto de personal de Servicios Sociales desata la tensión entre las conselleras Albalat y Camarero

La titular de Servicios Sociales ve excesivos los funcionarios que se quiere adscribir la responsable de Vivienda.

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Valencia
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El reparto del personal de Servicios Sociales ha disparado la tensión entre la consellera de este departamento, Elena Albalat, y la de Vivienda, Susana Camarero, anterior titular de esta cartera hasta hace casi tres meses. 

Fuentes del Gobierno valenciano admiten que se ha producido una pugna entre ambas por la asignación de funcionarios a raíz de la remodelación del pasado diciembre.

Con la dimisión de Carlos Mazón y la entrada de Juanfran Pérez Llorca como nuevo presidente de la Generalitat, la Conselleria de Servicios Sociales pasó a manos de Albalat junto a Familia e Infancia. Mientras, Camarero perdió Servicios Sociales y se quedó como titular de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad. 

Pasado este tiempo y tras todo el proceso de reestructuración, había llegado el momento del reparto de los llamados funcionarios horizontales o transversales

Se trata de aquellos encargados de cuestiones como contratación, gestión económica, recursos humanos, servicios generales o coordinación administrativa.

Es decir, dedicados a licitar contratos, gestionar nóminas, tramitar modificaciones presupuestarias o mantener en marcha los centros sociales.

En este punto ha llegado el choque entre ambas conselleras. Servicios Sociales es uno de los departamentos que más presupuesto maneja dentro del Ejecutivo y la disputa viene por el hecho de que Albalat ve excesivo el personal que Camarero quiere adscribir a su departamento, de acuerdo con fuentes del Gobierno. 

Necesidad de acuerdo

La tensión deberá resolverse cuanto antes. Lo normal sería un acuerdo entre ambos departamentos. En eso están trabajando este jueves, indican desde la Generalitat. 

El sindicato UGT ha alertado del "grave riesgo de colapso en la gestión de la Conselleria de Servicios Sociales". El Ejecutivo lo niega. 

El sindicato ha denunciado en un comunicado que la intención de la Vicepresidencia Primera es quedarse con un número de efectivos "desproporcionado" respecto al presupuesto que gestiona y al volumen de centros y servicios de su competencia.

Así, recuerdan que Servicios Sociales (Albalat) gestiona más de 3.000 millones de euros, mientras que la Conselleria de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad (Camarero) maneja alrededor de 400 millones.

El sindicato señala que la división del presupuesto está clara y que la mayor parte de los puestos de trabajo ya tiene un destino definido: el personal de las direcciones generales y de los centros propios se adscribe a la conselleria que ha asumido dichas competencias.

Así, el personal de servicios sociales, dependencia, mayores, infancia y adolescencia, personas con discapacidad, familias y cooperación al desarrollo, así como el de residencias y centros de gestión directa con personal funcionario (mayores, discapacidad, centros de menores, etc.), se integra en la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia.

Por su parte, el personal de vivienda, empleo, trabajo, igualdad y mujer pasa a la Conselleria de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad.

Puestos de trabajo

En total, la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia concentra más de 3.500 puestos de trabajo, frente a unos 700 en la Conselleria de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad. Sin embargo, no hay acuerdo respecto a los citados servicios horizontales.

UGT advierte de que detraer efectivos de estos servicios para enviarlos a la conselleria de Camarero abocaría a Servicios Sociales al caos.

"Sin personal suficiente en contratación no se podrán licitar nuevos contratos ni constituir mesas de contratación; sin refuerzo en gestión económica se resentirá el pago a empresas y la tramitación de expedientes; sin recursos humanos no se podrán gestionar bolsas de trabajo para cubrir sustituciones en residencias ni crear o modificar plazas necesarias", señala la organización.

El sindicato recuerda que la situación en el ámbito de servicios sociales ya es muy delicada: se han producido protestas por retrasos en el pago de nóminas al personal funcionario y existen numerosas empresas prestando servicios en situación de enriquecimiento injusto porque sus contratos y prórrogas finalizaron hace años, sin que se hayan convocado nuevas licitaciones.

"Con menos personal en los servicios horizontales, la situación sería sencillamente insostenible", advierte UGT Servicios Públicos que lamenta la falta de sensibilidad de la vicepresidenta primera que es plenamente consciente de la situación de precariedad que deja el departamento de servicios sociales.

"No se puede desvestir un santo para vestir a otro, máxime cuando estamos hablando de servicios esenciales para los colectivos más necesitados, recalca la organización. Si la Vicepresidencia Primera necesita más personal de este tipo, UGT exige que el Consell cree la estructura y los puestos de trabajo que requiera la Conselleria de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, en lugar de arrebatárselos a Servicios Sociales, un departamento que ya funciona al límite y que atiende a la población más vulnerable", añaden.

El sindicato reclama al Consell que garantice una dotación suficiente de personal en la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia y que cualquier decisión sobre el reparto de efectivos priorice siempre la continuidad y calidad de la atención social frente a los equilibrios internos del Gobierno.