La edil de Vallanca en el mitin del PSOE junto a su pareja, al fondo. EE

La edil de Vallanca en el mitin del PSOE junto a su pareja, al fondo. EE

Valencia

El 'show' premeditado de la edil del PP en el mitin de Sánchez: aprovechó que era en Teruel, donde vive, y fue con su novio

Los socialistas piden al PP que la expulse y los populares dan por "zanjado el asunto" por haber pedido disculpas.

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La intrusión de la concejal del PP de Vallanca, Belén Navarro, en el mitin del PSOE en Teruel en el que participaba este domingo Pedro Sánchez tuvo, en realidad, poco de "espontánea" a pesar de que ella misma trató de justificarlo con este argumento.

La edil, según explican fuentes presentes en el acto celebrado en el Hotel Palacio La Marquesa, acudió acompañada de su actual pareja, quien de hecho sale en los vídeos que se difundieron por las redes sociales. Fue testigo de lo que ocurrió y abandonó el recinto en cuanto los asistentes expulsaron a su novia del lugar al grito de "fuera, fuera".

Ambos asistieron al acto celebrado en Teruel, donde Navarro reside, y "se hicieron pasar por parte del público", según explican a preguntas de EL ESPAÑOL fuentes socialistas que conocen a la pareja. En definitiva, aseguran que fue premeditado y no un "acto espontáneo" como ella excusó en su comunicado posterior al suceso.

La concejal de este pueblo de 128 habitantes interrumpió en el mitin en el que participaban tanto el presidente del Gobierno como la candidata socialista a la Presidencia de Aragón, Pilar Alegría, al grito de "hijo de puta".

El suceso generó un importante revuelo entre los asistentes, que le reprocharon de inmediato el improperio y le empujaron para que se marchara del lugar. Acto seguido, vitorearon al líder del PSOE, que replicó que quienes insultan no tienen argumentos "ni nada que ofrecer" a los ciudadanos.

La popular emitió un comunicado poco después del suceso en el que explicaba que "de manera espontánea" pronunció "unas palabras" que no debió decir.

"Fueron inapropiadas y no están a la altura del respeto que debe presidir el debate político, incluso en contextos de confrontación y discrepancia", dijo.

Sin embargo, el hecho de que acudiera acompañada de familiares al acto, contrasta con el argumento de que fue un acto "espontáneo" y lo convierte en algo preparado, tal y como censuran desde el PSOE.

En el escrito, además, la edil evitó dirigir sus disculpas directamente al presidente del Gobierno y líder de los socialistas. En su lugar, pidió perdón "de manera expresa al Partido Popular, a sus afiliados y simpatizantes, por el daño que estas palabras hayan podido causar a la imagen de la organización".

Asimismo, añadió que "la crítica política" es algo "legítimo", pero "el insulto no". "Asumo plenamente la responsabilidad por lo ocurrido y lamento sinceramente haber contribuido a deteriorar el clima de respeto que debe existir entre formaciones políticas en una democracia", dijo.

Mantendrá el acta

Tras conocer que la causante del altercado era una concejal del PP, el secretario de Organización del PSPV, Vicent Mascarell, exigió al PP de Juanfran Pérez Llorca y de Alberto Núñez Feijóo que la expulsara del partido y le reclamara el acta.

Sin embargo, este lunes el presidente del Gobierno valenciano ya avanzó que no lo hará, que Belén Navarro pidió disculpas y con ello da el "asunto" por "zanjado".

En una atención a medios en el Palau de la Generalitat, Llorca reconoció que "lo que pasó no fue correcto" y está "en la antítesis" de lo que él cree que debe ser la política y el respeto a las instituciones.

"No hace falta insultar a nadie, no se consigue nada, y eso lo reprocho y lo recrimino", señaló.

Cuestionado por si los populares le pedirán el acta o le darán de baja de militancia, el president de la Generalitat negó que vayan a llegar a ese extremo y reprochó al PSOE que exijan este tipo de medidas mientras ellos "no llevaron a Fiscalía las denuncias por acoso a sus militantes".

A su juicio, "no se pueden tener tantos criterios a la vez": "El PSOE ha indultado a malversadores, ahora se plantea indultar al Fiscal General del Estado, a gente que ha delinquido, que han sido condenados por sentencia firme".

Con todo, abogó por "polarizar menos" e insistió en que la conducta de la concejal del Partido Popular "no fue la apropiada". "Lo reconozco, se le reprochó por parte del Partido Popular y se disculpó. Creo que con eso este tema está solventado", zanjó.

Código ético

Mientras Llorca se pronunciaba en estos términos, la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, calificaba de "violencia política" lo ocurrido y señalaba que estas situaciones "traspasan todos los límites" que se deben permitir.

"El PP insulta abiertamente y demuestra una y otra vez que la polarización es asimétrica, y lo demuestra en el momento en que se organiza para ir a reventar un acto democrático", llegó a afirmar.

Como concejal de Vallanca, Navarro está sujeta a un código ético y de conducta que les marca unas normas de comportamiento básicas que deben cumplir para dar ejemplo como representantes públicos que son.

Entre ellos, figura por ejemplo el compromiso de "respetar los derechos y las libertades de la ciudadanía rechazando cualquier actitud discriminatoria".

También el de "respetar la voluntad expresada en las urnas por la ciudadanía, y actuar con lealtad política".

Dos circunstancias que los socialistas creen que la edil ha "vulnerado sobradamente" con su actitud del domingo.