Ana María González -izquierda-, alcaldesa de Llaurí. EE

Ana María González -izquierda-, alcaldesa de Llaurí. EE

Valencia

Ana María González releva a Ábalos en el Congreso: alcaldesa con mayoría absoluta tras su condena por conducir ebria

La primera edil de Llaurí es asesora en la Diputación de Valencia y una persona muy cercana a Bielsa, adversario interno del aparato de Morant. 

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Ana María González, alcaldesa de Llaurí -un municipio valenciano de alrededor de 1.200 habitantes- será el relevo de José Luis Ábalos en el Congreso después de que haya renunciado a su escaño. 

La primera edil socialista cogerá el acta, tal como confirman desde el partido. Actual asesora en la Diputación de Valencia, fue condenada por conducir ebria en abril de 2021. 

González es una persona de la máxima confianza de Carlos Fernández Bielsa, portavoz del PSPV-PSOE en la corporación provincial y rival interno del aparato de la ministra Diana Morant y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. 

La alcaldesa obtuvo mayoría absoluta en las elecciones municipales de 2023 tras su condena. Desde el entorno de González remarcan que ya pagó su deuda con la sociedad por estos hechos y que está todo zanjado desde hace años. 

La primera edil de Llaurí iba de número 7 al Congreso por Valencia dentro del reparto de puestos que las distintas sensibilidades del partido pactaron en aquel momento. 

Con los resultados del 23-J entraron cinco representantes por Valencia, pero el sexto, Víctor Camino, ya accedió a la Cámara Baja cuando renunció a su escaño la ministra Diana Morant para centrarse en las labores de Gobierno.

González lamentó en su momento, en declaraciones a EL ESPAÑOL, que la condena le siga persiguiendo públicamente. 

"Ya expliqué lo que tenía que explicar y no lo voy a volver a hacer. Tengo una vida privada, y esto fue en mi vida privada", subrayó. 

Lo que explicó en 2021 fue que la Policía Local de Valencia la sometió a un control de alcoholemia cuando abandonaba La Marina, una de las zonas de ocio más populares de la ciudad. Ocurrió alrededor de las 18.00 horas, momento en que cerraba entonces la hostelería debido a las restricciones de la Covid-19.

"Lo que me pasó podría pasarle a todos, pero eso no es excusa. Y como cargo público, creo que hay que pedir perdón. Soy una mujer responsable, pero cuando se comete un error, aunque sea un error totalmente involuntario, hay que reconocerlo y asumirlo. Creo que fue una muy mala decisión y estoy profundamente arrepentida. Sé que no volverá a suceder", dijo.

La alcaldesa de Llaurí fue condenada al pago de una multa de 960 euros y a ocho meses de retirada del permiso de conducir, ya que dio una tasa de alcohol superior a los 0,6 miligramos. Por ello, los agentes abrieron diligencias penales y procedieron a su detención.

Su caso fue sometido a un juicio rápido. Aceptó las penas solicitadas por la Fiscalía por la comisión de un delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas.