Sara R. Fuertes, directora de la agencia matrimonial Géminis, en Valencia. EE

Sara R. Fuertes, directora de la agencia matrimonial Géminis, en Valencia. EE

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Sara R. Fuertes, la 'celestina' que une a 70 parejas al año en su agencia matrimonial: "La gente vuelve al método tradicional"

Explica que las aplicaciones de citas están pasando de moda. "Vienen aquí frustrados, cansados de mentiras y con el corazón roto", subraya.

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Sara R. Fuertes (Valencia, 1988) sabe que no tiene un trabajo corriente, pero para ella es su vida desde pequeña. Dirigir Géminis, la agencia matrimonial que fundó su padre era la evolución natural.

"Me he criado entre estas paredes", afirma a EL ESPAÑOL desde su despacho en pleno centro de Valencia. Es consciente de lo "exótico" de su oficio, más en tiempos de Tinder y otras páginas que conectan personas, aunque para ella todo se resume en ayudar a los demás. "Todos buscamos lo mismo, que nos quieran", añade.

Si tuviera que definir su empresa, lo tiene claro: "Somos un punto de encuentro para personas que buscan una pareja estable". Para Fuertes, no tiene más misterio. Es como si tuviera una amiga y un amigo que están en el mismo punto de la vida y les presenta, explica.

Recibe personalmente a todos los interesados, a quienes entrevista (les pregunta desde sus aficiones hasta su nivel de cocina) y decide si los acepta o no. Para pasar su filtro, tienen que tomárselo en serio y de verdad buscar un compañero estable.

Si les admite, el cliente paga una cuota fija, que oscila entre los 500 y los 700 euros, y empieza el juego.

La directora de la agencia estudia todos los perfiles y las posibles compatibilidades. Cuando, a su juicio, dos personas podrían "hacer match", les concierta una cita. Eso sí, sin fotografías de por medio, porque lo importante, para esta 'celestina' que une a unas 70 parejas al año, son los valores y permitirse conocer al otro con tranquilidad.

La directora de Géminis en la puerta de su oficina en Valencia. EE

La directora de Géminis en la puerta de su oficina en Valencia. EE

Según su experiencia, el factor determinante para que dos personas funcionen es el estilo de vida. El nivel cultural y económico también influyen, aunque "suene mal decirlo". Las mujeres son mucho más exigentes que los hombres, afirma.

Para esta profesional que lleva más de una década en el sector, es fundamental que las personas que solicitan sus servicios no acudan quemados y que estén abiertos a conocer a personas de todo tipo, aunque en un primer momento, puedan no ajustarse a sus expectativas.

Factor suerte

"No hago milagros. El 50% es mi trabajo, pero el resto es la vida", subraya, consciente de que su labor implica también enfrentarse al rechazo, lo que exige "mucha empatía y escucha" por su parte y "calma y tranquilidad" por parte de los clientes.

En Géminis, según sus cálculos, el 80% de los candidatos formaliza el compromiso, aunque la media para alcanzar el objetivo es de un año y medio, ya que influye el factor suerte. Algunos conectan en el primer café, pero no suele ser lo más habitual.

En cualquier caso, Fuertes subraya que la cuota es fija, "hasta que el cliente encuentre el amor", y no varía en función del número de encuentros que se organicen.

"Siempre les digo a mis clientes, antes de que suelten un euro, que esto se lleva con calma. Estamos buscando a un compañero o compañera de vida, no estamos eligiendo el vestido para ir a un evento", explica.

Aplicaciones de citas

¿Cómo puede funcionar un negocio así en plena era digital? Fuertes reconoce que la empresa atravesó una crisis con la llegada de aplicaciones como Tinder o webs de citas, pero si han logrado sobrevivir es porque han potenciado el enfoque presencial, el "cara a cara".

"Lo que más nos diferencia es la parte humana", manifiesta. Además, destaca que tener que pagar un precio por el servicio que se ofrece es "un filtro para la formalidad y la seriedad". Una prueba, en palabras de esta profesional, que demuestra que el cliente "no viene a pasar el rato".

Fuertes en su agencia matrimonial en Valencia. EE

Fuertes en su agencia matrimonial en Valencia. EE

Además, el amor no pasa de moda, dice, pero este tipo de herramientas online para conectar gente, sí. Aunque sea muy poco a poco. Esta experta considera que estas apps han creado a personas "muy inseguras", debido al efecto escaparate, "donde parece que lo que más importe es la estética".

Muchos de los usuarios desencantados de este tipo de plataformas acuden a ella. "Hay mucha gente que lo ha probado y no le ha funcionado y por ello, están volviendo al método tradicional", asegura. Y lejos de lo que pueda parecer, cada vez llaman a su puerta personas más jóvenes.

"Está habiendo un repunte de chicos de entre 30 y 45 años que vienen a la agencia. Están hartos de las aplicaciones, porque hay muchas mentiras", relata.

Agencia pionera

La agencia matrimonial Géminis fue fundada en 1980, por el padre de Fuertes, que fue un pionero en el negocio. Empezó con tres oficinas: en Valencia, Barcelona y Zaragoza. Actualmente, solo mantiene la de Valencia, aunque da servicio a toda la Comunitat Valenciana.

Cuando su padre se jubiló en 2014, ella decidió dar el paso y dirigir la agencia, aunque no era su idea inicial. Y ahora no se arrepiente. Crea unas 70 parejas al año. Algunas hasta le invitan a la boda, aunque ella prefiere declinar la oferta. "Me mantengo profesional", añade.

Y, pese a las complicaciones o frustraciones, se mantiene positiva. "Es tan bonito que nazcan niños de una pareja que hemos presentado aquí o ver a una persona mayor que se ha quedado viuda y que se echa a llorar al salir de aquí con la ilusión de poder conocer a alguien", concluye.