Jorge Suárez y José Miguel Basset, en los juzgados de Catarroja en sus respectivas declaraciones. Jorge Gil / EP
Los técnicos de la dana se autoexculpan ante la jueza y reseñan la inacción de Salomé Pradas y el silencio de la CHJ
José Miguel Basset y Jorge Suárez apuntan a la responsabilidad de la cúpula política, aunque difieren en qué ocasionó el retraso del Es-Alert.
Más información: El jefe del operativo de la dana ve "incomprensible" el retraso de dos horas en el Es-Alert y afirma que no se habló del Poyo
El juzgado de Instrucción número 3 de Catarroja acogió este miércoles la declaración del último técnico clave el día de la dana: José Miguel Basset, jefe operativo de la emergencia y jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia. Actualmente se encuentra jubilado.
La comparecencia confirmó lo que se preveía que sucedería en el desarrollo de la causa. Y es el choque entre los cargos políticos y los técnicos sobre lo ocurrido en la gestión del fatídico 29 de octubre de 2024 en el que murieron 230 personas.
De un lado, los técnicos, en calidad de testigos, han tratado hasta la fecha de autoexculparse o, más bien -ya que no están investigados-, de salvar y justificar su actuación de aquella jornada.
Así, todos ellos han dejado claro que la dirección de la emergencia la ostentaba la exconsellera Salomé Pradas, a quien han atribuido inacción o retraso en la toma de decisiones.
De otro, los políticos -Pradas y el que fuera su número dos, Emilio Argüeso- descargaron en los cuadros técnicos la responsabilidad. Ambos -ellos sí, investigados- defendieron que procedieron en base a la información que tenían y al criterio de los expertos.
Las declaraciones entre los propios técnicos -sobre todo las de Basset y la del subdirector de Emergencias, Jorge Suárez- han diferido igualmente en varios puntos, como las causas de la dilación en el envío del Es-Alert de las 20:11.
Pero también han tenido consideraciones comunes y coincidentes con otros técnicos y con los cargos políticos investigados. Por ejemplo, que nadie advirtió sobre el barranco del Poyo en el Cecopi o que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) tuvo que haber interpretado los datos de caudal para avisar de lo que venía y no lo hizo.
Aunque todavía quedan numerosas testificales por delante -entre ellas las de los alcaldes de los municipios afectados-, la declaración de Basset, que finalizará el próximo lunes, cierra un círculo importante en una causa que se investiga desde hace más de un año -se inició en diciembre de 2024-.
La jueza ha ahondado en la responsabilidad de la Generalitat a lo largo de esta instrucción centrada en los posibles delitos de homicidios y lesiones cometidos por imprudencia grave porque, bajo su punto de vista, los fallecimientos se produjeron por una actuación negligente.
En sus autos ha recordado que la famosa alerta masiva a los móviles fue tardía y errónea y por este motivo se multiplicaron las muertes.
De manera que el relato sobre lo sucedido tanto de Pradas y Argüeso como de los dos técnicos clave -Suárez y Basset- resultaba especialmente relevante analizarlo en su conjunto.
El debate del confinamiento
Este último tachó de "incomprensible" el retraso de dos horas en el envío del Es-Alert. Según explicó a la jueza, hubo un mensaje "consensuado" en el seno del Cecopi a las 18:13 horas. Era el que llevaba el texto de "permanezcan en sus domicilios". En la práctica, un confinamiento. La alerta definitiva se mandó a las 20:11 y únicamente llevaba la orden de evitar desplazamientos.
De acuerdo con Basset, la primera vez que se planteó un Es-Alert en el Cecopi fue sobre las 17:30 horas, cuando la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) alertó del riesgo de colapso de la presa de Forata.
Unas palabras que difieren -y así se lo hizo ver la jueza- de lo que testificó Jorge Suárez, quien afirmó que el primer planteamiento de una alerta llegó a las 17:15 para las personas atrapadas en Utiel-Requena, aunque no sabe si se empleó ese nombre.
Imagen de un Cecopi tras la dana. EP
Una situación que cambió pasadas las 17:30, cuando la CHJ avisó de Forata y se estudiaba un medio de aviso a la población de aguas abajo de la presa. De acuerdo con Suárez, a las 17:45 él propuso ese primer mensaje de recomendar subir a zonas altas. Aquel sobre el que, dijo, no encontró apoyo de los presentes y que Basset consideró que generaba alarmismo.
En cualquier caso y pese al motivo inicial del envío, las horas evidencian que el planteamiento de un Es-Alert comenzó pronto una vez arrancó el Cecopi a las 17:00.
Algo que contrasta con lo que sostuvo Pradas en su momento, quien afirmó que el debate sobre el envío se produjo a partir de las 19:00, cuando se reconectó el Cecopi tras una hora de desconexión telemática.
La exconsellera atribuyó el retraso del Es-Alert a que no estaba protocolizado y a las "opiniones radicalmente contradictorias" de los técnicos.
Basset admitió sus reticencias al primer texto de Suárez, aunque también subrayó la falta de respaldo del resto. Le trasladó al subdirector de Emergencias la necesidad de "ajustar el mensaje" para que sonara "mejor" o no fuera "tan alarmista". Momento en el que le propuso hablar con un "especialista en comunicación".
Pero, según él, esa discusión no fue prolongada en el tiempo. "Se propuso una segunda versión del mensaje con lo de mantenerse en los domicilios y seguir los canales oficiales ante la situación de fuertes lluvias. Parece que convenció más y se dio por válida. A las 18.13 abrí mi portátil para hacer una redacción para acompasarlo a lo que decía Jorge y se lo pasé para que lo lanzara", detalló.
A partir de entonces, incidió, no supo nada más hasta que lo recibió. De hecho, señaló, ni lo leyó porque pensaba que era el texto de que hablaron.
"Después de eso se pidió un receso en el Cecopi, la consellera y Suárez empezaron a entrar y salir y entendí que estaban ajustando el texto o traduciéndolo a otros idiomas. Hubo un parón y ya no participé en nada más", precisó.
"¿Con lo de permanezcan en sus domicilios hubo objeciones? ¿Se entendió como confinamiento?", le cuestionó la jueza. "En la mesa del Cecopi no. La respuesta era clara, estábamos amparados ante la situación emergencia", respondió Basset.
Suárez, por contra, sí remarcó que en el seno de la reunión se manifestaron objeciones jurídicas a partir de las 19:00, cuando se retomó la conexión.
Un debate que, paralelamente, ha acabado salpicando al propio Carlos Mazón. La magistrada trató de averiguar en el careo entre Salomé Pradas y José Manuel Cuenca el pasado lunes si el jefe de Gabinete del que fuera presidente de la Generalitat dio órdenes a Pradas de descartar el confinamiento como intermediario del propio Mazón. Éste lo negó rotundamente.
Sin mención al Poyo
Basset hizo hincapié en que no supo por qué la alerta era para toda la provincia. "En el Cecopi no se dijo", aseguró. Igualmente, apuntó a que no supo nada del barranco del Poyo antes del envío del Es-Alert.
"¿Durante el Cecopi nadie habló del Poyo?", continuó la magistrada. "No, nadie dijo nada". La instructora le recordó que eso no coincide con lo que afirmaron otros testigos de que oyeron avisos en Ribarroja o con que a la alcaldesa de Paiporta llamó a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé.
Pero Basset insistió: "No se habló. Como barranco del Poyo no se dijo nada, yo eso no lo oí". En este punto una acusación de preguntó por qué entonces aparecía en un vídeo a las 19:12 minutos analizando una imagen del Poyo.
"Yo estoy recorriendo la zona A3 siguiendo las unidades y dónde trabajaban. No estaba analizando el barranco del Poyo. Lo que llueve en la cabecera del Magro va a Forata y de ahí aguas abajo para Cullera. Eso nada tiene que ver con el Poyo", replicó.
Grupo de seguimiento
En cuanto a los caudales, Basset hizo hincapié en que había un grupo de seguimiento del riesgo que "se debería haber focalizado en eso". Ese grupo, apuntó, está conformado por un técnico de emergencias, un técnico de la CHJ, un técnico de la Aemet y un técnico de la Delegación del Gobierno. "Debían analizar los datos e informar al Cecopi. Y eso no pasó", expuso.
"Los datos sin procesar no son información. Si Avamet, Aemet o la CHJ tenían que dar datos para la toma de decisiones, los tendrían que haber dado procesados. Eso no llegaba", agregó, para indicar que la directora del plan (Pradas) "estaba en su derecho de pedirlos" aunque no tiene constancia de que lo hiciera.
Suárez no mencionó en su declaración el grupo de seguimiento, aunque sí remarcó que con un aviso temprano de la CHJ con la subida del caudal del barranco del Poyo se hubieran adelantado las decisiones en el Cecopi de aquella tarde.
La Confederación no hizo ningún análisis, corroboró como Basset. De acuerdo con su relato, el Cecopi estuvo solo centrado en Forata hasta las 19:00 y, a partir de entonces, comenzaron a llegar avisos de problemas en otros puntos de la provincia.
En todo caso, a diferencia de Basset, Suárez sí quiso aclarar la que la alerta se envió no solo por Forata, sino después de tener constancia de "una situación generalizada en la provincia" de carreteras inundadas y problemas con los puentes.
Ambos técnicos han coincidido, del mismo modo, en que en el Cecopi no se mencionó la avalancha de llamadas al 112 ni se estudió el ámbito territorial de los avisos que entraban.
En cuanto al retraso de la alerta, Suárez -a diferencia de Basset- lo atribuyó a debates "demasiado largos": el posible alarmismo del primer texto, el estudio de "diferentes opciones" por parte de Pradas, la necesidad de llamar a los alcaldes, las dudas jurídicas del confinamiento, cambios lingüísticos, la emergencia en toda la provincia de Valencia...