David el Tuvi, el asesino confeso de mujeres.

David el Tuvi, el asesino confeso de mujeres.

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David el Tuvi, el asesino de mujeres, dejó al borde de la muerte a otra chica: "Apretó con los antebrazos el cuello"

El joven valenciano suma otra petición de 17 años de cárcel por intentar asesinar a la mujer que conoció tras matar a Wafaa e Isabell.

25 marzo, 2024 02:00
Valencia

David S. O., un joven valenciano conocido como el Tuvi, intentó acabar con la vida de otra mujer con la que había tenido una relación de pareja porque ella se negó a retirar la denuncia por violencia de género que presentó contra él.

La Fiscalía ha concluido que la atacó utilizando su técnica habitual, el estrangulamiento por la espalda, y pide 17 años y medio de prisión por intento de homicidio y otros delitos. Mientras, la acusación particular eleva su petición a más de 20 años de prisión.

Los hechos se produjeron el 27 de septiembre de 2020 y no era la primera vez que atacaba a una mujer.

[Su hermano mató a una pareja, su amigo a una chica y él a Wafaa: David el Tuvi, aprendiz de asesinos]

En noviembre de 2019, 10 meses antes de intentar asesinar a su última pareja, el Tuvi supuestamente vejó, torturó, violó y asesinó a Wafaa Sebbah, de 19 años, arrojándola a un pozo de riego en las afueras de Carcaixent, un municipio próximo a Valencia.

Unos meses antes, en junio de 2019, el Tuvi también acabó con la vida de Isabell Elena Raducanu y a su hija nonata en la ciudad valenciana de Xàtiva.

Estos casos confirman el perfil violento que seguía el valenciano para acabar con sus víctimas y lo sitúan como un asesino en serie obsesionado con las mujeres.

El Tuvi se enfrenta a otra condena de prisión permanente revisable por el asesinato de Wafaa y el caso está pendiente de juicio.

"Presión significativa"

El procesado y su tercera víctima, representada en este caso por el penalista Juan Carlos Navarro, mantuvieron una relación afectiva de pareja durante un lapsus de aproximadamente 8 meses.

La relación empezó a comienzos del año 2020 sin convivencia regular, es decir, solo unos meses después de asesinar a sus dos primeras víctimas.

David tras ser arrestado.

David tras ser arrestado. EFE

En ese momento, el Tuvi tenía vigente una medida cautelar, dictada el 22 de agosto de 2020, que le prohibía acercarse a menos de 300 metros de su novia, así como de su domicilio, su lugar de trabajo o cualquier otro lugar donde ella se encontrara por la denuncia que había presentado.

A pesar de ser plenamente consciente de esta orden, el joven infringió dicha orden y "actuando de manera consciente y deliberada, contactó en varias ocasiones con mi patrocinada mediante la aplicación de mensajería instantánea Whatsapp, así como por vía telefónica", según consta en el escrito de acusación, adelantado por Levante-EMV y al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.

Tras estas llamadas, ambos acordaron encontrarse y "se dirigieron al domicilio del acusado", en la localidad de Manuel.

Allí permanecieron juntos desde la noche del 25 de septiembre hasta el domingo 27 del mismo mes, "manteniéndose en su decidida voluntad de incumplir la resolución judicial".

Alrededor de las 10:00 horas del día 27 de septiembre, cuando se encontraban en el domicilio, el Tuvi se dirigió a su novia "exigiéndole la retirada de la denuncia presentada en el mes de agosto".

Una denuncia "por la cual se le impuso la medida cautelar, iniciándose una discusión" ante la negativa de ella a acceder a sus exigencias.

Durante la disputa, "la agarró firmemente del cuello ejerciendo una presión significativa".

Ante la angustia y la presión que ejercía en su cuello, la mujer "comenzó a gritar y, debido a ello, logró liberarse".

Vómitos

A continuación, mientras ella recogía sus pertenencias para marcharse de la vivienda, El Tuvi se abalanzó sobre ella de nuevo.

"Agarrándola por la espalda, inmovilizándola para que no se pudiera mover a la vez que la sujetaba fuertemente comprimiéndole el cuello con los antebrazos", según recogen los escritos de acusación.

Así, "animado por la intención de acabar con su vida y, en cualquier caso, representándose que su conducta podía ocasionarle la muerte, apretó con extraordinaria intensidad sus antebrazos sobre el cuello".

Apretó con una fuerza tan intensa, afirman los escritos, que la víctima "comenzó a expulsar espuma por la boca y llegando hasta el punto de hacerla perder el sentido, dejándola exangüe en el suelo, sin signos aparentes de vida".

El Tuvi no practicó maniobra de reanimación o tomó iniciativa alguna "para revertir el estado inerte en el que se encontraba". La mujer estuvo inconsciente en el suelo durante unos 20 minutos.

Pasado este tiempo, la mujer, "de forma espontánea y sin ningún tipo de ayuda, recobró el sentido, vomitando coágulos de sangre por la boca, como consecuencia de la extrema presión ejercida por el procesado sobre una zona vital como el cuello".

Recobrada la conciencia, "en lugar de trasladarla a un centro sanitario y, a pesar de la situación de manifiesto desvalimiento", la llevó a su domicilio y la dejó abandonada sin asegurarse de que recibía la atención médica necesaria.