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Pacientes, supervivientes y familiares reclamaron en Vigo, a través de la Asociación Española Contra el Cáncer, una mayor humanización en la atención sanitaria. También que se conciba de una manera más integral.

Tal y como explican desde la AECC, esta visión humanizadora "es especialmente importante" debido a que la enfermedad atraviesa procesos largos, decisiones complejas y un impacto que trasciende a lo estrictamente biomédico, afectando a la vida personal, familiar, social y laboral.

Isabel Velasco, paciente; María Luisa Otero, superviviente; Mónica Cortés, familiar y María Tallón, Responsable Unidad de hemato-oncología pediátrica, acompañadas por Carmen García, coordinadora de la Atención al Paciente y Usuario de la Asociación Española Contra el Cáncer, han puesto voz, desde la sede de la AECC en Vigo, a la necesidad de adoptar un nuevo modelo.

Su opinión es la que conforma este nuevo concepto de humanización presentado por la Asociación Española Contra el Cáncer y que surge tras un amplio y ambicioso proceso de escucha a los pacientes oncológicos y a sus familiares para incorporarlos en el proceso de definición y diseño del modelo, con el fin de conocer qué aspectos y temas son prioritarios para ellos y poner en marcha un programa de acompañamiento a centros sanitarios y sociosanitarios.

Este programa estaría basado en 4 dimensiones estratégicas: la atención integral a la persona buscando su bienestar psicológico, social y físico; la autonomía y participación de las personas con cáncer -garantizar que cada persona pueda comprender su situación, tomar decisiones informadas y participar activamente-, nuevos espacios asistenciales -tiempos de espera, los circuitos asistenciales y, especialmente, la preservación de la intimidad- y la promoción del bienestar y formación de los profesionales sanitarios. Esto último se lograría, tal y como explican desde la Asociación Española Contra el Cáncer impulsando formación especializada en áreas clave como la comunicación de malas noticias para reducir el sufrimiento que provoca el diagnóstico y fortalecer el vínculo terapéutico.