Anxo Sanmartín, dueño de Apex

Anxo Sanmartín, dueño de Apex S.P.

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El restaurante de Vigo que lleva "al barrio" la comida fusión del centro: "Está buenísimo, te lo prometo"

Tras superar muchos inconvenientes durante los primeros meses, Anxo está logrando estabilizar el restaurante que creó en su "barrio de toda la vida"

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Los barrios de Vigo reclaman su espacio dentro de la escena gastronómica de la ciudad. De Teis a Canido, pasando por Castrelos e Hispanidad están surgiendo nuevas propuestas que antes los vigueses y las viguesas tan sólo podían degustar en las inmediaciones del Casco Vello y Rosalía de Castro.

Desde el 2 de enero de este año, Anxo Sanmartín regenta el restaurante APEX en el número 2 de la calle Salamanca, ubicada entre Hispanidad y Plaza América. La idea surgió durante una noche de fiesta con sus amigos, en la que se preguntaron: "¿Por qué en nuestro barrio no tenemos los restaurantes a los que nos gusta ir en el centro?".

Así, con tan sólo 24 años, aunque con una amplia trayectoria en el sector de la hostelería, decidió saltar a la piscina y apostar por llevar propuestas gastronómicas más modernas a su barrio. "Aquí tenemos mesones. Entonces, ¿por qué no montar un gastrobar, una vinoteca, un restaurante con vinos buenos, de renombre?", declara Anxo a Treintayseis, así como incide que también prepara eventos y comidas o cenas privadas..

El objetivo de Anxo era crear un local donde poder trabajar una "cocina fusión, una cocina más elegante", un concepto alejado de las tabernas tradicionales pero manteniendo la cercanía y la informalidad del barrio. En Apex, los clientes se pueden encontrar platos que recorren desde el continente asiático hasta México, con una clara influencia de la gastronomía gallega y española.

La curiosidad del joven hostelero por diferentes culturas es palpable hasta en el nombre del restaurante. "Viene de un proverbio. Se dice que cuando estás en el ápex de tu carrera es que no hay nada mejor, no hay nada más arriba. El clímax se puede superar, en este caso por el ápex", explica.

Nacer para la hostelería

Anxo comenzó a trabajar de adolescente en el Pub Ícaro, que regenta su padre desde hace más de 30 años. Allí se enamoró de un sector que lo llevó a Mallorca y a locales de referencia del centro de Vigo. "Mi madre siempre me recuerda que nací y a los ocho días ya estaba en el local de mi padre. Me viene de casa", afirma.

Ahora bien, admite que no le gusta cocinar para la gente. "Yo no monté el restaurante porque quisiera ser cocinero de un restaurante. Yo quería enseñar mis platos a los que vinieran a trabajar conmigo", asegura Anxo, que dice poder tardar "25 horas que no tiene el día" en cocinar un sólo plato en su casa.

"Lo único que me va a decir la gente es que está buenísimo y espectacular, te lo prometo", añade este joven vigués, que recuerda que de pequeño tenía el sueño de participar en Master Chef. También trabajó en ocio nocturno, donde reconoció la valía del trato cercano y honesto con el cliente que trata de imprimir también en Apex.

Inicios complicados

Los inicios de Apex no fueron sencillos. Anxo se tuvo que enfrentar a las obras de las escaleras mecánicas de Pintor Colmeiro, que le impidieron abrir el restaurante varios días. Además, los clientes tampoco se acercan a una zona en obras.

Pero este no fue el principal reto de Anxo durante los primeros meses de vida de Apex. Encontrar trabajadores de confianza ha sido la principal dificultad de este hostelero, al que sus empleados le han llegado a robar. "Cuando montas un negocio sabes que te puede pasar de todo, te arriesgas", afirma.

El verano tampoco ayudó a remontar el mal inicio del restaurante y Anxo tuvo que hacer frente por primera vez a un recibo que no podía pagar. Este fue uno de los momentos más críticos del joven hostelero, en el que llegó a dudar sobre si debería bajar la persiana y abandonar su sueño.

No lo hizo. Encontró a su cocinera de confianza, inauguraron las rampas de Pintor Colmeiro y los clientes comenzaron a llenar la sala de Apex. "Sientes que te ahogas, pero una vez empiezas a salir, ves la luz, te ves fuerte y te haces más fuerte", asegura con un optimismo que transmite a cada cliente.