Vista aérea del Castillo de Santa Cruz, A Guarda (Pontevedra)
De fortaleza a castillo: así es uno de los sistemas defensivos más importantes al final del río Miño
Una fortaleza construida alrededor del año 1664 que fue tomada por el ejército portugués en 1665 y 1668, y dos siglos más tarde por las tropas francesas
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Galicia no es solo paisajes verdes y gastronomía exquisita, también es historia, cultura y arquitectura. Catedrales, fortalezas, murallas y castillos son algunas de las edificaciones que sorprenden por seguir en pie después de varios siglos, siendo testigos de muchos momentos importantes de la historia.
Un ejemplo de ello es el Castillo de Santa Cruz de A Guarda (Pontevedra), una de las grandes fortificaciones transfronterizas del Baixo Miño que fue construido alrededor de 1664 para evitar el avance del ejército extranjero durante la Guerra de Restauración portuguesa.
Así es el Castillo de Santa Cruz
Castillo de Santa Cruz, A Guarda
El Castillo de Santa Cruz, situado en A Guarda, se erige como uno de los principales testimonios históricos de la región y "forma parte de los sistemas defensivos que se construyeron en el tramo final del río Miño durante la Guerra de Independencia en el s. XVII entre España y Portugal", indican desde Turismo de Galicia.
Este sistema defensivo en el Baixo Miño fue declarado Bien de Interés Cultural en 1995 y se localiza en uno de los puntos más estratégicos de la localidad, a casi 100 metros de altura sobre el nivel del mar y muy cerca de la costa.
Su construcción comenzó alrededor de 1664, reutilizando piedra de la muralla medieval de la villa para acelerar los trabajos. La fortaleza presenta una planta de polígono irregular, con cuatro baluartes que sobresalen de la muralla en los que se encuentran garitas finamente labradas en piedra.
A lo largo de su historia, la fortaleza resistió ataques, pero fue tomada por el ejército portugués en 1665 y ocupada hasta el fin de la guerra en 1668. Más tarde, en 1809, los franceses ocuparon de nuevo el castillo, aunque solo durante unos meses.
Tras la desamortización del siglo XIX, permaneció en manos privadas durante unos 150 años hasta su reciente recuperación para uso público.
El Castillo de Santa Cruz no solo conserva la memoria de su pasado militar, sino que se ha convertido en un atractivo cultural abierto que muestra a la población uno de los grandes legados de Galicia.
Históricamente, en su patio de armas albergaba una capilla, casa para el gobernador, cuarteles para las tropas, almacenes, cortes, polvorín y otras instalaciones, que se conservan aunque ya no permanezcan físicamente, según indican desde Turismo A Guarda.
Acceso a través de la Puerta de la Villa
El acceso se realiza por la Puerta de la Villa, perpendicular a la calle Porto Rico y de la Puerta de Socorro, accesible desde la calle Santo Domingo de Guzmán. Los visitantes pueden recorrer el recinto amurallado y acceder a mesas interpretativas y audioguías descargables desde el móvil para conocer su historia.
Desde la web de Turismo A Guarda señalan el siguiente horario en función de la época del año en la que quieras visitar este castillo:
- 10:00 a 18:00 horas: noviembre, diciembre, enero y febrero
- 10:00 a 19:00 horas: marzo y octubre
- 10:00 a 21:00 horas: abril, mayo y septiembre
- 10:00 a 22:00 horas: junio, julio y agosto