Nada detendrá la lucha de la familia de Déborah Fernández Cervera, la viguesa desaparecida en abril de 2002 y cuyo cuerpo sin vida fue encontrado días después en una cuneta de O Rosal.
Cuando están a punto de cumplirse dos años desde que el tribunal de instancia de Tui acordara el sobreseimiento y archivo provisional de la causa por no encontrarse indicios suficientes contra el único investigado por los hechos, Pablo P. S. L, exnovio de la joven; los familiares piden -y así lo han solicitado- el traslado de las diligencias a la Unidad Central Operativa -UCO- de la Guardia Civil.
Rosa Fernández Cervera, hermana de Déborah, expresó que el caso "necesita una nueva mirada". Además, ha manifestado toda una declaración de intenciones en este caso: "Hay luchas que no hacen ruido, pero no se detienen nunca. Durante meses -casi un año y medio- hemos tenido que parar", señaló, antes de volver a lamentar que "el sistema" había dejado a su familia "en la estacada, sin respuestas y sin soluciones". "Y aún así, aquí seguimos. En silencio, con discreción, sin rendirnos".
Al respecto, ha explicado que la familia ha pedido que se traslade la investigación a manos de la UCO, unas pesquisas que necesitan "una nueva mirada", "mentes limpias" y "una investigación real, desde el principio".
Rosa Fernández ha concluido aseverando que "hay errores que no pueden seguir marcando el destino de la verdad. No buscamos culpables a la ligera. Buscamos la verdad. Porque el archivo de una causa no puede ser el final cuando quedan tantas preguntas abiertas", ha incidido, antes de añadir que "Déborah merece justicia, y su familia, también".
