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"La Navidad de Vigo es la mejor Navidad de la historia de este planeta". Abel Caballero lo tiene claro. Con esta frase bajaba el interruptor de las 12 millones de luces led que iluminaron Vigo estas navidades.

Un año más, el alcalde olívico, que popularizó otro modo de entender estas fiestas, entonó su famosa cuenta atrás, pero esta vez con un tono más triste, pues se trataba de despedir el evento más reconocido de los últimos tiempos en la urbe viguesa. Y es que este domingo se apagaron las luces de la Navidad después de 58 días.

Atendiendo a la meteorología, el Concello fechó la cita para este domingo, en torno a las 19:30 horas. Con todo, no fue posible dejar de lado los paraguas, tal y como ocurrió durante la ceremonia de encendido, celebrada ya hace casi dos meses, el pasado 15 de noviembre.

A pesar de las críticas de ciertos sectores en la ciudad por lo larga que puede resultar la Navidad en Vigo, este pasado fin de semana, ya con las fiestas oficialmente terminadas, lo cierto es que se demostró que muchas personas sí querían disfrutarlas un poco más: Y es que, coincidiendo además con el primer sábado y domingo de rebajas, en el centro de la ciudad no entraba nadie más.

"Nos visitaron millones de personas, porque la Navidad es Vigo y Vigo es la Navidad", aseveró Caballero. Para el regidor, se trata de "valor y cultura": "Si en algún momento la Navidad es necesaria es ahora, en estos momentos que vive el mundo, por eso queremos lanzar el mensaje de los mejores valores de los seres humanos".

Gente viendo el apagado en Vigo

Sea como fuere, lo cierto es que termina una Navidad que, en términos turísticos y de ocupación, resultó de lo más satisfactoria en la ciudad. Abel Caballero tiró de porcentajes para demostrar un lleno prácticamente total para fechas centrales como el fin de semana inmediatamente posterior al del encendido, el puente de diciembre, el festivo nacional en la vecina Portugal, o el fin de semana anterior a Reyes, en donde se rozó el 90% de ocupación.

Asimismo, todo ello no hubiera sido posible sin el trabajo de todas aquellas personas que estuvieron al pie del cañón durante casi dos meses seguidos. El regidor agradeció su trabajo a policías, efectivos de seguridad, y hosteleros y comerciantes.

"Os quiero, Vigo. Siento orgullo por esta ciudad", agradecía así a las miles de personas que asistieron este domingo al apagado de luces. Las mismas que vivieron las fiestas en todo su explendor, vivieron con la misma ilusión el fin, con expectativas de que el año que viene vaya a mejor.

Una navidad que no se crea ni se destruye, sino que crece

La Navidad de Vigo se popularizó como tal a finales de la anterior década y, desde entonces, ha cambiado, en parte, y ha crecido, aunque también ha perdido algún que otro elemento, como algunas atracciones infantiles.

Este año, por fin, hubo mercadillo navideño en Bouzas: Allí se instalaron puestos con chocolate o café caliente, y dulces. Sin embargo, no hubo mercado en O Calvario. El Cíes Market sí volvió a ubicarse en su tradicional espacio de Plaza de Compostela.

Abel Caballero en el apagado de luces

Este pasado 2025 nacieron iniciativas como el Vialia On Ice, con puestos de artesanía, pista de hielo y conciertos al aire libre que generaron un gran ambiente en torno al Centro Comercial Vialia; pero también hubo un crecimiento geográfico, pues se reforzó la iluminación en Elduayen y Paseo de Alfonso hasta el cruce con la Falperra.

Así, el Concello deberá valorar, a campaña terminada, cuáles fueron las iniciativas más exitosas y cuáles será necesario reforzar o eliminar atendiendo a su mayor o menor popularidad.

Cifras

En esta nueva edición se alcanzaron los 12 millones de luces led y un total de 460 calles y plazas fueron iluminadas -el año pasado fueron 420-. El Concello de Vigo instaló 1.161 arcos, 2.883 motivos ornamentales, más de 50 unidades de elementos lumínicos 3D -de 3 metros de alto- e iluminó 2.667 árboles. En lo que tiene que ver con elementos figurativos lumínicos, la Navidad de Vigo dispuso 13 sets en Policarpo Sanz, Príncipe, Eduardo Iglesias, García Barbón, Elduayen y Barrio Histórico.

De gran porte, destacaron las seis instalaciones decorativas lumínicas transitables de Policarpo Sanz, Gran Vía y García Barbón. También las 12 instalaciones decorativas no transitables de porte medio en Príncipe, Policarpo Sanz, Vía Norte, Urzáiz y García Barbón.

Por su parte, el árbol de Porta do Sol también creció hasta llegar a los 45 metros de alto, los 100.000 leds y una estrella en la copa de 15 metros.