Paco Ávila: Montar una universidad hoy es una startup… con diez años de burocracia detrás

Paco Ávila: "Montar una universidad hoy es una startup… con diez años de burocracia detrás" Cedida

Talento Rebelde

Paco Ávila: "Montar una universidad hoy es una startup… con diez años de burocracia detrás"

El emprendedor gallego Emilio Froján entrevista al fundador de UTAMED, una universidad nacida en pleno siglo XXI con una idea clara: si el sistema no se adapta al mercado, alguien tendrá que hacerlo

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Hoy hablamos con alguien que no solo opina sobre educación… la está construyendo desde dentro. Paco Ávila es emprendedor, inversor en serie y fundador de UTAMED, una universidad nacida en pleno siglo XXI con una idea clara: si el sistema no se adapta al mercado, alguien tendrá que hacerlo.

En esta conversación hablamos de por qué montar una universidad es más parecido a una startup de lo que parece, del choque entre política y mercado, del auge de la FP, de la muerte de la titulitis y de cómo debería ser realmente la educación del futuro.
Una charla incómoda, directa y necesaria.

Fundar una universidad hoy no es precisamente montar una startup… ¿Qué viste en el sector educativo que te hizo pensar "aquí hay una oportunidad brutal"?

La verdad, Emilio, es que realmente somos una startup en toda regla, pues es una compañía que abrió sus puertas a los alumnos en septiembre de 2025 y está gestionada por sus socios fundadores.

Sí es cierto que el proceso de creación nos ha llevado más de 10 años peleando y gestionando "papeles" para poder conseguir la licencia. Igualmente, es cierto que la inversión inicial ha sido muy elevada, pero, en términos estrictos, somos una startup.

En cuanto al sector educativo, decirte que para mí es algo muy vocacional. Creo que no existe mayor motor de transformación social de un país que su sistema y políticas educativas. Así que, si quieres influir en la forma de competir y generar riqueza en tu país, la educación es el mejor vehículo para hacerlo.

A nivel más financiero, ya sabes, existen pocos sectores en los que el lifetime value versus CAC sea tan óptimo, y los churn suelen ser muy bajos si sabes generar adherencia e identificación con la marca. Y ya no hablemos de los múltiplos y valoraciones de las compañías: creo que el sector se ha vuelto bastante loco.

Muchos dicen que las universidades van tarde respecto al mercado laboral. ¿Es un problema de profesores, de regulación o de foco?

Es un problema político y de gestión. Todo el sistema educativo se utiliza como herramienta ideológica para identificar y contentar a determinadas tribus. No existe un debate abierto y crítico en el que la reflexión sea cuáles son las habilidades a enseñar para que nuestros alumnos compitan mejor en el mercado.

Nos hundimos en debates vacíos que nada tienen que ver con la inserción laboral, la eliminación de burocracia o la generación de estructuras de mecenazgo para incrementar la financiación en investigación de las universidades.

Emilio, piensa que los gestores de las universidades públicas son elegidos por sus alumnos, PAS y PDI, eligiendo muchas veces a personas que jamás han gestionado nada y que no saben diferenciar un cash flow de un balance.

A todo esto se suma que, para poder implementar una titulación universitaria oficial, necesitamos de media 4 años, y para poder modificarla y adaptarla, una media de 2 años. El proceso es muy lento y tedioso.

Además, quien te evalúa muchas veces son profesores que jamás “han pisado la calle”, es decir, que no saben lo que realmente demanda el mercado de trabajo. Así es muy difícil competir.

La Formación Profesional vive un boom. Cada vez vemos más FP en instituciones universitarias. ¿Crees que en los próximos años se empujará más la FP sobre la universidad?

Mi amiga Adelaida de la Calle, cuando era presidenta de la CRUE, fue una fiel defensora de crear pasarelas de la FP a la universidad, y a día de hoy tenemos muchos puentes creados.

Ahora, por ejemplo, un título de FP superior en Marketing puede convalidar entre 60 y 90 créditos del grado oficial en Marketing, cuestión que antiguamente era prácticamente inviable.

Francamente, centrando tu pregunta, la FP ha empujado mucho en los últimos 10 años porque en España tenía un desprestigio totalmente irracional.

Actualmente, pienso que la gente tiene claro que, con la velocidad de cambio y la incertidumbre radical en la que nos hallamos inmersos, todo el mundo va a estar estudiando durante toda su vida, ya que el conocimiento está sometido a una fuerte obsolescencia.

Por tanto, creo que la gente estudiará FP, grados, posgrados —oficiales o no— a lo largo de toda su vida, alternándolos según lo que cada uno considere más conveniente.

Si tuvieras que ser brutalmente honesto: ¿qué carreras universitarias desaparecerán primero?

Emilio, realmente creo que no desaparecerá totalmente ninguna. Lo que ocurre es que es una locura que se mantengan un montón de carreras en las que el número de profesores que la imparten es igual o mayor que el número de alumnos que la cursan.
Estas carreras se deberían agrupar y mantener algunos centros abiertos para preservar las áreas de conocimiento como legado cultural e histórico, pero no "una en cada puerto". Esto no tiene sentido.

Durante décadas se vendió la idea de que tener un título universitario garantizaba el futuro. ¿Sigue siendo verdad o es uno de los mayores engaños del sistema?

No. El futuro te lo aseguras tú aprendiendo habilidades que el mercado laboral demanda.

El mundo de la titulitis se está rindiendo ante el mundo del “qué sabes hacer”, y las instituciones que mejor enseñen esas habilidades y estén más adaptadas al mercado de trabajo serán las que ganen la partida.

Y esto no tiene nada que ver con el absurdo debate de pública o privada, o de formación oficial o no oficial. Esto va de aprender para competir.

¿Qué hacen otras universidades públicas o privadas que tú has querido hacer distinto con UTAMED?

Por lo pronto, el modelo de formación adaptada al alumno y el no tener miedo a las compañías educativas que intentan enseñar habilidades.

Yo no soy cerrado ni tribal. No pienso que los generadores de contenidos, los mal llamados infoproductores, sean todos vendedores de humo. Eso es tan absurdo como decir que todos los profesores universitarios son excelentes docentes.

Todos sabemos que en nuestras universidades también hay ejemplos de docentes que siguen enseñando habilidades del siglo pasado que ya no sirven.

Para mí, la universidad del siglo XXI debería mezclar profesores expertos en su área que además tengan compañías activas, junto con creadores de contenido y doctores universitarios, uniendo lo mejor de cada mundo.

Esa es la universidad que integra, no la que se cierra.

En el mundo startup se habla mucho de product-market fit. ¿Existe algo parecido en educación: degree-market fit?

Si la titulación es oficial, es inviable, porque tiene unos trámites de verificación y aprobación muy exigentes por parte de las agencias reguladoras.

En títulos propios, por supuesto que sí.

¿Cómo decides qué programas lanzar? ¿Escuchas más al mercado o al mundo académico?

Siempre al mercado, al mercado y al mercado.

También estamos muy atentos a los early adopters en cada área de conocimiento.

¿Qué papel crees que tendrá la educación híbrida o completamente online dentro de diez años?

En las áreas donde las prácticas presenciales no sean fundamentales, la educación online arrasará a la presencial e híbrida.

Y en aquellas competencias más prácticas, la formación híbrida arrasará a la presencial.

La formación presencial, tal y como la conocemos hoy, ya no tiene sentido.

Has fundado empresas e invertido en startups. ¿Qué habilidades te habría gustado aprender en la universidad y nunca te enseñaron?

La universidad te da disciplina y método, pero, por desgracia, poco o nada de las habilidades que necesitas para competir en la calle.

Creo que hacen falta muchas más habilidades mal llamadas blandas, como pensamiento creativo, comunicación u oratoria.

Y, por otro lado, capacidad de análisis: cálculo y prelación de factores para valorar compañías en diferentes sectores.