Pasan los años: La vida social frente a la concatedral de Vigo, una caña a media tarde, un crucero que desembarca con la vista puesta en el Casco Vello. A Pedra, enclave que un día fue el corazón del comercio olívico y que hoy es el hall del turismo vigués, evoluciona y cambia. Y es que hay que adaptarse a los tiempos y ahora, en esta chincheta del callejero vigués, mandan los souvenirs y la restauración.
Con todo, todavía existe en Vigo la suerte de lo que no se destruye, solo se transforma. Toldos que no necesitan cambiar ni forma ni diseño, sino que les basta con permanecer: El paso del tiempo o la pérdida de color por las inclemencias del tiempo los hacen más reconocibles.
En el Casco Vello a veces sopla el viento, el toldo oscila, pero las letras de "Alimentación Rivera" no necesitan ser legibles para que los que pasen frente a este ultramarino lo reconozcan. Su exposición de fruta más que apetecible y sus productos con sello gallego son su insignia y lo primero que le entra por los ojos a los turistas que hacen escala en la urbe olívica.
Este ultramarinos vigués "contempla" la concatedral desde finales de los años 50. La familia Rivera, en su tercera generación, mantiene en pie uno de los negocios con más solera en Vigo.
Alimentación Rivera en Vigo.
Así lo cuenta José Mario Rivera Novoa, vigués de nacimiento, en jubilación activa e hijo de un vecino de Covelo que, siendo muy joven y tras quedar huérfano, eligió Vigo para asentarse y trabajar. "Al principio trabajó con un armador en el puerto que se llamaba Víctor Bouza", cuenta José Mario, que hoy lamenta la pérdida de su padre, ocurrida hace dos años.
Tras trabajar en una tienda en Carral, el padre de José Mario decidió probar suerte por su propia cuenta y abrir su negocio en el lugar en el que hoy todavía sigue en pie. "Lo traspasaban y lo cogió él. Cuando empezó él toda la mercancía cogía en un espacio muy pequeñito", señala el vigués. "Pagó por la apertura 1.500 pesetas", añade.
Pionero en el kiwi
José Mario se inició en el mundo de la atención al público en Alimentación Rivera cuando era muy joven. Por aquel entonces, este local se dedicaba única y exclusivamente a productos básicos de alimentación. "Cuando vine yo me metí en el tema de la fruta. Fuimos una de las mejores que había en Vigo. Llegamos a vender un furgón diario hace 30 años. Fue una época gloriosa", dice con orgullo. "Fui pionero en trabajar los kiwis. Venían en cajas de madera y se vendían a cien pesetas cada uno", añade.
Alimentación Rivera en Vigo.
Con el paso de los años, Galicia desveló su potencial turístico y Alimentación Rivera cambió paralelamente: "Antes el turismo era el Año Xacobeo y poco más, pero desde hace 20 años esto cambió. Nosotros ahora prácticamente vivimos del turismo", señala José Mario. "Con las grandes superficies no puedes competir, es lógico. La gente, además, en donde más mira el precio es en alimentación. ¡En la cañita no! (Ríe) También empezaron a aterrizar las grandes cadenas de fruterías y no era fácil tampoco competir", añade.
Con todo, José Mario opina que, a pesar de que se nota mucho más el turismo en Vigo, a nivel cruceros "A Coruña nos está llevando mucho. Sin miedo a equivocarme, pienso que deben tener el doble de cruceros que Vigo al año. ¡Y Vigo fue referente! La razón, la verdad, no la sé".
Los productos más vendidos a los turistas: Conservas y chocolate
El responsable de Alimentación Rivera cuenta, a modo de curiosidad, que lo más demandado por los clientes y turistas que se acercan a su tienda son conservas y chocolate, pero también patés, chorizo, tetilla, vino o licores de la tierra. "Ahora mismo en patés igual tengo unas 80 variedades distintas", subraya. "La amplia mayoría de todos los productos que ofrecemos aquí son gallegos. Para el espacio que tenemos creo que ya bastante nos las ingeniamos", añade.
Lo importante, dice José Mario, "es subsistir" que, tal y como indica, "hoy es muy complicado". Y es que, con el paso de los años, también cambió el perfil de cliente de Alimentación Rivera. Muchos ya no están y la gente joven se decanta por Internet o por otras grandes superficies comerciales: "Nos fuimos reorientando, cambiando lo que compramos, lo que vendemos... Ahora lo que hay es que vivimos del turismo y, especialmente, de los transatlánticos", anota José Mario.
Productos en Alimentación Rivera, en Vigo.
No notan especialmente en este local el impulso de la Navidad de Vigo, aunque sí en lo que tiene que ver con refrescos y cervezas. "Es verdad que esta zona tiene mucho éxito, aunque Paseo de Alfonso está ganando terreno", cuenta José Mario. "Nosotros en fin de año cerramos y lo disfrutamos en familia", añade.
Ahora es el hijo de José Mario el que está tomando las riendas del negocio. Cuando se las ceda totalmente, este vigués volverá a la jubilación total: "Yo espero que este negocio siga abierto muchos más años", concluye.
