Héctor Pichel y su obra para el Celta-Osasuna.
Héctor Pichel: "Que el Celta quiera algo de lo que hago, siendo celtista, es cerrar el círculo"
El ilustrador vigués firma el cartel del Celta-Osasuna dentro de Galería RIO1923, la iniciativa del club celeste que conecta fútbol, arte y cultura gallega
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Un mosaico que remite a Pamplona, un león rojo, referencias a Vigo y, por supuesto, el Celta. Héctor Pichel ha convertido la previa del primer partido de la temporada en Balaídos en algo más que una pieza gráfica destinada a anunciar noventa minutos de fútbol.
El ilustrador y diseñador vigués firma la obra dedicada al Celta-Osasuna dentro de Galería RIO1923, el nuevo proyecto con el que el club pretende que cada encuentro en casa tenga también su propia interpretación artística.
El encargo tiene un significado especial para Pichel. Su trayectoria lleva años vinculada a Vigo a través de proyectos muy diferentes: participó en la intervención artística de los balcones del Casco Vello, creó ilustraciones para ocupar las butacas vacías del Auditorio Municipal durante las restricciones de la pandemia y ha trabajado en proyectos para comercios y publicaciones de la ciudad. Pero esta vez la conexión es también personal.
"Mi trabajo me gusta; me gusta mucho ilustrar, aunque también soy diseñador, pero la parte de ilustración me llama bastante más. Y, siendo futbolero y celtista, que el Celta quiera algo de lo que yo hago... se cierra el círculo", resume.
Elementos de Vigo y Pamplona
El punto de partida del cartel fue, precisamente, encontrar una manera de representar a los dos clubes sin caer en los recursos más evidentes. "El emisor del mensaje o del cartel es el Celta. Indudablemente, también tienes que tener en cuenta al otro equipo", explica. Si con Vigo, Galicia y el universo celeste se mueve en un terreno conocido, el artista reconoce que tuvo que investigar para descubrir qué elementos podían identificar a Osasuna y a Pamplona.
Ahí apareció una de las claves de la composición: la camiseta presentada esta temporada por el conjunto navarro, que recupera un motivo inspirado en un mosaico de Pamplona y Pichel vio enseguida las posibilidades que ofrecía.
"Me dio mucho juego porque me parece un diseño muy bonito. Me gustó como recurso para unir la parte de Vigo con Pamplona", señala. La intención era integrar esa referencia en la ilustración y evitar que la presencia de Osasuna quedase limitada simplemente a reproducir una camiseta.
A ella sumó otro pequeño guiño, el león rojo que aparece en el escudo del club navarro; eso sí, es la camiseta del Celta la que cabalga sobre el animal. Todo convive con elementos reconocibles del universo celeste y con el lenguaje gráfico propio de Pichel. Porque, aunque detrás del proyecto existe un briefing detallado, la libertad artística es prácticamente absoluta.
"Carta blanca" para los artistas
La propuesta llegó a través de Chachachá, estudio implicado en el desarrollo de Galería RIO1923. Pichel había hablado previamente con Raúl Bermúdez sobre una idea que todavía estaba tomando forma y que desde el principio le resultó atractiva. Tiempo después llegó el encargo concreto: interpretar gráficamente el Celta-Osasuna.
"Hay un briefing muy completo, muy completo, pero no de nada que interfiera en la parte de mi trabajo", explica. El documento detalla qué es el proyecto, cuál es su filosofía y cómo pretende evolucionar en el futuro, pero no establece límites creativos. "En la parte artística o creativa no hay nada absolutamente. Desde Chachachá te dicen que, si necesitas ayuda, te la dan; si no, carta blanca".
Esa libertad forma parte de la propia filosofía de Galería RIO1923, que ha reunido a creadores de distintos puntos de Galicia y que quiere ampliar progresivamente el archivo artístico vinculado al club. Pichel considera especialmente acertado que el Celta profundice en una línea que lleva años acercando el fútbol a disciplinas como la música, el diseño o la ilustración.
"A mí me gusta mucho, como profesional de esa parte y como celtista", asegura. A su juicio, el Celta pertenece a ese grupo de clubes cuya identidad permite desarrollar este tipo de proyectos con naturalidad. "Clubes como el Celta, el Athletic de Bilbao o la Real Sociedad, clubes que tienen mucha tradición detrás, no solo de fútbol, sino de cultura, me parece obvio que tenían que hacerlo".
Pichel sitúa un momento clave en ese proceso: la celebración del centenario y el impacto de Oliveira dos Cen Anos, el himno compuesto por C. Tangana. "Yo creo que eso fue la mecha que encendió todo esto que está viniendo", sostiene. Aunque recuerda que el club ya había iniciado anteriormente un camino vinculado a conceptos como la "Afouteza", considera que a partir del centenario esa apuesta cultural ganó una nueva dimensión.
Un cartel para volver a encontrar dentro de 70 años
Galería RIO1923 introduce además una diferencia fundamental respecto a muchas campañas publicitarias: las obras no desaparecen cuando termina el partido. El diseño de Pichel se comercializa como lámina y póster y puede acabar colgado en la pared de un aficionado, convirtiéndose con los años en un objeto ligado a un recuerdo concreto.
Al artista le interesa especialmente esa relación con el paso del tiempo. "Me gusta que la gente quiera tener en su casa colgadas obras mías. Eso me parece fantástico", reconoce. Él mismo se define como aficionado a los objetos antiguos y a esa particular melancolía que adquiere valor precisamente porque permite mirar hacia otra época.
"Si del Celta-Osasuna encuentro un cartel ilustrado de hace 70 años, me fliparía", explica, al igual que entiende que lo mismo le podría ocurrir al que, dentro de siete décadas, se pueda encontrar su obra.
Damnificado por el hongo del césped
El estreno de la obra, además, ya arrastra una historia que contar. El encuentro que debía abrir la temporada del Celta en Balaídos terminó aplazado por los problemas causados por un hongo en el césped, una circunstancia que retrasó también la publicación del cartel. "Al final, yo fui el último de toda la fila de damnificados por el hongo", bromea Pichel.
Ahora solo le falta al diseño un último elemento imposible de controlar desde una mesa de dibujo: el resultado. "A ver si el partido deja un buen sabor de boca y que no sea recordado como algo horrible. No quiero que salgan memes con el cartel", dice entre risas.
"Con el Celta quiero disfrutar"
Para el resto de la temporada, en cambio, Pichel no pide grandes heroicidades. Después de disfrutar con el Celta del pasado curso y sin querer pecar de conformista, repetir sensaciones ya sería suficiente. "Yo lo que quiero con el Celta es disfrutar. El año pasado disfruté muchísimo", afirma.
Europa y la Copa del Rey pueden ofrecer nuevas noches especiales, pero su idea del éxito es bastante más sencilla: "Al final no todo es ganar. Pero si disfruto con un partido, a mí ya me vale. Y si quedamos como la temporada pasada, ya me parece redondo".
Quizá esa misma idea explique también el espíritu del cartel: utilizar un partido que dura noventa minutos para crear algo que pueda seguir contando una historia muchos años después.