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Las claves

Conseguir un mueble bonito, original y de aspecto artesanal no siempre implica tener que gastar una fortuna.

Aunque las piezas de inspiración japandi elaboradas en madera pueden alcanzar precios elevados, cada vez son más quienes optan por fabricar sus propios muebles personalizados.

Es el caso de Eva Rojo, una creadora de contenido especializada en decoración, que ha mostrado en redes sociales cómo ha construido su propio aparador de madera por solo 75 euros.

La idea surgió cuando Eva buscaba un mueble para un espacio concreto de su casa. Quería una pieza de estilo japandi, una tendencia que apuesta por la sencillez, los materiales naturales y las líneas minimalistas.

Sin embargo, al encontrarse con precios que superaban los 1.000 euros, decidió construir el mueble desde cero.

El resultado fue un aparador de madera de aspecto natural y artesanal que consiguió fabricar por unos 75 euros. De esta cantidad, 55 euros correspondieron al tablero y alrededor de 20 euros, a las herramientas y accesorios necesarios para construirlo.

Según explica la creadora en la descripción de su publicación, el tablero fue la principal inversión del proyecto.

Captura de pantalla del vídeo. Instagram.

También compró en Leroy Merlin unas pequeñas escofinas y un kit para realizar los agujeros y unir las diferentes piezas. Pero hay un detalle que explica buena parte del ahorro: las patas del aparador ya las tenía en casa.

Se trataba de restos de madera que habían sobrado de la construcción de una pérgola. En lugar de comprar material nuevo, decidió reutilizarlo para crear las patas del mueble.

¿Cómo montar el mueble?

La transformación de la madera fue uno de los trabajos que más tiempo requirió. Para dar forma a las patas, Eva utilizó herramientas manuales como un formón y una escofina, retirando poco a poco el material hasta conseguir el diseño que buscaba.

En una de las piezas recurrió incluso a un taladro para facilitar el trabajo con la escofina y avanzar más rápido.

El resultado son unas patas irregulares y de aspecto natural que aportan al aparador ese acabado artesanal que buscaba desde el principio.

La creadora también quería conseguir un tono más oscuro para la madera. Como el material original era bastante claro y no quería utilizar barniz, recurrió a otra técnica.

Aplicó un soplete sobre la superficie para oscurecerla y conseguir un acabado más tostado y cálido. De esta forma, además de modificar el tono de la madera, consiguió potenciar su aspecto natural.

Con todas las piezas preparadas, solo quedaba montar el aparador. Para ello utilizó el kit de Leroy Merlin, que incorpora un tope y un marcador para realizar los agujeros en el lugar correcto y facilitar la unión de las diferentes piezas.