Durante años, los armarios tradicionales han sido los reyes indiscutibles de los dormitorios y vestidores. Prácticos, funcionales y casi obligatorios en pisos con pocos metros cuadrados, han concentrado todo el protagonismo cuando se trataba de mantener la ropa organizada.
Sin embargo, el interiorismo ha comenzado a cambiar las reglas del juego y cada vez son más quienes apuestan por soluciones de almacenaje más ligeras, versátiles y estéticas, como son las cómodas. Y no, no hablamos de esas cómodas viejas de antaño que se caían a pedazos.
Consciente de esta nueva tendencia, Ikea ha incorporado a su nueva colección una cómoda de 6 cajones por menos de 200 euros que no ha dejado a nadie indiferente.
Cómoda Ankarudden.
Este mueble presenta un diseño básico marcado por las líneas rectas, los tiradores integrados y el acabado efecto roble; detalles que aportan calidez y luminosidad al espacio.
Uno de los aspectos que diferencia a esta cómoda de otras opciones similares es la incorporación de dos cajones interiores ocultos dentro de los dos cajones superiores.
Estos pequeños compartimentos permiten guardar de forma ordenada objetos como joyas, relojes, cinturones, gafas de sol, documentación o cualquier accesorio de pequeño tamaño que suele acabar mezclado con la ropa. Es un detalle práctico que facilita mantener todo organizado y aprovechar mejor el espacio disponible sin alterar la estética exterior del mueble.
Con unas dimensiones de 139 centímetros de ancho, 48 centímetros de fondo y 87 centímetros de alto, la cómoda ofrece una capacidad de almacenaje de 211 litros repartidos en seis amplios cajones con un fondo útil de 38 centímetros.
Cómoda Ankarudden.
El interior de los cajones, por su parte, presenta un acabado en tono beige que aporta un aspecto más cuidado al conjunto, mientras que los frentes ligeramente enmarcados y los tiradores integrados refuerzan la sensación de calidad y el carácter minimalista del diseño.
Eso sí, hay que tener en cuenta que, como ocurre con el resto de muebles de gran tamaño, es recomendable fijarlo a la pared para evitar posibles riesgos de vuelco, especialmente en hogares con niños pequeños y/o mascotas.
Para ello aconseja utilizar los herrajes adecuados según el tipo de pared, ya que estos pueden variar en función del material sobre el que vaya instalada.
Otro de los puntos a favor de este mueble que no podemos dejar pasar es su precio. Actualmente, Ikea vende la cómoda por solo 199 euros. Además, se entrega desmontada en tres paquetes para facilitar tanto el transporte como el montaje en casa.
