La vivienda vuelve a ocupar el centro de la batalla política en España.
Con las elecciones generales del 29 de noviembre en el horizonte y el caso de Maricarmen Abascal convertido en símbolo de la crisis habitacional, las promesas y contradicciones de los partidos en materia de acceso a la vivienda están bajo el foco.
En este contexto, Irene Montero ha vuelto a defender la compra del chalet de Galapagar que adquirió junto a Pablo Iglesias en 2018.
En una entrevista en Hora 25, de la Cadena SER, la eurodiputada de Podemos rechazó que aquella decisión fuese un error.
"Lo que sería un error es no defender que se regule el precio de los alquileres, o que una familia tenga una casa, o que se expropie a los fondos buitres que acumulan miles de viviendas", señaló.
Montero explicó que la adquisición respondía a una decisión familiar: "Lo que estábamos haciendo era tomar una decisión sobre nuestra vida, que además nos permitía cuidar lo que para nosotros es lo más preciado que hemos construido juntos, que es nuestra familia".
También reconoció que su condición de representante pública permite cuestionar sus decisiones personales: "En la medida en que me presento y le pido a la gente que me vote y que confíe en mí, la gente tiene que poder criticar decisiones que yo tomo en mi vida".
La dirigente defendió que tener una vivienda en propiedad no es incompatible con promover políticas públicas para facilitar el acceso a ella.
"Que tú vivas en una casa que te has comprado, que es del banco, con tu pareja y que quieras hacer políticas públicas de vivienda que beneficien a la mayoría, me parece algo que no sé qué tiene de reprochable", afirmó en la misma entrevista.
Además, insistió: "La gente sabe que si yo tengo poder para limitar el precio de los alquileres lo voy a hacer. Vivamos en la casa que vivamos y te parezca a ti mejor o peor la casa en la que yo vivo".
En esa conversación, Montero interpretó que la polémica sobre el chalet pretendía "frenar la posibilidad de que hubiese una formación política que representase ese anhelo de cambio".
También contrapuso a Podemos con otras formaciones: "Hay quienes tienen estructuras de corrupción organizadas y hay quienes no las tenemos y no tenemos un solo caso de corrupción a pesar de haber gobernado".
La discusión remite a mayo de 2018, cuando Montero e Iglesias anunciaron la compra de la vivienda y publicaron un comunicado conjunto para explicar su decisión.
En él detallaron: "Nos hemos comprado una casa en Galapagar a 40 km de Madrid, y para pagarla tenemos a medias una hipoteca de 540.000 euros con Caja de Ingenieros que iremos pagando poco a poco durante 30 años".
En aquel momento, Montero defendió que "un ministro debe comprar vivienda para vivir y no para especular, lo pienso hoy y ayer y lo seguiré defendiendo", y resumió el propósito de la adquisición con una frase: "Es para vivir y no para especular".
Ocho años después, con el acceso a la vivienda convertido en uno de los grandes asuntos de la precampaña, la dirigente de Podemos mantiene su defensa de aquella compra y reivindica la regulación de los alquileres.
En La Hora de La 1, también cargó contra el decreto de vivienda del Gobierno con una advertencia: "Esta vez el trágala hay que hacérselo a los especuladores".
