Verónica Saravi es madre de seis hijos y es residente en Madrid. No obstante, tuvo que mudarse a un pueblo a 40 kilómetros de la ciudad, ya que, comprar una vivienda en la ciudad le parecía algo completamente imposible.
Sin embargo, la familia Saravi decidió dejar de lado ciertas comodidades logísticas que trae vivir en la capital por la tranquilidad, espacio y, sobre todo, por poder permitirse acceder a la vivienda.
Por esto, tres años después de su mudanza, Saravi decidió compartir a través de sus redes sociales las ventajas y desventajas que supone tomar esta decisión y, sobre todo, si es rentable a nivel económico.
Así se consigue una vivienda
La madre comentó que el motivo que los llevó a huir de su zona fue que los precios de los inmuebles les resultaban inasumibles, "para que tengas una idea, la hipoteca hubiese prácticamente triplicado lo que podríamos pagar", expresó, con lo cual señaló que la única forma de "entrar en la rueda de la vivienda en propiedad" era alejarse lo más que pudiesen de Madrid.
Así, consiguieron un pueblo a 40 kilómetros de la ciudad. Así, pudieron acceder a una casa donde "tenemos más del doble de metros cuadrados que los que teníamos en el piso de alquiler" y por un precio que pueden asumir siendo una familia de ocho personas.
"Una cantidad de metros como estos en Madrid por un precio razonable, no existe", confesó Saravi. Además de haber ganado terreno en el ámbito económico, confesó que además "hemos ganado mucho en tranquilidad".
La madre manifestó que "vivir en un pueblo es realmente otra cosa, hay menos ruido y estás mucho más cerca de la naturaleza, yo por ejemplo disfruto muchísimo cuando voy a trabajar por las mañanas porque los paisajes son una belleza".
Por otro lado, una de las cosas en las que han tenido que invertir es en coches, ya que tienen que hacer muchos kilómetros diarios para ir a trabajar, sin embargo, desveló que "el tiempo que tardo en llegar a mi trabajo es prácticamente el mismo".
La familia Saravi llevaba 18 años de alquiler y "solamente en los últimos 12 años, si sumo todo lo que pagamos en ese tiempo, sería aproximadamente el equivalente de la mitad de mi hipoteca actual", calculó la madre.
Vero se mudó a 40 km de Madrid porque no puede pagar un alquiler: "Tenemos más del doble de metros cuadrados"
Con todo esto, a pesar de haber tenido que afrontar otros gastos como el coche o depender de los horarios de autobuses para desplazarse, Saravi no dudó en declarar que es una decisión acertada porque "tenemos más espacio, vivimos con mucha más tranquilidad y pudimos comprar una casa que simplemente dentro de Madrid hubiese estado fuera de nuestro alcance".
Finalmente, aconsejó a cualquiera que se encuentre en situaciones similares a la suya, en la interminable búsqueda de una vivienda asequible, que busquen a varios kilómetros de la ciudad, en pueblos que estén bien conectados con el transporte público, tengan hospitales cerca y colegios, ya que es muy probable que consigan un inmueble relativamente económico y amplio.
