Javier es originario de Castilla-La Mancha, pero lleva 7 meses viviendo en Moalboal, en la provincia de Cebú, en Filipinas después de que decidió venderlo todo y empezar su vida en el país asiático.
A través de YouTube, el jubilado ha ido compartiendo su experiencia en las islas Filipinas en la búsqueda de un estilo de vida más tranquilo. De esta manera, hizo un resumen de cómo ha sido su vida estos meses enfrentándose a una cultura completamente distinta.
Así, manifestó que Filipinas es considerablemente barato y que con poco dinero es posible vivir bien y ahorrar. No obstante, sí confesó que hay ciertos productos con precios similares a los de España.
La realidad de vivir en Filipinas
El castellano-manchego señaló que el jubilarse, vender todo e irse a vivir al otro lado del mundo, por ello, cuando se jubiló anticipadamente con 45 años hizo eso mismo.
Su idea original era irse a Tailandia; sin embargo, al quedarse soltero, cambió de opinión: "Se me cruzó el cable un poco antes de Navidad, me compré el billete para febrero y solucioné los papeles, las vacunas y vendí la autocaravana que tenía", señaló.
Entre diciembre y febrero puso todos sus papeles en orden, acotó que es muy importante que "no vengáis aquí sin seguro porque al final la vais a liar; un seguro es lo primero que tendríais que mirar para venir aquí".
"Todos los días para mí eran lo mismo, como no trabajaba, iba al gimnasio, quedaba con los amigos a tomar algo, pero era prácticamente la misma rutina, la misma ansiedad, la misma gente, y dije: 'Esto a mí al final me va a consumir' y lo decidí", confesó el castellano-manchego.
Javier, 48 años, español viviendo en Filipinas: "Aquí con 1.000 euros al mes vives bien y tienes un colchón de emergencias"
Ahora, siete meses después, desde las playas de las islas Camotes aseguró que toda su vida esperaba que su jubilación fuese exactamente así: "Yo no quería estar encerrado en la misma ciudad con la misma gente, en el mismo país, haciendo lo mismo", manifestó el aventurero.
A nivel económico, explicó que Filipinas no es un país caro, calculando que "aquí con poco dinero se puede vivir bien, pero no significa 300 euros y 500 euros, yo pondría el límite razonable en 800 euros y 1.000 euros al mes para tener un colchón de emergencias".
Por otro lado, confesó que la comida local, la gasolina y el agua son baratas, pero que "la luz está al mismo precio que en España, es carísima"; además de esto, recordó que "tienes que pagar el seguro médico y el visado todos los meses, así que al final vas sumando".
Javier se dedica a rescatar perros junto a su novia María, llevando un estilo de vida más activo al aire libre y sin estrés, lo que le ha permitido tener un ritmo más saludable. De esta manera, no dudó en concluir que en definitiva es "un sitio maravilloso".
