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El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales focos de tensión política en España, con los precios del alquiler y las dificultades de los jóvenes para comprar una casa en el centro del debate.

En este contexto, Gabriel Rufián ha defendido públicamente la necesidad de adoptar medidas más contundentes contra la especulación inmobiliaria, con un discurso que cuestiona la rentabilidad de acumular propiedades.

El diputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que repetirá como cabeza de lista de la formación al Congreso en las elecciones del 29 de noviembre, ha expresado su postura en distintas intervenciones públicas.

Una de las más claras tuvo lugar en una entrevista en el programa Salvados, de laSexta, donde advirtió de que las políticas del Ejecutivo no bastan para solucionar el problema.

"Nada de lo que ha hecho este Gobierno, y ha habido cosas muy buenas, va a servir si no solucionas el problema de la vivienda", afirmó.

En esa misma conversación, Rufián endureció su discurso contra la especulación inmobiliaria y reclamó medidas más contundentes para frenar el enriquecimiento a través de la vivienda.

"Si usted tiene la necesidad de hacerse rico a través de la vivienda, o lo paga vía impuestos o se le prohíbe", afirmó.

El dirigente de ERC considera insuficientes las medidas actuales y apuesta por proteger a los inquilinos y facilitar que los jóvenes accedan a una vivienda en propiedad, un objetivo cada vez más difícil por el encarecimiento de los alquileres.

En cuanto a su situación personal, Rufián negó tener viviendas alquiladas y aseguró que solo posee la mitad de una casa junto a su expareja: "Yo solo soy propietario de la mitad de una casa donde no vivo".

Una convicción arraigada

Su postura sobre la vivienda está ligada a sus orígenes y a su identificación con la clase trabajadora, una cuestión sobre la que habló en una entrevista con la revista Crític en 2022 al recordar sus raíces familiares.

"Vengo de padre y madre andaluces y de una familia con una tradición obrerista muy a la izquierda de la izquierda. Soy de barrio, del Fondo de Santa Coloma, que en los años ochenta era una ciudad dormitorio pero con mucha conciencia de clase y una cultura popular muy fuerte", recordó.

Esa misma identidad aparece en su defensa de los trabajadores más allá de las diferencias territoriales.

En una entrevista en la que abordó la posibilidad de dar el salto a la política nacional, afirmó: "Soy catalán y soy independentista, pero por lo que sea, porque me lo pide el cuerpo, a mí me parece que la clase trabajadora es la misma en Cornellà que en Vallecas".

La vivienda se consolida así como una de las principales banderas políticas de Rufián, que reclama medidas más contundentes para frenar la especulación y garantizar el acceso a una casa.