Si creías que ya lo habías visto todo sobre la familia más macabra, excéntrica y divertida de la cultura pop, prepárate, porque lo que acaba de aterrizar en el Teatro Calderón de Madrid es de otro nivel.
Desde el pasado 18 de septiembre, La Familia Addams ha vuelto a los escenarios de la capital con una nueva coproducción de beon. Entertainment y LETSGO que promete dejar a los espectadores literalmente con la boca abierta.
¿El gran atractivo de esta versión? Su director, Federico Bellone (el mismo detrás del reciente éxito de El fantasma de la Ópera), ha soltado una afirmación que ha despertado la curiosidad de todos: esta obra es "mucho más complicada que El Fantasma de la Ópera".
La familia Adams
Y no le falta razón. Imagina estar sentado en tu butaca y que la escenografía cobre vida propia con una enorme mansión construida a escala real que avanza, gira sobre sí misma y revela sus tétricas estancias por sorpresa, convirtiéndose en un personaje más de la historia. El espectáculo visual te atrapa desde el minuto uno, con una brutal apertura donde cinco telones caen en cascada simulando una cabecera animada.
En cuanto a la historia, la trama nos trae un "apocalipsis doméstico". Miércoles, la sarcástica y oscura adolescente (interpretada por Cristina Picos), se ha enamorado. Pero el verdadero drama para los Addams no es el amor, ¡es que el chico es absolutamente normal! Esto provoca un choque de mundos divertidísimo cuando los Beineke, la tradicional y conservadora familia del novio, acude a cenar a la inquietante mansión.
La familia Adams
El reparto que da vida a este caos es un auténtico lujo. Natalia Millán brilla como una Morticia sofisticada y misteriosa, acompañada por un Gómez excéntrico, millonario y locamente enamorado de su mujer, interpretado por Javier Navares. Por supuesto, no faltan el divertido Tío Fétido (Omar Calicchio), la Abuela experta en pociones (Amparo Saizar), el inmenso mayordomo Lurch (Javier Canales), el travieso Pugsley y la icónica mano viva, Cosa.
Pero más allá de los trucos visuales, el humor negro y la genial parodia hacia otros musicales clásicos, la obra tiene un corazón enorme. Entre telarañas y sustos, La Familia Addams nos habla de temas universales que nos tocan a todos: los inevitables conflictos familiares, el amor adolescente y la profunda necesidad de ser aceptado tal y como uno es. Incluso si eres un Addams. Un planazo teatral imprescindible para este otoño.
