¿Te irías a vivir a un pueblo a cambio de trabajo y una vivienda a precio irrisorio? Esto es lo que hicieron Daniela y José, una joven pareja de Cádiz que dejó su vida en la ciudad para irse a vivir a Villegas, Burgos.
Se trata de un pueblo de menos de 70 habitantes acogido al Proyecto Arraigo. Esta iniciativa acompaña a personas que quieran vivir y trabajar en la España vaciada, haciendo de puente con los pueblos que necesitan habitantes.
En el caso de Daniela y José, el Ayuntamiento de Villegas les cedió un bar y un dúplex. "El bar es a coste cero y de vivienda solo pagamos 110 euros de alquiler, es un regalo", explica Daniela en un vídeo de YouTube para el canal de Diego Revuelta.
"Del bar no pagamos absolutamente nada, todos los beneficios son íntegros para nosotros", detalla. Sobre la casa, Daniela explica que en un principio no tenía muebles: "Pero tenemos un alcalde maravilloso que nos la amuebló con lo más básico".
Los únicos requisitos para aplicar al Proyecto Arraigo son tener un pequeño colchón de dinero y ganas de integrarte en la comunidad del pueblo. "Te piden que no tengas antecedentes penales, como es lógico, y una pequeña fianza de 700 euros por el local", explica José.
Daniela afirma que el proceso fue muy ágil: "Echamos la solicitud un miércoles y el mismo viernes nos llamaron para visitar el pueblo, fue todo muy rápido".
Y aunque José admite que estaban "superasustados", reconoce que se quedaron impresionados al entrar en la casa: "Me veía haciendo vida aquí". "Pensaba que sería un cuchitril o algo de mala muerte, y cuando entramos al bar pensamos que era una buena oportunidad", añade.
Daniela, en cambio, asegura que apenas pudo pegar ojo la primera noche en Villegas: "Fue un poco horrible, pensaba que me había arriesgado demasiado y que no iba a salir bien".
Pero te levantas al día siguiente y ves que tienes todo el día por delante para estar con tu pareja, trabajando con ella y que después tienes todo el tiempo del mundo...", matiza.
Respecto a su rutina, Daniela y José solo abren 5 horas al día de 13:30 a 15:30 y de 19:00 a 22:00. Los fines de semana se adaptan a la demanda que haya.
"Vivo mejor de lo que lo hacía en Cádiz, no solo por el tema económico, sino en el psicológico", explica José antes de concluir: "Duermo y vivo mejor, en Villegas soy feliz como no he podido serlo allí en casi 40 años".
