Las familias con hijos pequeños pueden acceder a diferentes beneficios fiscales para aliviar los gastos de crianza. Entre ellos destaca la deducción por maternidad, una ayuda que permite a las madres que cumplen los requisitos legales reducir su factura fiscal hasta 1.200 euros anuales por cada hijo menor de tres años.
La medida está recogida en el artículo 81 de la Ley 35/2006 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Esta deducción puede aplicarse en la declaración de la Renta correspondiente a 2026 o cobrarse de forma anticipada mediante transferencias mensuales de 100 euros.
No obstante, para beneficiarse de ella es necesario cumplir determinadas condiciones relacionadas con la situación laboral y la cotización a la Seguridad Social.
Los requisitos para cobrar los 1.200 euros por hijo
La deducción corresponde, con carácter general, a las mujeres con hijos menores de tres años, incluidos los nacidos, adoptados o acogidos.
En determinados supuestos, como el fallecimiento de la madre o a la atribución de la guarda y custodia exclusiva al padre, también puede solicitarla el progenitor que reúna las condiciones legales.
Para acceder a esta ventaja fiscal, la beneficiaria debe estar dada de alta en el régimen correspondiente de la Seguridad Social o mutualidad en el momento del nacimiento o haber cotizado un mínimo de 30 días en cualquier momento posterior.
También pueden tener derecho quienes perciban una prestación contributiva o subsidio por desempleo, siempre que cumplan los requisitos aplicables.
El importe máximo es de 1.200 euros por año y por hijo. La deducción se aplica desde el mes del nacimiento hasta el mes anterior a aquel en el que el menor cumple tres años, por lo que la cantidad puede ser inferior si no corresponde el año completo.
Además, existe la posibilidad de incrementar la deducción en hasta 1.000 euros anuales por gastos de custodia en guarderías o centros de educación infantil autorizados, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.
Cómo solicitar la deducción por maternidad
Las contribuyentes pueden elegir entre dos vías para beneficiarse de esta ayuda. La primera consiste en solicitar el abono anticipado mediante el modelo 140 de la Agencia Tributaria.
De esta manera, Hacienda ingresa 100 euros mensuales por cada hijo que dé derecho a la deducción.
La segunda opción es incluir el importe correspondiente en la declaración anual del IRPF. En ese caso, la deducción reduce la cuota diferencial y puede aumentar la devolución o disminuir el resultado a pagar.
Es importante tener en cuenta que quienes ya hayan cobrado anticipadamente la ayuda no pueden volver a deducirse esos mismos importes en la declaración.
Antes de solicitarla, también conviene comprobar la compatibilidad con otras prestaciones públicas, especialmente si se percibe el complemento de ayuda para la infancia vinculado al ingreso mínimo vital, ya que pueden existir limitaciones según las circunstancias de cada beneficiaria.
