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En apenas una semana, el Gobierno de Pedro Sánchez ha aprobado en Consejo de Ministros dos veces los dos mismos decretos de vivienda con leves cambios. “La principal consecuencia de estos decretos es la inseguridad jurídica, y la inseguridad jurídica tiene un coste”, afirma Eduardo Garbayo, CEO de la plataforma de alquiler Spotahome.

Y añade: “Cuando el propietario no sabe qué reglas aplicarán a su contrato, retira oferta o se vuelve mucho más selectivo con quién alquila. Y quienes se quedan fuera son los más vulnerables: jóvenes, trabajadores con contratos recientes o temporales, autónomos, estudiantes, familias con menores a su cargo y personas recién llegadas a una ciudad”.

Con este panorama, Garbayo lo tiene claro: “Sin más vivienda disponible, el problema de fondo seguirá ahí. La clave es aumentar la vivienda disponible".

Reglas que cambian

El análisis de la situación actual por parte del experto es que estamos ante unas reglas que cambian cada mes.

”Aprobar, tumbar y volver a aprobar decretos en apenas una semana, con uno que aplica ya y otro en noviembre y con la convalidación pendiente por la Diputación Permanente, deja a propietarios e inquilinos sin saber qué reglas aplicarán a sus contratos”, apunta Garbayo.

Además, se cambian las reglas de contratos ya firmados. “Un propietario que firmó por cinco años a un precio determinado puede encontrarse ahora con una prórroga obligatoria de hasta dos años más en las mismas condiciones, sin haberla pactado. Si las reglas cambian después de firmar, nada garantiza que no vuelvan a cambiar”, remarca.

Y respecto al segundo decreto, que incluye prórrogas automáticas sucesivas, pero en duda sobre su aprobación, deja claro por dónde pueden ir ‘los tiros’.

“La incertidumbre acerca de si esta medida se va a consolidar puede suponer que muchos propietarios decidan no alquilar su vivienda sin saber si esa norma volverá en la próxima legislatura y aplicará a los contratos ya firmados con anterioridad”, especifica.

Es decir, que sin seguridad jurídica no hay oferta. “Si las condiciones de un contrato pueden cambiar después de firmarlo, los pequeños propietarios que han puesto sus ahorros en esa vivienda probablemente no se expongan al riesgo de alquilar. La certidumbre pesa más que cualquier incentivo”, resalta el CEO de Spotahome.

Fruto de esta situación, Eduardo Garbayo no duda en subrayar que “el resultado que se prevé, en la realidad, puede ser contrario al que se busca. “Al haber menos oferta habrá precios más altos, los propietarios serán más selectivos y los más vulnerables se quedan fuera”, concluye.