Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores

La reforma integral de una vivienda de entre 80 y 100 metros cuadrados representa una inversión que no baja de los 30.000 euros en el mercado actual. Dentro de este presupuesto, renovar por completo la instalación eléctrica ronda, como mínimo, los 3.000 euros.

Un experto electricista madrileño con más de tres décadas de experiencia explica que una instalación antigua no es peligrosa si ha recibido el adecuado mantenimiento. Sin embargo, advierte de que el verdadero riesgo en las viviendas surge por la falta de revisiones y los parches caseros.

En los pisos de alquiler, los propietarios suelen recurrir a soluciones temporales para evitar pagar los 400 y 500 euros del cuadro de luz, aunque es una medida que puede salir cara. Según señala el instalador, muchos dueños prefieren asumir estos apaños hasta que se produce una falla grave e irreparable.

Así se provocan incendios

Al margen de la antigüedad del cableado, el peligro más grave en el hogar se ubica en los falsos contactos. Muchos enchufes se colocan bajo las ventanas, por lo que pueden saltar las chispas junto a las cortinas y generar sobrecalentamientos que desencadenan la gran mayoría de incendios domésticos.

Para poner al día una vivienda e independizar la línea general con un cableado libre de halógenos o sobretensiones, el presupuesto necesario suele situarse entre 500 y 1.000 euros. No obstante, el especialista aclara que la normativa exige este trámite solo cuando se cambie la potencia o se solicite un boletín nuevo.

Respecto al ahorro energético, el profesional desmonta un mito que rodea a las bombillas LED. Recordando que el gasto en iluminación representa apenas el 5% del importe total del recibo de la luz, el electricista sostiene que reemplazar bombillas que aún funcionan no es una medida rentable para aliviar la factura.

En este sentido, el instalador enfatiza que renovar el cuadro eléctrico no reduce el consumo mensual de electricidad, sino que evita desastres mayores. El beneficio real no se mide en euros ahorrados a final de mes, sino en la seguridad de prevenir incendios o averías graves en la vivienda.

Independencia en la cocina

En el ámbito de la cocina, donde se concentran los electrodomésticos de mayor potencia, la normativa exige circuitos independientes para el horno, el lavavajillas o la lavadora. Como recomendación técnica, el experto aconseja independizar la línea del frigorífico instalando un diferencial autorrearmable para evitar la pérdida de alimentos.

La prevención y prudencia en las instalaciones eléctricas constituyen una garantía fundamental para proteger el hogar. Ante cualquier señal de alarma, como chispas o sobrecalentamientos, los profesionales insisten en acudir a instaladores autorizados para verificar el estado del cuadro antes que improvisar soluciones caseras.