La fijación del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026 establece un marco normativo claro y de obligado cumplimiento en el servicio doméstico. A pesar de la legislación vigente, muchas empleadas internas siguen cobrando mensualidades muy inferiores a lo establecido.
A través de su perfil de TikTok, el abogado Víctor Arpa ha recordado las cuantías legales que deben percibir a jornada completa: "Una trabajadora interna debe cobrar al menos 1.221 euros brutos en 14 pagas", exclama el letrado, que fija en 1.424,50 euros el salario mínimo si las gratificaciones extraordinarias se prolongan.
El experto incide en que la provisión de comida y habitación a las empleadas no justifica un recorte salarial. Además, recuerda que disponer de estas condiciones en el domicilio familiar no permite pagar cualquier sueldo ni convierte el trabajo en una labor más barata.
Límites sin regularizar
El abogado hace especial hincapié en deshacer la falsa creencia de que residir en la vivienda familiar implica estar disponible a cualquier hora del día. La condición de interna no elimina las fronteras laborales, por lo que la jornada cuenta con límites legalmente estipulados que garantizan descansos diarios y semanales.
Asimismo, en caso de realizar horas de presencia fuera de la jornada ordinaria, la normativa exige que sean abonadas o compensadas. Arpa subraya que estos periodos extra deben cuantificarse debidamente para evitar que se conviertan en maratones sin la retribución económica correspondiente.
Por otro lado, la situación administrativa irregular de la empleada no anula en absoluto el amparo que le otorga la normativa laboral en España. El abogado enfatiza en el derecho a exigir el SMI establecido a pesar de carecer de permiso de residencia o trabajo.
Ante situaciones de despidos injustificados o retribuciones por debajo del mínimo exigido, las personas afectadas pueden emprender acciones legales para reclamar sus derechos. El despacho recomienda guardar pruebas sobre horarios, tareas desempeñadas y cobros recibidos para argumentar la defensa ante las autoridades competentes.
Las consultas registradas en redes reflejan la amplia casuística que existe en relación a impagos y abusos, donde muchas cuidadoras perciben apenas 800 euros al mes. Frente a estas prácticas, el asesoramiento especializado resulta fundamental para recuperar las cuantías no satisfechas e impugnar despidos que vulneren la legislación vigente.
Las explicaciones de Víctor Arpa buscan concienciar al sector sobre el valor y la protección del trabajo doméstico interno. Conocer los mínimos salariales y no aceptar excusas sobre la manutención constituye el primer paso para erradicar la precariedad y garantizar el respeto efectivo de los derechos laborales.
