Publicada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores

Para Volodymyr, llegar a España en mayo de 1999 supuso empezar prácticamente desde cero. Con un título de arquitectura y sin dominar el idioma, este profesional ucraniano encontró en las reformas su primera oportunidad laboral para integrarse en un país nuevo.

Desde aquellos primeros trabajos como peón y pintor hasta dirigir su propia empresa, han transcurrido más de 25 años de transformación constante. En este cuarto de siglo, el especialista ha vivido en primera persona la evolución económica del sector, desde la época de las pesetas hasta la inflación actual.

"Cuando llegué a España todavía trabajábamos en pesetas y los presupuestos eran muy distintos", explica Volodymyr. A lo largo de este tiempo, los costes de los materiales y de la mano de obra han ido subiendo progresivamente, acompañando la evolución del mercado y la subida de la vivienda.

Tras la dura crisis inmobiliaria de 2008, que le obligó a cerrar su primera empresa dedicada a la edificación, decidió reorientar su actividad. Dejó atrás la obra nueva para centrarse de lleno en las reformas integrales, un mercado donde tener la confianza del cliente es un factor completamente decisivo.

"Tardé entre ocho y diez años en sentir que me había hecho un sitio y construido una reputación sólida", reconoce el especialista. Para Volodymyr, conseguir que los clientes lleguen por recomendación directa exige mantener una calidad constante en los acabados y saber reaccionar ante cualquier imprevisto técnico.

Retos del sector

Junto a la subida de los precios, uno de los mayores desafíos que afronta la construcción a día de hoy es la falta de personal preparado para acometer grandes obras con absolutas garantías de calidad: "En los últimos años estamos notando una clara falta de mano de obra cualificada en el sector", advierte el profesional.

A pesar de la fuerte demanda que sufre el sector, este déficit evidente representa una excelente oportunidad laboral para quienes cuentan con un oficio especializado y buscan incorporarse con éxito al mercado en España.

Con el paso del tiempo, la trayectoria de Volodymyr ha ido evolucionando hacia la eficiencia energética y el confort en los hogares. Actualmente, dirige Mi Ventana junto a su esposa, firma especializada en cerramientos de PVC desde la que promueve el aislamiento térmico para reducir el consumo en la vivienda.

De cara al futuro, el experto insiste en que la clave del éxito reside en la capacidad de adaptación continua. Mantener la confianza en uno mismo y no rendirse para superar las crisis y consolidar un proyecto empresarial duradero en un sector tan exigente como la edificación.