Daniel Guzmán se ha sumado a las voces que reclaman soluciones ante la crisis de la vivienda en España. El actor y director ha mostrado su apoyo a las movilizaciones que denuncian las dificultades para acceder a un hogar, el encarecimiento de los alquileres y los desahucios.
Durante la acampada instalada en la Puerta del Sol, en Madrid, defendió la necesidad de impulsar cambios de fondo para hacer frente a una situación que considera insostenible. En declaraciones a RTVE, Guzmán puso el foco en la gentrificación y el hartazgo de quienes no pueden permitirse vivir en los barrios en los que han desarrollado su vida.
"Lleva un tiempo el problema", asegura. "La gentrificación es un problema que nos afecta a todos. La gente está canalizando la indignación, es insostenible. Hay necesidad de unas reformas estructurales que el Gobierno no quiere afrontar y la gente está cansada. La gente no puede vivir".
Sus palabras llegan en un momento en el que el acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales.
El aumento de los precios y la dificultad para encontrar alquileres asequibles han alimentado las protestas, especialmente en grandes ciudades como Madrid, donde cada vez más ciudadanos denuncian que sus ingresos no les permiten asumir el coste de un hogar.
Daniel Guzmán, implicado en las protestas
El actor se ha implicado en las protestas relacionadas con el caso de Maricarmen, la mujer de 87 años que fue desahuciada de su vivienda en Madrid. Guzmán acudió para mostrar su apoyo e intentar contribuir, en la medida de lo posible, a las iniciativas para frenar el desalojo.
"Está sumándose cada vez más gente", indicaba el actor. "Vengo anónimo a intentar apoyar en la medida de lo posible. Lo del Real Decreto ha hecho mucho daño. Son medidas que maquillan, lo único que hacen es despistar y no tienen ningún sentido".
Guzmán señaló que "la gente está muy indignada y cabreada". "No tienen capacidad de acceso a la vivienda. Esto en una sociedad occidental no se puede tolerar", declaró.
Con estas palabras, el actor cuestionó la eficacia de las medidas adoptadas para responder a la crisis habitacional y reclamó actuaciones que vayan más allá de soluciones que considera insuficientes. Su intervención se suma a las reivindicaciones de quienes piden una respuesta política ante el encarecimiento de la vivienda.
La posición de Guzmán sobre este asunto también coincide con la polémica que protagonizó por un caso de 'okupación' en un inmueble suyo.
En mayo, en una entrevista con El País, explicó que la vivienda estaba destinada a ser reformada para que viviera su madre y relató el incidente con las personas que se encontraban dentro.
"Era una casa que tengo para reformar para que la use mi madre, no es mi tercera ni mi cuarta vivienda", aseguraba. "Entré con mi llave y les saqué las mochilas a la calle. Hubo forcejeo. Acepté la condena y no recurrí porque me enfrenté a un dilema: si lo hacía, y aportaba otras pruebas, podía perjudicar más a esos chavales".
Guzmán defendió que sabe lo que pasó y no tenía "que explicarle a nadie". Así, el actor defiende que la crisis de la vivienda exige reformas estructurales, mientras las movilizaciones reclaman medidas que permitan garantizar el acceso a un hogar.
