El pasado 31 de julio, Ceuta se convirtió en el foco de atención de toda España cuando una avalancha de personas cruzó el espigón fronterizo a nado, desbordando por completo el dispositivo de seguridad.
El Gobierno estima que alrededor de 72.000 a 80.000 personas lograron cruzar o lo intentaron. Tras las devoluciones en caliente, retornos voluntarios e intervenciones de las autoridades, se calcula que permanecen en la ciudad alrededor de 5.000 personas de forma irregular.
Una cifra que sigue preocupando a los vecinos, quienes ven cómo su día a día se ve afectado por la falta de reacción del Ejecutivo. Uno de ellos es Francisco Gutiérrez, un ganadero residente en Ceuta que ve cómo su negocio atraviesa un momento de tensión y preocupación constante.
Cría de corderos en Ceuta
Francisco lleva 37 años a cargo de su negocio de ganadería en Ceuta, una actividad que ha pasado de generación en generación desde la época de su abuelo. "Luego pasó a mi padre y ahora lo llevo yo", cuenta a EL ESPAÑOL.
Su granja se dedica a la cría y carne de corderos, en particular de raza cornuda y con rabo largo. Define sus condiciones laborales como "muy sacrificadas", señalando concretamente el esfuerzo y la dedicación que requiere cuidar del ganado.
"Los animales en el campo no tienen horarios", asegura. Son jornadas largas, de sol a sol, que pocas veces salen a cuenta. Sin embargo, con la crisis migratoria en la ciudad autónoma, reconoce que la situación se ha vuelto aún más difícil.
Con la llegada de los migrantes irregulares, Francisco cuenta que sus gastos se han duplicado. "No puedes sacar el ganado por miedo y no tengo cómo comprar la comida", asegura.
De hecho, su preocupación por el clima de tensión va a más: "No duermo tranquilo cuando ves a 300 personas dando vueltas por la ganadería".
Además, el ganadero siente abandono por parte de la Administración Pública. "Te exigen muchos requisitos para tener ganado", afirma.
¿Cómo está Ceuta a día de hoy?
A día de hoy, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han completado el desalojo y limpieza de la playa del Trampolín, donde alrededor de 3.000 inmigrantes llevaban más de dos meses asentados.
No obstante, cientos de inmigrantes decidieron huir a los montes y calles de Ceuta, instalándose en barrios como Sidi Embarek, El Príncipe o La Pantera.
Por otro lado, la Administración autonómica ha alertado de que el número de menores no acompañados tutelados supera con creces la capacidad ordinaria del sistema local, por lo que exige acelerar los traslados hacia la Península.
Aun así, todas las miradas están puestas en los días 13 y 14 de octubre. La Casa Real ha confirmado que los Reyes Felipe VI y Letizia visitarán Ceuta y Melilla acompañados por Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial.
La crisis migratoria de Ceuta ha generado intensas reacciones políticas, diplomáticas y sociales en las últimas semanas. Con las elecciones el 29 de noviembre en el horizonte, no cabe duda de que Ceuta jugará un papel clave a la hora de atraer votos en los diferentes partidos.
