El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas para los jóvenes en España.
El encarecimiento de los alquileres y de los precios de compraventa, unido a unos salarios que no han crecido al mismo ritmo, ha hecho que incluso quienes cuentan con estudios superiores y un empleo tengan dificultades para independizarse y, sobre todo, para plantearse la compra de una vivienda.
Una situación que también ha puesto sobre la mesa el creador de contenido Ibai Llanos. El streamer ha hablado sobre la crisis habitacional y las dificultades que afrontan muchos jóvenes de su generación para acceder a una casa, en un momento marcado además por el debate político y social en torno a la vivienda.
El streamer, crítico con el problema inmobiliario
"No sé si lo habéis visto, todo lo que está pasando en Sol con el tema de la vivienda, con el tema de Mari Carmen", comienza explicando Ibai.
El caso de Mari Carmen se ha convertido en uno de los símbolos de las dificultades que atraviesan algunas personas para mantener su vivienda. Sin embargo, Ibai considera que el problema va mucho más allá de este caso concreto. "Esta señora da pena. Ves las imágenes y da mucha pena", señala.
A partir de ahí, pone el foco en una generación que, pese a contar con formación y trabajo, encuentra enormes dificultades para acceder a una vivienda en propiedad.
"El problema no es solo ese desahucio que ha explotado, vivimos en un país donde compañeros de 30 años, con carrera, máster y trabajo, tienen imposible plantearse comprar una casa", afirma.
El principal obstáculo no está únicamente en el precio de la vivienda. Para comprar, los hogares necesitan además disponer de un ahorro considerable para afrontar la parte de la operación que normalmente no cubre la hipoteca y los impuestos y gastos asociados.
Con una financiación bancaria habitual de hasta el 80% del valor de la vivienda, adquirir un piso de 200.000 euros puede exigir alrededor de 60.000 euros de ahorro inicial.
El alquiler tampoco ofrece una salida sencilla en las grandes ciudades. La falta de oferta residencial y la presión de la demanda han elevado las rentas, especialmente en Madrid, Barcelona, Málaga, Palma o San Sebastián.
Para muchos jóvenes, compartir vivienda se ha convertido en una alternativa para poder vivir cerca de los principales núcleos de empleo: "¿Cómo es posible que una persona de 30 años, trabajando y formada, viva en Madrid compartiendo piso con personas que no conoce de nada solo porque le llega para alquilar una habitación?".
La dificultad para acceder a una vivienda también tiene consecuencias sobre otros proyectos vitales. "Luego preguntan por qué los jóvenes no tienen hijos", apunta.
El problema se encuentra además con un parque público de alquiler reducido. Mientras la vivienda social representa una proporción mucho mayor del parque residencial en otros países europeos, en España apenas supone alrededor del 1,5%-2%, lo que deja a una parte importante de la población dependiendo del mercado privado.
