En un contexto marcado por el aumento de la esperanza de vida y las dudas sobre la sostenibilidad de los sistemas públicos de pensiones, cada vez más personas buscan alternativas para garantizar una jubilación con mayor estabilidad económica.
José Elías, empresario y millonario, abordó esta cuestión en el podcast DineroEnCorto, donde explicó su visión sobre un instrumento financiero todavía poco extendido en el mercado español.
A su juicio, esta fórmula puede ser una alternativa para quienes buscan complementar sus ingresos durante la jubilación, al tiempo que permite aprovechar el patrimonio inmobiliario acumulado durante años.
Un modelo alternativo
"Yo dejé de ser tenedor de pisos. Tengo una cartera al igual de 12 o 13 pisos pero me pasé a la renta vitalicia, que me gusta bastante y creo que es una forma de solucionar el problema de las pensiones", explicó Elías.
Con esta afirmación, el empresario pone de relieve un cambio estratégico en la gestión de su dinero, apostando por un modelo que premia la estabilidad y la previsibilidad financiera.
La renta vitalicia, en términos simples, es un seguro de ahorro que, a cambio de una aportación única, garantiza el cobro de una cantidad periódica (mensual, trimestral, etc.) durante toda la vida.
El importe que se percibe depende de factores como la edad, el sexo, la modalidad de renta elegida y la cantidad aportada.
Para Elías, esta fórmula merece un mayor respaldo institucional: "Lo raro es que no te financien una renta vitalicia. O sea, hay varias formas de comprar una renta vitalicia. En mi modelo, te voy pagando mes a mes directamente, no busco un financiador".
Entre sus propuestas destacó también la venta de la nuda propiedad como vía para monetizar inmuebles sin renunciar a su uso.
"Hay gente que vende la nuda propiedad de forma que si el piso vale 300.000, cobra 150.000 y tienen un usufructo hasta el final de sus días. Y eso debería ser financiable por un banco", aseguró.
Elías subrayó, además, la necesidad de que las políticas públicas acompañen este tipo de soluciones.
"Esto debería estar incentivado por el Gobierno. Porque eso solucionaría uno de los problemas de las pensiones. Porque hay mucha gente que no tiene herederos y que al final es una forma de hacer líquido sin tener que perder la propiedad", detalló.
Pero más allá de lo financiero, el empresario también destacó el componente humano de estas alternativas: la posibilidad de vivir con mayor libertad y calidad de vida en los últimos años.
"Hay mucha gente que no tiene herederos, que quiere hacer líquido y que no quiere irse de su casa. Entonces esa gente vive como el `Kiko´ los últimos años. Imagínate, te vas a petar 200.000 pavos los últimos 10 años de tu vida a full", concluyó.
El modelo que propone no solo resulta rentable para inversores, sino que representa una oportunidad liberadora para muchas personas mayores que poseen patrimonio inmobiliario pero carecen de liquidez.
Su visión invita a replantear el verdadero valor de la vivienda en propiedad y su papel en el bienestar de la tercera edad.
