La vivienda es un tema candente. A raíz del desahucio de Maricarmen, una señora de 87 años que fue desalojada de su piso en Madrid tras vivir 71 años en él de alquiler, la agenda social y política del país ha estado centrada casi exclusivamente en esta problemática.
Pero su caso no es algo puntual y aislado. Alberto Sánchez, abogado experto en vivienda del bufete Sánchez-Márquez, matiza: "Cada año se practican en España decenas de miles de lanzamientos, la mayoría derivados de alquileres".
"Lo excepcional de Maricarmen es que su caso ha tenido cámaras", asegura en declaraciones para EL ESPAÑOL. Pese al gran revuelo que ha protagonizado este desahucio, el jurista advierte que la Ley no contempla ninguna inmunidad o excepción por tener una edad avanzada.
La edad avanzada no puede detener un desahucio
"La edad, discapacidad o la dependencia pesan en la valoración de la vulnerabilidad y obligan al Tribunal a avisar a los servicios sociales, pero no impiden que el procedimiento termine", apunta Alberto Sánchez.
Eso sí, añade que son motivos que pueden ayudar a suspender temporalmente el desalojo. Para ello, el abogado aconseja actuar con el máximo tiempo posible para tener margen de reacción.
"Es importante documentar la situación de vulnerabilidad con un informe de servicios sociales; eso obliga a la Administración Pública a implicarse en buscar una salida".
En esta línea, afirma que al propietario no se le puede pedir que asuma indefinidamente una función social que le corresponde al Estado. "Garantizar una vivienda a quien no puede pagarla es tarea de los poderes públicos, no de un particular".
¿Qué soluciones existen ante un desahucio?
Según Alberto Sánchez, "existen más de las que la gente cree":
- Enervación: pagar todo lo que se debe antes del juicio para que el contrato siga vigente con las mismas condiciones.
- Acuerdo en fase previa de negociación: un pacto entre las dos partes para establecer calendarios de pago o una salida a plazos.
- Perdón de la deuda a cambio de la salida voluntaria.
- Ayudas al alquiler para hacer frente a la deuda.
- El Código de Buenas Prácticas bancarias: permite la reestructuración de una hipoteca, dación en pago o la conmutación de un alquiler social a cambio de devolver el inmueble. Es una buena opción para la suspensión de lanzamientos de deudores hipotecarios vulnerables de su vivienda habitual.
"Muchas veces la solución pasa por la buena fe de las partes, es tan sencilla como sentarse a hablar antes de que llegue la demanda", concluye el abogado.
