Vivir rodeado de animales, alojarse en plena naturaleza y tener cubiertos el alojamiento y la alimentación.
Es la propuesta de Santuario Compasión Animal, una organización situada en la Sierra de Enguera, en Valencia, que busca nuevos voluntarios para cuidar de los más de 250 animales que viven en sus instalaciones.
El santuario necesita entre dos y cuatro voluntarios diarios para mantener las rutinas y cubrir las necesidades de los animales.
La estancia mínima es de una semana durante el verano y de entre 10 y 15 días el resto del año, aunque la organización busca especialmente personas que puedan incorporarse durante periodos más largos, incluso de forma indefinida, para crear un equipo estable.
A cambio de trabajo voluntario, el santuario proporciona alojamiento, alimentación 100% vegana, conexión a internet, lavandería y acceso a una cocina compartida. También incluye el consumo de agua, luz y gas, además de formación sobre el funcionamiento del centro y los animales.
Voluntariado con animales
La jornada de trabajo efectivo se sitúa entre las cuatro y cinco horas diarias. Sin embargo, desde la organización advierten de que la vida en un santuario implica estar pendiente de los animales más allá de esas horas.
El trabajo es principalmente físico y puede incluir la limpieza de establos e instalaciones, recogida de estiércol, alimentación, mantenimiento de recintos, reparación y construcción de vallados o ayuda en la medicación y las curas.
Por ello, el perfil que buscan no es únicamente el de una persona amante de los animales. Los voluntarios deben ser mayores de 18 años, responsables, pacientes, trabajadores y capaces de convivir y trabajar en equipo.
También se requiere de una buena condición física, ya que algunas tareas pueden resultar exigentes.
El entorno también condiciona la experiencia. El Santuario Compasión Animal se encuentra en plena sierra, a unos 15 kilómetros de Enguera y aproximadamente a 30 de Xàtiva. Desde Valencia capital se tarda algo más de una hora en coche.
Aunque recomiendan disponer de vehículo propio para desplazarse durante los días libres, actualmente no es imprescindible, ya que los responsables se desplazan al pueblo cada dos o tres días para realizar compras y otras gestiones.
Las condiciones meteorológicas son otro de los aspectos que los candidatos deben tener en cuenta. Los veranos pueden ser muy calurosos y los inviernos fríos, con episodios ocasionales de nieve. Por eso recomiendan acudir con ropa y botas resistentes, guantes de trabajo, protección solar y prendas que no importe ensuciar.
Para incorporarse es necesario firmar un acuerdo de voluntariado basado en la Ley 45/2015, además de abonar el seguro de voluntariado, que tiene un coste de 10 euros anuales. Los gastos de desplazamiento hasta el santuario y el seguro médico corren por cuenta del voluntario.
La organización resume el objetivo de la experiencia de una manera clara: el trabajo puede ser duro y agotador, pero permite contribuir al cuidado de cientos de animales rescatados y convertir el santuario en un hogar donde puedan vivir en paz.
