El absentismo laboral se ha convertido en uno de los grandes problemas a los que se enfrenta el mercado de trabajo español. Las ausencias del puesto no solo afectan a la organización de las empresas, sino que también tienen un importante impacto económico, especialmente cuando se producen sin causa justificada.
Durante 2026, el 7,6% de las horas pactadas se ha perdido por ausencias, según los datos manejados sobre el mercado laboral. Esto supone que más de 1,6 millones de trabajadores no acuden cada día a su puesto. El coste asociado de este fenómeno se acerca a los 59.109 millones de euros anuales.
Una parte importante de las ausencias está relacionada con bajas médicas, pero también existen casos en los que los trabajadores se ausentan por otros motivos.
Alrededor de 362.000 personas faltarían diariamente por causas distintas a una incapacidad temporal, una situación que ha llevado a empresas y administraciones a reforzar los mecanismos de control.
Precisamente sobre esta cuestión habló Jorge de Mingo, funcionario de Correos con más de 20 años de experiencia, durante su intervención en Y Ahora Sonsoles Verano. El trabajador no se limitó a hablar de las bajas laborales, sino que puso el foco en lo que, según su experiencia, ocurre incluso durante la propia jornada.
El absentismo laboral
"Estoy a favor, tanto en la baja como incluso en el periodo laboral, cuando están trabajando", aseguró. "Creo que ahí hay incluso más fraude que en el período de baja".
Jorge explicó que conoce situaciones dentro de su propio ámbito profesional que, a su juicio, deberían ser investigadas. "En mi oficio tengo conocimiento y sé de gente que dos o tres veces al día se va a su casa una hora y luego sale a repartir. Y varias cosas más".
El funcionario señaló que lo había visto con sus "propios ojos". "Luego llegan con cartas sin repartir porque han estado tiempo parados en su casa", afirmó en el programa.
Sus declaraciones llevaron a los colaboradores a preguntarle si los responsables de Correos son conscientes de este tipo de comportamientos. El funcionario explicó que la empresa ha introducido sistemas de seguimiento para controlar los desplazamientos.
"Se supone que lo deben saber. Ahora nos están geolocalizando con las furgonetas para poder revertir todo eso, pero antiguamente se hacía muchísimo", indicó. "Depende de quién. Creo que en Correos los detectives son los propios jefes, pero lo hacen con quien quieren. Llegan y te dicen: 'Te he visto parado...'".
El funcionario también quiso diferenciar estos comportamientos de la imagen que puede proyectarse sobre toda la plantilla.
"Es que a lo mejor hacen lo mismo pero a lo mejor esos trabajadores de empresas privadas estarían fuera de esa empresa", aseguró. "Y por ellos los demás de cara al público somos malos trabajadores".
Finalmente, Jorge relató que también ha conocido casos de bajas que considera injustificadas y vinculó su percepción a su experiencia laboral anterior.
"He visto muchos con bajas injustificadas", reconocía. "Y aparte la gente que venimos de la empresa privada y aprobamos, valoramos más el puesto que tenemos ahora que los que han llegado desde muy pequeños y han llegado porque su tío o su abuelo eran funcionarios de Correos".
